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SP069 Fecha prevista del parto La fecha en que el bebé debe nacer—la fecha calculada del parto—se calcula desde el primer día del último período menstrual. La fecha calculada del parto se usa como una guía para examinar el progreso de su embarazo y dar seguimiento al desarrollo del feto. Esta fecha es solo un cálculo de cuándo nacerá el bebé (consulte el cuadro “Cómo se calcula la fecha prevista del parto”). Tenga en cuenta que solo una de cada 20 mujeres (5%) da a luz en la fecha calculada del parto. A menudo se usa una ecografía (ultrasonido) para confirmar la fecha prevista del parto que se calcula desde el último período menstrual. En general, cuanto Cuando el embarazo sobrepasa la fecha prevista del parto The American College of Obstetricians and Gynecologists WOMEN’S HEALTH CARE PHYSICIANS PATIENT EDUCATI N El Embarazo • SP069 más pronto se haga esta ecografía en el embarazo, más exacta será para confirmar la fecha prevista del parto. Su obstetra–ginecólogo evaluará la fecha de la ecografía y la comparará con la fecha prevista del parto tomando en cuenta el último período menstrual. Una vez que se selecciona una fecha prevista, esta no cambiará independientemente de cuántas ecografías adicionales se haga durante el embarazo. Causas de un embarazo posmaduro Aunque se desconocen las causas de un embarazo posmaduro, hay varios factores que pueden aumentar E sperar el nacimiento de un hijo es un momento que puede ser emocionante y al mismo tiempo causar ansiedad, especialmente si su embarazo se pasa de la fecha prevista del parto. Un embarazo dura un promedio de 280 días, o 40 semanas, que se cuentan desde el primer día del último período menstrual. Cuando un embarazo dura de 41 semanas hasta 42 semanas se le llama “prolongado”. Cuando un embarazo dura más de 42 semanas se le llama “posmaduro”. Este folleto explica • cómo se calcula la fecha prevista del parto • las causas de un embarazo posmaduro • los riesgos de un embarazo posmaduro • las evaluaciones que examinan el bienestar del feto • cuándo se recomienda inducir el trabajo de parto La presencia de meconio en los pulmones puede causar problemas respiratorios graves después de nacer. • Macrosomía: Los fetos de partos prolongados o posmaduros pueden aumentar mucho de peso. Si se calcula que el feto pesará de 9–10 libras, este problema médico se llama macrosomía. La macrosomía puede causar problemas durante el trabajo de parto y el parto que aumentan las probabilidades de tener un parto vaginal asistido o un parto por cesárea. Hay riesgos también para su salud. La probabilidad de que contraiga una infección y ocurra una hemorragia en el período de posparto es mayor cuando el embarazo se extiende después de la fecha prevista del parto. También hay un mayor riesgo de desgarros graves en el área de la vagina y el ano. Evaluaciones del bienestar fetal Cuando pasa la fecha prevista del parto y el feto no ha nacido, ciertas evaluaciones pueden ayudar al obstetra–ginecólogo o a otro profesional de atención médica a examinar el estado del feto. Ningún examen puede ofrecer un 100% de seguridad. Estas evaluaciones no siempre detectan un problema incluso cuando existe uno, o los resultados pueden revelar que hay un problema cuando en realidad no lo hay. No necesariamente hay que hacer evaluaciones en los embarazos de 40 semanas a 41 semanas de gestación, pero en la semana 41, su obstetra–ginecólogo u otro profesional de atención médica podría recomendarlas. Las evaluaciones de bienestar fetal usan la monitorización electrónica fetal y a veces la ecografía (ultrasonido). En la monitorización electrónica fetal, la probabilidad de que ocurra. Estos factores consisten en los siguientes: • Si este es su primer bebé. • Si tiene un feto varón. • Si ha tenido un embarazo posmaduro previo. • Si es obesa. Riesgos de un embarazo posmaduro Los riesgos para su salud y la del feto pueden aumentar si el embarazo es prolongado o posmaduro, pero solo ocurren problemas en una pequeña cantidad de embarazos posmaduros. La mayoría de las mujeres que dan a luz después de la fecha prevista del parto no presentan complicaciones durante el trabajo de parto y dan a luz a bebés sanos. Lo más preocupante de un embarazo posmaduro es el mayor riesgo de nacimiento de un niño muerto. Los bebés posmaduros tienden a tener un puntaje Apgar menor al nacer que los bebés que nacen antes de las 42 semanas. También es más probable que necesiten cuidados especiales en una unidad neonatal de atención intensiva (NICU, por sus siglas en inglés). Otros problemas que pueden afectar el feto o el bebé recién nacido son los siguientes: • Problemas con el líquido amniótico: El líquido que acojina al feto en el útero puede disminuir en un embarazo prolongado o posmaduro. Al hacerlo, el cordón umbilical se podría comprimir y restringir el flujo de oxígeno al feto. • Síndrome de posmadurez: Este síndrome ocurre en un 10–20% de los bebés que nacen después de la fecha prevista del parto. Los bebés con este síndrome pueden presentar descamación de la piel, uñas de las manos sumamente largas y menores depósitos de grasa. Antes de nacer, el feto podría pasar meconio en el útero y nacer con el líquido amniótico, la piel o el cordón umbilical manchados con meconio. Si se pasa meconio, podría entrar en los pulmones del feto a través del líquido amniótico. Cómo se calcula la fecha prevista del parto Aquí hay una forma de calcular la fecha prevista del parto: 1. Piense en la fecha en que comenzó su último período menstrual. 2. Sume 7 días. 3. Retroceda 3 meses. Ejemplo: Digamos que el primer día de su último período fue el 1o de enero. Sume 7 días para obtener el 8 de enero. Luego cuente hacia atrás 3 meses. La fecha prevista de su parto es el 8 de octubre. Monitorización electrónica fetal La monitorización electrónica fetal se usa para realizar la prueba en reposo, el perfil biofísico y la evaluación por monitor con contracciones. En esta monitorización, se usan dos correas que se colocan alrededor del abdomen de la madre para sostener sensores que miden la frecuencia cardíaca del feto y la frecuencia de las contracciones uterinas. se colocan dos correas alrededor del abdomen para sostener sensores. Estos sensores miden la frecuencia cardíaca del feto y la frecuencia de las contracciones uterinas. Esta monitorización se hace en el consultorio de su obstetra–ginecólogo o de otro profesional de atención médica o en un hospital. Las evaluaciones consisten en las siguientes: • Examen en reposo: Este examen mide la frecuencia cardíaca del feto durante un período específico de tiempo, generalmente 20 minutos. Los resultados del examen en reposo se describen como reactivos (alentadores) o no reactivos (no alentadores). Un resultado no alentador no implica necesariamente que el feto no sea saludable. A los resultados de la prueba en reposo a menudo le siguen otras evaluaciones que proporcionan más información. • Perfil biofísico: Este examen usa la monitorización de la frecuencia cardíaca fetal así como una ecografía (ultrasonido). Se usa para medir la frecuencia cardíaca, la respiración, los movimientos y el tono muscular del feto. También se evalúa la cantidad de líquido amniótico. Un examen modificado de perfil biofísico mide la frecuencia cardíaca del feto y el nivel de líquido amniótico. • Evaluación por monitor con contracciones: Este examen mide cómo reacciona la frecuencia cardíaca del feto cuando el útero se contrae. Para provocar contracciones leves del útero, es posible que le pidan frotarse los pezones a través de la ropa o que se le administre oxitocina por vía intravenosa en el brazo. Los resultados se anotan como alentadores o no alentadores. Estos resultados pueden también ser equívocos (no definitivos) o insatisfactorios (si no se producen suficientes contracciones para que el resultado sea significativo). Estas evaluaciones se pueden hacer semanalmente o dos veces a la semana a partir de la semana 41 del embarazo. Si un resultado no es alentador, es posible que se repita el mismo examen o se haga uno diferente. En algunos casos, se recomienda dar a luz. Inducción del trabajo de parto Se podría recomendar inducir el trabajo de parto si su embarazo llega a las 41 semanas. La inducción se inicia con medicamentos u otros métodos. Para inducir el trabajo de parto, el cuello uterino debe haber empezado a ablandarse en preparación para el parto. Esto se llama maduración del cuello uterino. Se pueden usar medicamentos u otros métodos para iniciar este proceso. El trabajo de parto se puede inducir con los siguientes métodos: • Despegamiento o proceso de pasar el dedo por las membranas amnióticas: Su obstetra–ginecólogo u otro profesional de atención médica pasa un dedo enguantado sobre las membranas delgadas que conectan el saco amniótico a la pared del útero. El cuello uterino debe estar dilatado de 1–3 cm para que se considere este procedimiento. Este procedimiento puede iniciar el trabajo de parto dentro de un plazo de 48 horas. Puede causar molestias y sangrado vaginal. • Ruptura del saco amniótico: Su obstetra–ginecólogo u otro profesional de atención médica hace un pequeño agujero en el saco amniótico para que salga líquido (“rompimiento de fuente”). El cuello uterino debe estar dilatado de 1 a 3 cm y la cabeza del feto debe estar en contacto estrecho con el cuello uterino para que se considere este procedimiento. La mayoría de las mujeres comienza a tener el trabajo de parto al cabo de unas horas de romperse el saco amniótico. Si no ocurre el trabajo de parto, se puede usar otro método para que comience. • Oxitocina: La oxitocina se produce en el cuerpo y hace que el útero se contraiga. Una forma farma-cológica de la oxitocina se puede administrar por vía intravenosa en el brazo. La dosis se aumenta lenta y gradualmente mientras se controla de cerca. • Análogos de la prostaglandina: Estos son medicamentos que se colocan en la vagina para que comience a madurar el cuello uterino. • Maduración del cuello uterino con balón: Su obstetra–ginecólogo u otro profesional de atención médica podría colocar un dispositivo pequeño en forma de balón en el cuello uterino para dilatarlo mecánicamente y promover el comienzo del trabajo de parto. Cada método de inducción del trabajo de parto conlleva ciertos riesgos. Los riesgos son, entre otros, cambios en la frecuencia cardíaca del feto, infección y contracciones demasiado intensas del útero. Se les dará seguimiento estrecho a usted y al feto durante el proceso. Otra posibilidad es que la inducción del trabajo de parto no dé resultado. El método que se use para Despegamiento de las membranas amnióticas El obstetra–ginecólogo u otro profesional de atención médica pasa un dedo enguantado por las delgadas membranas que conectan el saco amniótico con la pared del útero. Este procedimiento puede iniciar el trabajo de parto. inducir el trabajo de parto se podría tener que repetir. En algunos casos, es posible que deba tener un parto vaginal asistido o un parto por cesárea. Por último… La mayoría de los bebés que nacen después de la fecha prevista del parto son saludables. Las evaluaciones de bienestar fetal y el seguimiento estrecho durante las últimas semanas del embarazo pueden ser útiles para reducir los riesgos que enfrentan usted y el feto. Usted y el obstetra–ginecólogo u otro profesional de atención médica decidirán cuál es el mejor modo de proceder si se ha prolongado el embarazo o es posmaduro. Glosario Cordón umbilical: Estructura en forma de cordón que contiene vasos sanguíneos y conecta al feto con la placenta. Cuello uterino: El extremo inferior y más estrecho del útero ubicado encima de la vagina. Ecografía (ultrasonido): Examen en el que se usan ondas sonoras para examinar al feto. Fecha calculada del parto (FCP): La fecha en la que se calcula que nacerá un bebé. Feto: Etapa del desarrollo prenatal que comienza a las 8 semanas después de la fertilización y dura hasta el final del embarazo. Hemorragia en el período de posparto: Sangrado intenso que ocurre después del parto de un bebé y de que sale la placenta. Líquido amniótico: Agua en el saco que rodea al feto dentro del útero de la madre. Macrosomía: Problema médico en el que se estima que el peso del feto será de 9 libras a 10 libras. Maduración del cuello uterino: Proceso mediante el cual el cuello uterino se ablanda en preparación para el trabajo de parto. Meconio: Sustancia de color verdoso que se acumula en los intestinos del feto en desarrollo. Si se pasa meconio, podría entrar en los pulmones del feto a través del líquido amniótico. La presencia de meconio en los pulmones puede causar problemas respiratorios graves. Monitorización electrónica fetal: Método mediante el cual se usan instrumentos electrónicos para registrar los latidos cardíacos del feto y las contracciones del útero de la madre. Nacimiento de un niño muerto: Parto de un bebé muerto. Obstetra–ginecólogo: Médico con capacitación, destrezas y educación especiales en la salud de la mujer. Oxígeno: Gas necesario para poder vivir. Oxitocina: Hormona que se usa para provocar contracciones en el útero. Parto por cesárea: Parto de un bebé a través de una incisión en el abdomen y útero de la madre. Parto vaginal asistido: Parto vaginal de un bebé que se realiza con el uso de fórceps o extracción por vacío. Puntaje Apgar: Medida de la reacción del bebé al momento de nacer y de vivir por su cuenta que se toma al cabo de 1 minuto y 5 minutos después del parto. Saco amniótico: Saco lleno de líquido en el útero de la madre en donde se desarrolla el feto. Síndrome de posmadurez: Problema médico en el que un feto posmaduro nace con el cuerpo alargado y delgado, tiene una mirada de alerta, mucho cabello, uñas largas y la piel delgada y arrugada. Último período menstrual: La fecha del primer día del último período menstrual antes del embarazo que se usa para calcular la fecha del parto. Unidad Neonatal de Atención Intensiva (NICU, por sus siglas en inglés): Área especializada de un hospital donde los recién nacidos enfermos reciben atención médica compleja. Útero: Órgano muscular ubicado en la pelvis de la mujer que contiene al feto en desarrollo y lo nutre durante el embarazo. Este Folleto Educativo para Pacientes fue elaborado por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado para ayudar a los pacientes, presenta información actualizada y opiniones sobre temas relacionados con la salud de las mujeres. El nivel de dificultad de lectura de la serie, basado en la fórmula Fry, corresponde al grado escolar 6to a 8vo. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) asigna a los folletos la calificación “superior”. Para asegurar que la información es actualizada y correcta, los folletos se revisan cada 18 meses. La información descrita en este folleto no indica un curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse, y no debe interpretarse como excluyente de otros métodos o prácticas aceptables. Puede ser apropiado considerar variaciones según las necesidades específicas del paciente, los recursos y las limitaciones particulares de la institución o tipo de práctica. Derechos de autor octubre del 2017 por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otro modo, sin obtener previamente un permiso por escrito del editor. ISSN 1074-8601 Las solicitudes de autorización para hacer fotocopias deben dirigirse a: Copyright Clearance Center, 222 Rosewood Drive, Danvers, MA 01923. Para pedir Folletos de Educación de Pacientes en paquetes de 50, sírvase llamar al 800-762-2264 o hacer el pedido en línea en sales.acog.org. 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