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SP009 Resumen general de las infecciones de transmisión sexual Toda persona que tenga contacto sexual—sexo vaginal, anal u oral—con otra, puede contraer una infección de transmisión sexual. Es posible que las personas con una infección de transmisión sexual no presenten síntomas y no sepan que la tienen. Aunque no presente síntomas, su salud podría verse afectada. Las infecciones de transmisión sexual pueden ser muy perjudiciales a su organismo, e incluso causar la Cómo prevenir las infecciones de transmisión sexual The American College of Obstetricians and Gynecologists WOMEN’S HEALTH CARE PHYSICIANS PATIENT EDUCATI N Problemas Ginecológicos • SP009 muerte. La persona contagiada con una infección de transmisión sexual puede transmitírsela a otras personas mediante el contacto con la piel, los genitales, la boca, el recto o los líquidos corporales. Los síntomas de una infección de transmisión sexual pueden variar, desde secreción vaginal e irritación leve, hasta dolor intenso. A menudo, los síntomas solo ocurren cuando la infección se encuentra en una etapa más avanzada. En la mayoría de los casos, es posible evitar los problemas de salud a largo plazo tratando la enfermedad en sus primeras etapas. L as infecciones de transmisión sexual son infecciones que se transmiten por medio del contacto sexual. Excepto por los resfriados y la gripe (influenza), las infecciones de transmisión sexual son las enfermedades contagiosas más comunes (que se propagan más fácilmente) en Estados Unidos. Cada año hay millones de casos nuevos. Aunque es posible tratar y curar algunas infecciones de transmisión sexual, ese no es el caso con otras. La prevención es la clave para combatir las infecciones de transmisión sexual. Al informarse sobre estas infecciones, podrá tomar medidas para proteger su salud. Este folleto explica • los tipos y síntomas de las infecciones de transmisión sexual • los riesgos de contraer una infección de transmisión sexual • cómo prevenir las infecciones de transmisión sexual Cuando no se tratan la clamidia y la gonorrea, puede ocurrir lo que se conoce como una enfermedad inflamatoria pélvica en la mujer. La enfermedad inflamatoria pélvica es una infección que afecta el útero, las trompas de Falopio y los ovarios. Esta enfermedad puede causar infertilidad. Los síntomas de la enfermedad inflamatoria pélvica son fiebre, náuseas y vómitos, y dolor en el abdomen. También puede causar dolor pélvico a largo plazo. La gonorrea y la clamidia se tratan con antibióticos. Si tiene gonorrea, probablemente también recibirá tratamiento para la clamidia. La gonorrea se trata con un antibiótico administrado por inyección seguido por antibióticos en pastillas. Si no puede recibir la inyección y recibe solo tratamiento con antibióticos en pastillas, debe hacerse una prueba después del tratamiento para asegurarse de que este haya dado resultados. La clamidia se trata con antibióticos en pastilla. Es importante tomarse todo el medicamento. Además, todas las parejas sexuales que haya tenido en los últimos 60 días también deben recibir tratamiento. Si su pareja masculina no puede acudir a su propio profesional de atención médica, puede obtener una receta para dicha pareja de su profesional de atención médica. Aunque esté recibiendo tratamiento, puede transmitirle gonorrea y clamidia a su pareja. Si padece cualquiera de estas enfermedades, evite tener contacto sexual hasta que su tratamiento y el de su pareja hayan terminado. Virus del papiloma humano El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en Estados Unidos. Se han identificado más de 150 tipos de este virus. Algunos tipos se transmiten mediante el contacto sexual entre personas. Al igual que con muchas infecciones de transmisión sexual, a menudo no hay signos del VPH genital. Sin embargo, algunos tipos de este virus producen verrugas. En las mujeres, estas verrugas pueden aparecer en la vulva, la vagina, el cuello uterino y el ano. En los hombres, pueden aparecer en el pene, el escroto, el ano o en cualquier lugar del área genital. A veces las verrugas desaparecen por su cuenta. Cuando eso no sucede, hay varios tratamientos disponibles para tratar las verrugas. No obstante, nunca se deben usar medicamentos sin receta en las verrugas genitales. Aunque se hayan curado las verrugas, es posible que el virus esté presente, ya que puede permanecer en el cuerpo durante semanas o años sin producir síntomas. Algunos tipos del VPH están vinculados a cáncer tanto en las mujeres como en los hombres. En algunas mujeres, ciertos tipos del VPH pueden dar lugar a cambios anormales en el cuello uterino que pueden causar cáncer. El VPH también está asociado con cáncer del ano, la vulva, la vagina, el pene, la cabeza y el cuello. Hay una vacuna disponible que protege contra los tipos del VPH que producen la mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino, precáncer y verrugas genitales. Las infecciones de transmisión sexual las producen bacterias o virus. Para tratar las infecciones de transmisión sexual provocadas por bacterias se usan antibióticos. Sin embargo, las que se producen por virus no se pueden curar, aunque es posible tratar los síntomas. Todas las personas activas sexualmente pueden estar expuestas a una infección de transmisión sexual. Aunque no se presenten síntomas, hay pruebas que se pueden hacer para diagnosticar la infección. Gonorrea y clamidia La gonorrea y clamidia son enfermedades que se producen a causa de bacterias. Estas dos infecciones pueden ocurrir a la misma vez. La gonorrea y clamidia a menudo no producen síntomas. Cuando se producen síntomas, estos pueden aparecer de 2–21 días (3 semanas) después de haber entrado en contacto con una persona infectada. Los síntomas son, entre otros: • Secreción de la vagina de la mujer o el pene del hombre • Dolor al orinar o necesidad frecuente de orinar • Dolor en la pelvis o el abdomen • Ardor o comezón (picazón) en el área de la vagina • Enrojecimiento o hinchazón de la vulva • Sangrado entre períodos menstruales • Dolor de garganta con o sin fiebre • Glándulas linfáticas hinchadas o agrandadas Las infecciones de transmisión sexual y el embarazo Padecer una infección de transmisión sexual durante el embarazo puede ser perjudicial para el bebé si se le transmite la enfermedad. • La gonorrea y clamidia pueden causar prob-lemas en la salud de los bebés que varían desde infecciones oculares hasta pulmonía. • La sífilis puede causar abortos naturales o el nacimiento de un niño muerto. • Los bebés pueden contraer el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Si está embarazada y usted o su pareja ha tenido—o puede ser que tenga—una infección de transmisión sexual, infórmeselo a su médico. Su bebé puede estar en peligro. Las pruebas para algunas de las infecciones de transmisión sexual se ofrecen rutinariamente durante la atención prenatal. Es mejor dar tratamiento a las infecciones de transmisión sexual en las primeras etapas para disminuir la probabilidad de que su bebé también contraiga la enfermedad. Usted y su pareja pueden tener que recibir tratamiento. Sin embargo, la vacuna no protege contra todos los tipos del VPH. Incluso las mujeres adultas deben seguir las recomendaciones para las pruebas de detección de cáncer de cuello uterino aunque se hayan vacunado. La edad ideal para vacunar a las niñas y los varones contra el VPH es a los 11 años o 12 años, aunque se puede administrar la vacuna desde los 9 años hasta los 26 años de edad. En los jóvenes de 9–14 años, se recomiendan dos vacunas. La segunda vacuna se debe administrar a los 6–12 meses después de la primera. En los jóvenes de 15 años a 26 años, se recomiendan tres vacunas. Sífilis La sífilis se produce a causa de un tipo de bacteria. Si no se trata, esta enfermedad puede infectar muchas partes del cuerpo y causar problemas graves de salud e incluso la muerte. La mayoría de las personas no presentan síntomas de sífilis. El primer signo de la enfermedad puede ser una llaga de superficie lisa en el área de la infección que no produce dolor. Es posible tratar fácilmente la sífilis en esta etapa inicial. Otros síntomas de sífilis son verrugas y sarpullido. La sífilis se transmite de una persona a otra por medio del contacto directo con una llaga de sífilis. También puede transmitirse al entrar en contacto con el sarpullido, las verrugas o la sangre infectada durante la segunda etapa de la infección. La entrada de la infección en el cuerpo ocurre a través de una llaga o cortadura en la piel o membrana mucosa. Las llagas ocurren a menudo en los genitales o en la vagina, el ano o el recto. También pueden aparecer en los labios y la boca. Aunque los síntomas pueden desaparecer sin tratamiento, la enfermedad sigue presente y al cabo de varios años puede reaparecer en su forma más grave y causar problemas del corazón, problemas neurológicos, parálisis y ceguera. Herpes genital Millones de estadounidenses están infectados con el virus del herpes genital. El síntoma más común de herpes es una llaga que aparece en los genitales o alrededor de estos. Estas llagas tienen aspecto de manchas rojas, masas pequeñas o ampollas, y pueden durar de unos días a varias semanas. Aunque los síntomas desaparecen por su cuenta, el virus permanece en el organismo. Las llagas pueden aparecer en cualquier momento, pero por lo general en el mismo lugar donde ocurrieron inicialmente. El tratamiento puede ayudar a sanar las llagas, pero no destruye el virus. Por lo tanto, una vez que se infecta con herpes, es posible transmitir la infección a otras personas sin saberlo. Si usted o su pareja tiene herpes oral o genital, evite tener relaciones sexuales desde el momento en que aparecen inicialmente los síntomas hasta varios días después de que las costras hayan desaparecido. No tener relaciones sexuales no significa que no pueda abrazarse ni acurrucarse con otra persona. Simplemente asegúrese de que las lesiones y secreciones no entren en contacto con la piel de la otra persona. Lávese las manos con agua y jabón después de tener cualquier posible contacto con las lesiones. De esta forma evitará volverse a infectar usted misma o transmitir el virus a otra persona. Virus de inmunodeficiencia humana El VIH causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). La tasa de infección con el VIH está aumentando con mayor rapidez entre las mujeres que tienen relaciones sexuales con hombres. El VIH entra en la sangre por medio de líquidos corporales, por lo general en la sangre o el semen. Una vez que se encuentra en la sangre, el virus invade y destruye las células del sistema inmunitario, que es la defensa natural del cuerpo contra las enfermedades. El VIH debilita el sistema inmunitario, lo que puede causar el SIDA. Cuando una persona tiene SIDA, su sistema inmunitario está tan debilitado que otras enfermedades potencialmente mortales, como ciertas infecciones o cáncer, pueden ocurrir. Si bien no hay cura para el VIH, su tratamiento puede prevenir o retrasar el comienzo de SIDA, el cual puede ser mortal. Tricomonas La vaginitis por tricomonas es una enfermedad producida por un parásito microscópico que se transmite por medio de las relaciones sexuales. Es posible curar esta enfermedad con tratamiento. Muchas personas no presentan síntomas de tricomonas. Cuando se presentan síntomas, estos son, entre otros, secreción y comezón (picazón) vaginal y enrojecimiento de la vagina. 4 3 1 2 Ampolla (llaga) Nervio Célula nerviosa Médula espinal Superficie de la piel Virus de herpes El virus de herpes atraviesa la piel (1). De ahí se desplaza por el cuerpo (2) y se aloja en las células nerviosas cerca de la columna vertebral (3). Cuando algo provoca un nuevo brote de herpes, el virus abandona el lugar donde se aloja y se desplaza por los nervios hasta regresar nuevamente a la superficie de la piel (4). Hepatitis La hepatitis es una infección grave del hígado producida por un virus. Hay dos tipos de hepatitis (B y C), que se transmiten sexualmente. Estos pueden transmitirse por medio del contacto directo con líquidos corporales (sangre, semen, líquidos vaginales y saliva) de una persona infectada. Es posible prevenir la infección con hepatitis B mediante una vacuna, pero no la de hepatitis C. Muchas personas infectadas con hepatitis B o hepatitis C se recuperan totalmente. Sin embargo, con el tiempo, algunas personas padecen infecciones crónicas del hígado, lo que puede causar problemas de salud a largo plazo. Cómo protegerse contra las infecciones de transmisión sexual Los factores que aparecen en el cuadro aumentan el riesgo de contraer una infección de transmisión sexual. Los adolescentes corren un riesgo mayor y los factores del estilo de vida también influyen. Hay muchas maneras en que puede reducir el riesgo de contraer una infección de transmisión sexual: • Conozca a sus parejas sexuales y limite el número de ellas: El historial de su pareja sexual es tan impor-tante como el suyo. Mientras más parejas tengan usted o su(s) pareja(s), mayor será el riesgo de con-traer una infección de transmisión sexual. • Use un condón de látex o de poliuretano: Usar un condón de látex de poliuretano cada vez que tenga sexo vaginal, oral o anal reduce las probabilidades de infección. Los condones lubricados con espermicidas no ofrecen una mayor protección. Además, el uso frecuente de ciertos espermicidas puede aumentar el riesgo de contraer el VIH. • Evite actos sexuales arriesgados: Los actos sexuales que desgarran o rompen la piel conllevan un mayor riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual. Incluso las cortaduras pequeñas que no sangran permiten que los gérmenes pasen de un lado a otro. El sexo anal conlleva un riesgo mayor ya que los tejidos del recto se desgarran con facilidad. Los líquidos corporales también pueden transmitir infecciones de transmisión sexual. El contacto sexual sin protección con una persona infectada conlleva un gran riesgo de contraer una infección de transmisión sexual. • Vacúnese: Se dispone de vacunas que pueden prevenir la hepatitis B y el VPH. Por último... Todas las mujeres deben saber cómo protegerse y proteger a sus parejas contra una infección de transmisión sexual. Si cree que tiene una infección de transmisión sexual, obtenga tratamiento médico para evitar problemas de salud a largo plazo. Glosario Antibióticos: Medicamentos que tratan ciertos tipos de infecciones. Enfermedad inflamatoria pélvica: Infección del útero, las trompas de Falopio y las estructuras pélvicas circundantes. Infertilidad: Problema médico en el que una mujer no puede quedar embarazada tras 12 meses consecutivos sin usar algún tipo de anticonceptivo. Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA): Grupo de signos y síntomas, por lo general de infecciones graves, que ocurre en una persona cuyo sistema inmunitario se ha visto afectado debido a una infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Vaginitis por tricomonas: Tipo de infección vaginal producida por un parásito y que se transmite a través de las relaciones sexuales. Virus de inmunodeficiencia humana (VIH): Virus que ataca a ciertas células del sistema inmunitario y causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Virus del papiloma humano (VPH): Nombre de un grupo de virus relacionados, algunos de los cuales causan verrugas genitales y otros están asociados con alteraciones cervicales y cáncer de cuello uterino, la vulva, la vagina, el pene, el ano, la boca y la garganta. ¿Corre algún riesgo? Su riesgo de contraer una infección de transmisión sexual es mayor si • tiene o ha tenido más de una pareja sexual • tiene una pareja que ha tenido o tiene más de una pareja sexual • ha tenido relaciones sexuales con una persona que padece de una infección de transmisión sexual • tiene un historial de infecciones de transmisión sexual • usa drogas intravenosas (inyectadas en una vena) o su pareja usa este tipo de drogas Este Folleto Educativo para Pacientes fue elaborado por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado para ayudar a los pacientes, presenta información actualizada y opiniones sobre temas relacionados con la salud de las mujeres. El nivel de dificultad de lectura de la serie, basado en la fórmula Fry, corresponde al grado escolar 6to a 8vo. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) asigna a los folletos la calificación “superior”. Para asegurar que la información es actualizada y correcta, los folletos se revisan cada 18 meses. La información descrita en este folleto no indica un curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse, y no debe interpretarse como excluyente de otros métodos o prácticas aceptables. Puede ser apropiado considerar variaciones según las necesidades específicas del paciente, los recursos y las limitaciones particulares de la institución o tipo de práctica. Derechos de autor autor agosto del 2017 por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otro modo, sin obtener previamente un permiso por escrito del editor. ISSN 1074-8601 Las solicitudes de autorización para hacer fotocopias deben dirigirse a: Copyright Clearance Center, 222 Rosewood Drive, Danvers, MA 01923. Para pedir Folletos de Educación de Pacientes en paquetes de 50, sírvase llamar al 800-762-2264 o hacer el pedido en línea en sales.acog.org. The American College of Obstetricians and Gynecologists 409 12th Street, SW PO Box 96920 Washington, DC 20090-6920

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