na mujer que tiene un trastorno convulsivo (también llamado epilepsia) puede necesitar tomar medicamentos para prevenir las convulsiones. Las mujeres con convulsiones que quieren tener un bebé deben interactuar con su doctor para ajustar su medicamento antes y durante el embarazo. Hoy, la mayoría de las mujeres con crisis convulsivas que proponen embarazarse tiene bebés saludables.
Este folleto le dirá sobre:
- Como cuidarse antes de que esté embarazada
- Los riesgos de la madre y el bebé
- El tratamiento durante el embarazo
- Las opciones de anticoncepción
|
| La mayoría de las mujeres con un desorden de convulsiones que se pone embarazada tendrá un embarazo saludable y un bebé saludable. |
Mujeres y crisis convulsivas
Las células nerviosas del cerebro producen impulsos eléctricos que envían mensajes a lo largo del cuerpo. Estos mensajes controlan los movimientos y las funciones corporales. En una persona con un trastorno convulsivo, hay actividad eléctrica anormal en el cerebro. Esto provoca las crisis.
Las hormonas pueden tener un efecto en las crisis convulsivas. Para las mujeres, esto incluye a las hormonas sexuales que controlan el sistema reproductor: el estrógeno y la progesterona. Los cambios en los niveles de estas hormonas pueden hacer a las convulsiones más o menos probables. Algunas mujeres tendrán cambios en los patrones de convulsiones cuando los niveles de hormonas aumentan, como es durante el embarazo.
Tratamiento
Las medicinas para tratar a estos padecimientos se les conoce como drogas antiepilépticas (DAEs), o "anticonvulsivantes". En la mayoría de los casos, las DAEs prevendrán todas las convulsiones en la mayoría del tiempo. Usted puede probar más de una DAE antes de que encuentre la adecuada.
El embarazo puede cambiar el patrón de convulsiones y cómo su cuerpo reacciona a las DAEs. Por esta razón, las mujeres con crisis convulsivas deben consultar a su ginecólogo y al neurólogo si están embarazadas o planeando el embarazo. Ellas necesitarán recibir cuidado especial antes y durante el embarazo.
Los medicamentos tomados durante el embarazo pueden afectar a un feto en crecimiento. Las convulsiones también pueden dañar el feto así como a la madre. Si está embarazada, puede ser bueno seguir tomando las DAEs que arriesgarse a tener una convulsión durante la gestación.
Si una mujer no ha tenido una convulsión en 2 años o más, puede detener la toma de manera gradual de su DAE antes de que intente quedar embarazada. Trabajando estrechamente con su doctor, la cantidad de DAE puede reducirse durante varios meses. Alrededor de la mitad de las mujeres regresarán a su DAE después del parto. Necesitará discutir esto con su neurólogo.
Las DAEs modifican la manera de como el cuerpo usa el ácido fólico. El no tener suficiente ácido fólico provoca problemas durante el embarazo y ciertos defectos al nacimiento. Por esta razón, todas las mujeres en edad reproductiva deben tomar 0.4 mg de ácido fólico cada día - aún cuando no están planeando un embarazo. El ácido fólico tomado antes y durante las primeras semanas de embarazo disminuye el riesgo de estos problemas (vea el cuadro).
| El ácido fólico: La vitamina vital
Las mujeres deben tomar 0.4 miligramos por día de ácido fólico antes y durante los primeros 3 meses de embarazo para reducir el riesgo de tener un bebé con un defecto del tubo neural. Esto es más importante aún para las mujeres con crisis convulsivas debido a un riesgo aumentado. El ácido fólico puede encontrarse en muchas fuentes de comida:
- Los verduras verdes oscuros, y de hoja (como la espinaca y verduras del nabo, lechuga romana, brócoli y espárrago)
- Los panes de grano entero y cereales.
- Las frutas cítricas y jugos (como las fresas, naranjas).
- Vísceras (como el hígado).
- Chícharos y frijoles (como el pinto, negro, bayo)
|
Los riesgos para la madre
Hay una posibilidad de que las convulsiones ocurrirán más a menudo durante el embarazo. Esto en alrededor de un tercio de las mujeres, aunque ellas estén en control con una DAE.
La cantidad de medicamento que toma puede cambiar durante el embarazo. Esto es debido a los cambios hormonales y a los cambios en cómo el cuerpo procesa las DAEs durante el embarazo. Deben analizarse los niveles de DAEs para cuidarlos constantemente. Si los niveles son demasiado altos, puede llevar a modificar los efectos. Si los niveles son demasiado bajos, puede llevar a convulsiones. Usted debe realizarse pruebas de sangre durante el embarazo para verificar los niveles del medicamento.
Las mujeres con crisis convulsivas es más probable que tengan otros problemas de embarazo. Esto incluye la presión sanguínea alta como resultado del embarazo. También, las convulsiones pueden causar caídas y provocar una lesión.
Los riesgos para el bebé
La mayoría de los bebés nacen sanos. En todas las mujeres, el riesgo de tener un bebé con un defecto al nacimiento es 2–3%. Para las mujeres con algún trastorno convulsivo, el riesgo es ligeramente más alto 6–8%. El riesgo puede relacionarse a la medicina utilizada, a la propia enfermedad o a ambos. La causa directa no siempre puede conocerse.
La medicina es necesaria para controlar las convulsiones y puede provocar defectos al nacimiento. Los defectos pueden ser cambios en la cara, dedos y uñas. Otros defectos al nacimiento ligados a las crisis convulsivas incluyen:
- Labio o paladar hendido (el labio o el techo de la boca no se cierran completamente)
- Problemas cardíacos
- Defectos del tubo neural (como la espina bífida)
El hijo de madre con crisis convulsivas puede estar en un riesgo más alto de problemas de salud:
- Bajo peso al nacimiento
- Cabeza pequeña
- Retrasos en el crecimiento y desarrollo
- Problemas de sangrado (coagulación)
Los hijos de madres con crisis convulsivas están en un mayor riesgo de tener un trastorno convulsivo ellos mismos. La razón para esto es incierta.
Después de que el bebé nace
Después del nacimiento, puede tener la necesidad de ajustar su medicamento una vez más. También querrá escoger un anticonceptivo. Muchas DAEs cambian los niveles hormonales en su cuerpo. Esto puede afectar que tan bien funciona el anticonceptivo. El uso de alguna DAEs puede hacer que las pastillas anticonceptivas no funcionen tan bien. Podría requerir de cambiar su método anticonceptivo.
Quizás prefiera combinar un método de barrera (diafragma, espermicida o condones) con un método hormonal. Hable con su doctor sobre su DAE y su efecto sobre la anticoncepción.
Lactancia
La mayoría de las mujeres con un desorden convulsivo pueden amamantar a sus bebés. Se encuentran pequeñas cantidades de DAEs en la leche materna, pero en la mayoría de los casos esto no es suficiente como para afectar al bebé.
Algunos medicamentos pueden provocar bebés soñolientos o inquietos. Si esto pasa, hable con su doctor y el doctor de su bebé. Pudiera utilizar fórmula o sacarse la leche y guardarla.
El amamantar puede romper su rutina de sueño. Esto puede afectar la actividad de las convulsiones. Sería deseable tener ayuda (su pareja, una amiga o un familiar) para dar el biberón al bebé por la noche con la leche materna. Antes de que detenga la lactancia, discútalo con su doctor.
Finalmente...
La mayoría de las mujeres con crisis convulsivas que se embaraza tendrá una gestación y un bebé saludable. El buen cuidado antes y durante el embarazo es importante. Trabajando con sus doctores podrá mantener cuidadosamente las convulsiones será vital.
Glosario
Defecto del Tubo neural (NTD): un defecto al nacimiento que es el resultado del desarrollo impropio del cerebro, médula espinal y sus recubrimientos.
Estrógeno: hormona femenina producida en los ovarios que estimula el crecimiento del recubrimiento interno del útero.
Feto: un bebé que crece en el útero de la mujer.
Hormona: Substancias producidas por el cuerpo para controlar las funciones de varios órganos.
Progesterona: una hormona femenina que se produce en los ovarios y que provoca el crecimiento del recubrimiento interno del útero. Cuando el nivel de progesterona disminuye, ocurre la menstruación.
Este Folleto de Educación para el Paciente se desarrolló bajo la dirección del Comité para Educación de Pacientes del American College of Obstetricians and Gynecologists. Diseñado como ayuda para pacientes, brinda información y opiniones actualizadas respecto a temas relacionados con la salud de la mujer. El nivel de lectura promedio de la serie, basado en la fórmula de Fry, es 6° a 8° grado. El instrumento de Evaluación de idoneidad de materiales (SAM [Suitability Assessment of Materials]) indica que la calificación de los folletos es "superior". Para asegurar que la información sea actualizada y precisa, los folletos se revisan cada 18 meses. La información contenida en este folleto no especifica que debe seguirse una terapia de tratamiento o procedimiento exclusivo, y no debe interpretarse como excluyente de otros métodos de práctica aceptables. Pueden requerirse variaciones que tengan en cuenta las necesidades particulares del paciente, los recursos y las limitaciones de la institución o tipo de práctica específica.
Copyright © febrero de 2003 por American College of Obstetricians and Gynecologists. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación puede reproducirse, guardarse en sistema de recuperación ni transmitirse de ninguna forma y por ningún medio, ya sea electrónico, mecánico, por fotocopia, grabación o por cualquier otro medio, sin obtener previamente permiso por escrito del editor.
ISSN 1074-8601
Los pedidos de autorización para hacer fotocopias deben dirigirse a Copyright Clearance Center, 222 Rosewood Drive, Danvers, MA 01923.
Para hacer un pedido de Folletos de Educación para el Paciente en paquetes de 50, llame al 800-762-2264, anexo 830, o haga su pedido en línea en sales.acog.org.
The American College of Obstetricians and Gynecologists
409 12th Street, SW
PO Box 96920
Washington, DC 20090-6920