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Puede reducir su riesgo de contraer cáncer si adopta un estilo de vida sano, presta atención a cómo se siente y se ve su cuerpo, y si se somete a exámenes físicos con regularidad. Existen análisis médicos que pueden realizarse para detectar el cáncer en etapas tempranas, cuando podría curarse más fácilmente. Este folleto le explicará:
  • Los tipos comunes de cáncer en las mujeres
  • Los riesgos y las señales de alerta
  • Los pasos que usted puede dar para reducir el riesgo
  • Las pruebas de detección del cáncer

Si reciben tratamiento en etapas tempranas, muchos tipos de cáncer pueden curarse. Saber cómo evitarlos o detectarlos a tiempo puede ayudarla a proteger su salud.
¿Qué es el cáncer?

Las células sanas que constituyen los tejidos del cuerpo crecen, se multiplican y se reemplazan regularmente. Algunas veces las células desgastadas no mueren cuando deben o posiblemente estén defectuosas. Por lo general, el cuerpo repara o destruye esas células. No obstante, algunas veces estas células se multiplican fuera de control. Eso ocasiona que se formen masas o tumores. Los tumores pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).

Los tumores benignos no se propagan a otras partes del cuerpo y, por lo general, no son perjudiciales. Si se convierten en un problema — es decir, hacen presión sobre un órgano cercano — a menudo pueden extirparse por cirugía.

Pero los tumores malignos pueden invadir y destruir los tejidos y los órganos sanos. Además, las células cancerosas pueden propagarse a otras partes del cuerpo y formar tumores nuevos.

El riesgo de contraer cáncer puede heredarse en los genes de una persona. En algunos casos, el cáncer puede resultar de estar expuesta a una sustancia nociva como un virus, ciertas sustancias químicas o la radiación. A veces, hay más de una causa implicada.

Tipos de cáncer

Hay muchos tipos de cáncer. Los factores de riesgo, las señales de alerta y los tratamientos pueden diferir según el tipo. En las mujeres, el cáncer tiene mayores probabilidades de manifestarse en las siguientes áreas:

  • Los pulmones
  • Los senos
  • El colon y el recto
  • La piel
  • Los ovarios
  • El útero
  • El cuello uterino
  • La vulva y la vagina

Es mucho más fácil dar tratamiento a todos los tipos de cáncer en etapas tempranas — cuando aún no se han propagado a otras partes del cuerpo. La mayoría presenta señales de alerta de que algo no marcha bien. Si nota cualquiera de estas señales, busque ayuda inmediatamente (vea el cuadro).

Los análisis de detección del cáncer deben constituir una parte rutinaria de su atención médica. Ayudan a detectar cambios en el cuerpo que podrían ser las señales tempranas del cáncer o de las condiciones que pueden resultar en cáncer (vea la Tabla 1).

Señales de alerta del cáncer

Ciertos cambios en su cuerpo pueden ser indicios de cáncer:

  • Un cambio de los hábitos intestinales o de la vejiga
  • Una llaga que no sana
  • Flujo o sangrado fuera de lo normal
  • Endurecimiento o una masa en el seno o en otra parte del cuerpo
  • Indigestión o dificultad para tragar
  • Un cambio en una verruga o un lunar
  • Una tos o ronquera molestosas
Ninguna de estas señales es indicio seguro de cáncer. Son señales de que algo podría no marchar bien. Si nota cualquiera de estas señales, acuda a su médico inmediatamente. El dolor raras veces constituye una señal de cáncer. No espere hasta tener dolor si hay otros síntomas que no desaparecen. Obtener tratamiento a una etapa temprana aumenta sus probabilidades de tener éxito con el tratamiento, independientemente de que tenga cáncer o algún otro problema.

Adaptado de la American Cancer Society (Asociación Americana del Cáncer). Signs and symptoms of cancer (Señales y síntomas del cáncer). ACS: 2005.

Cáncer de pulmón

En Estados Unidos, el cáncer de pulmón es la causa principal de muerte por cáncer entre hombres y mujeres. La mayor parte del cáncer de pulmón resulta de fumar cigarrillos. Las mujeres que fuman tienen 12 veces más probabilidades de contraer cáncer de pulmón que las mujeres que nunca han fumado. El humo de segunda mano — el humo de los cigarrillos de otras personas — también aumenta su riesgo de contraer cáncer de pulmón.

A menudo, las señales de alerta del cáncer de pulmón no se manifiestan hasta que el cáncer se ha propagado. Es posible que incluyan:

  • Una tos que no desaparece
  • Esputo (flema) teñido de sangre
  • Dolor en el pecho
  • Episodios repetidos de pulmonía o bronquitis
  • Ronquera
  • Pérdida de peso y del apetito
  • Falta de aliento
  • Fiebre
  • Sibilancia (respiración que se caracteriza por silbidos)
La mejor manera de protegerse contra el cáncer de pulmón es el no fumar. Si fuma, busque asesoramiento sobre cómo dejar el hábito. Su riesgo comenzará a reducirse tan pronto como deje de fumar. También debe evitar estar rodeada de personas que fumen.

Cáncer de seno

El cáncer de seno es la segunda causa principal de muerte por cáncer entre las mujeres en Estados Unidos. Una de cada ocho mujeres contraerá cáncer de seno durante su vida. Algunos de los factores de riesgo que han sido relacionados con el cáncer de seno son:

  • La edad (el riesgo de contraer cáncer de seno aumenta con la edad)
  • Un historial de cáncer de seno en la familia, especialmente la madre o una hermana
  • El heredar genes anormales (BRCA1 o BRCA2)
  • El uso de terapia hormonal
  • El estar expuesta a la radiación (para el tratamiento de otro tipo de cáncer)
  • Historial de cáncer de seno
El amamantar, hacer ejercicios y mantener un peso saludable pueden ayudarla a reducir el riesgo de contraer cáncer de seno. Hable con su médico sobre qué otra cosa podría funcionar para usted.

Tabla 1. Pruebas rutinarias de detección de cáncer

Una prueba de detección busca señales de una enfermedad en personas que no presentan síntomas. En algunos tipos de cáncer, estas pruebas pueden ayudar a detectar las señales de cáncer suficientemente temprano para recibir tratamiento. Los exámenes físicos regulares también pueden servir de métodos de detección exitosos. La tabla muestra pruebas rutinarias de detección a las que deben someterse todas las mujeres. Basándose en sus factores de riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, es posible que su médico recomiende pruebas o exámenes adicionales, o que se realicen más frecuentemente

Tipo de cáncer Prueba o examen Quién debe ser evaluada Cuándo
Los senos Mamografía Mujeres de 40 a 49 años de edad
Mujeres de 50 años de edad y mayores
Cada 1 a 2 años
Anualmente
Cáncer del
cuello uterino
Prueba de
Papanicolaou*
Todas las mujeres 3 años después de comenzar a tener Anualmente (si tiene 30 años de edad o más y ha tenido tres o más pruebas normales consecutivamente, es posible que su médico le sugiera hacerse pruebas de Papanicolaou una vez cada 2 a 3 años)
Colon y recto
(elija una)
Prueba de sangre oculta en la materia fecal (FOBT, por sus siglas en inglés)

Sigmoidoscopía flexible

 

FOBT y sigmoidoscopía

 


Prueba de contraste
doble con enema de bario

Colonoscopía

Mujeres de 50 años de edad y mayores

 
Mujeres de 50 años de edad y mayores


Mujeres de 50 años de edad y mayores

 

Mujeres de 50 años de edad y mayores

Mujeres de 50 años de edad y mayores

Anualmente


 
Cada 5 años


 
FOBT y sigmoidoscopía flexible cada 5 años

Cada 5 años


Cada 10 años

*Puede realizarse con una prueba de PVH en mujeres de 30 años de edad y mayores. Si los resultados de ambas pruebas son negativos, no debe examinarse a la mujer nuevamente por otros 3 años.

Si se detecta a una etapa temprana, el cáncer de seno puede recibir tratamiento con buenos resultados. Esté alerta a estas señales de advertencia:

  • Una masa, endurecimiento, hinchazón o protuberancias en la piel del seno
  • Irritación de la piel del seno
  • Un pezón distorsionado, invertido o escamoso
  • Flujo o sangrado de un pezón
  • Dolor o sensibilidad en un pezón
Una mamografía puede ayudar a detectar el cáncer de seno antes de poder sentir una masa. Las mujeres que ya estén en la década de los 40 deben realizarse esta prueba cada 1 ó 2 años. Las mujeres de 50 años de edad o mayores deben realizársela todos los años. Su médico debe hacerle un examen de los senos una vez al año. Si le encuentran una masa, es posible que su médico le sugiera someterse a otras pruebas. Las mujeres también pueden examinarse los senos regularmente (vea el cuadro)

Cáncer de colon y el recto

El cáncer de colon y el recto — o cáncer colorrectal — afecta el intestino grueso y el recto. Es la tercera causa principal de muerte por cáncer entre las mujeres en Estados Unidos.

En la mayoría de los casos, el cáncer colorrectal se desarrolla lentamente con el paso del tiempo. A menudo, este tipo de cáncer comienza como un pólipo — una masa de tejido en el colon o el recto. Es posible que corra un riesgo alto de contraer cáncer colorrectal si:

  • Tiene un pariente cercano (madre, padre, hermana o hermano) menor de 60 años de edad, o dos o más parientes cercanos de cualquier edad que tienen cáncer colorrectal o ciertos tipos de pólipos del colon
  • Tiene un historial personal o de familia de ciertos tipos de problemas del colon o de cáncer de colon
  • Tiene un historial personal de ciertos tipos de pólipos del colon
  • Ha tenido una enfermedad intestinal, como colitis ulcerosa crónica, enfermedad inflamatoria del intestino o enfermedad de Crohn
Por lo general, no hay señales de cáncer de colon y recto durante las etapas tempranas de la enfermedad. En las etapas más avanzadas, las señales y los síntomas incluyen:
  • Un cambio de los hábitos intestinales
  • Sangrar por el recto
  • Sangre en las heces o heces de color oscuro
  • Heces más estrechas que de costumbre
  • Incomodidad abdominal (hinchazón, retortijones o dolor de gas frecuente)
  • Una sensación de tener que defecar (que no desaparece después de defecar)
  • Menos apetito
  • Debilidad y cansancio

Tener cualquiera de estos síntomas no significa que tenga cáncer. Los mismos síntomas pueden resultar de otros problemas menos graves.

Las evaluaciones de rutina pueden ayudar a detectar el cáncer colorrectal en etapas tempranas. Las pruebas que se usan para detectar las señales del cáncer colorrectal incluyen:

  • Exámenes anuales de detección de sangre oculta en la materia fecal (FOBT, por sus siglas en inglés)
  • Sigmoidoscopía flexible cada 5 años
  • Prueba FOBT y sigmoidoscopía flexible cada 5 años
  • Prueba de contraste doble con enema de bario cada 5 años
  • Colonoscopía cada 10 años
Hable con su médico sobre cuál otra prueba de evaluación es la indicada para usted. La mayoría de las mujeres deben comenzar a realizarse algún tipo de prueba de detección con regularidad comenzando a los 50 años de edad.

Cómo hacerse un examen de los senos

Los exámenes de los senos le ayudan a saber qué aspecto tienen y cómo se sienten sus senos. Si conoce su aspecto y sensación normales, podrá detectar mejor los cambios que podrían ser indicios de cáncer. Las mujeres mismas encuentran la mayoría de las masas.

La mejor oportunidad de hacerse un examen de los senos es justo después de su periodo menstrual. Si no tiene periodos regulares o algunas veces salta un mes, hágase el examen el mismo día todos los meses.

Busque cambios

Póngase de pie o siéntese frente a un espejo con buena iluminación. Coloque los brazos a los lados. Busque protuberancias, arrugas o enrojecimiento de la piel de los senos. Vea también si hay flujo de los pezones y cambios del tamaño o la forma de los senos. Busque las mismas señales colocando las manos firmemente sobre las caderas y nuevamente con los brazos levantados.

Palpe los cambios

Acuéstese de espalda. Coloque una toalla doblada o una almohada debajo del hombro izquierdo. Coloque la mano izquierda debajo o por encima de la cabeza. También puede palpar para detectar cambios mientras está de pie.

Con la mano derecha, manteniendo los dedos rectos y juntos, pálpese cuidadosamente el seno izquierdo sin hacer demasiada presión. Use uno de los tres métodos indicados aquí. Entonces cambie de brazo y hágase el examen del otro seno.

En círculo. Comience en la parte superior del seno y mueva los dedos lentamente alrededor de la parte externa formando un círculo grande. Cuando regrese a la parte superior, acerque la mano un poco más al pezón y haga un círculo más pequeño. Continúe haciendo esto en círculos cada vez más pequeños hasta que haya examinado todo el tejido del seno.

En líneas. Comience en el área de la axila. Mueva los dedos lentamente hacia abajo hasta que le queden debajo del seno. Acerque los dedos un poco más al pezón y deslícelos lentamente hacia arriba, utilizando el mismo movimiento. Use este patrón de arriba hacia abajo a través del seno completo.

En cuñas. Comience al extremo exterior del seno. Deslice la mano lentamente hacia el pezón, cubriendo una sección en forma de cuña a la vez. Haga eso hasta haber examinado el área completa del seno.

Además . . .
  • Con cualquier patrón, asegúrese de examinarse también los pezones. Oprima el pezón cuidadosamente y verifique si hay algún flujo.
  • Examine el área superior del pecho y debajo de las axilas — estos lugares también contienen tejido de seno.
  • Llame a su médico si nota cualquier protuberancia o cambios de los senos.

Cómo elegir y usar crema protectora para el sol

La crema protectora para el sol bloquea los rayos dañinos del sol que podrían causar cáncer. Lea la etiqueta al elegir la crema protectora. Los productos de "espectro amplio" evitan quemaduras superficiales de la piel, así como los daños ocasionados a las capas inferiores de la piel. La Administración de Alimentos y Drogas de EE.UU. recomienda usar cremas protectoras con un nivel de protección contra el sol SPF de 15 o más.

Asegúrese de usar la crema protectora de la manera correcta. Aplíquesela en todas las áreas expuestas de la piel 30 minutos antes de salir. Vuelva a aplicársela cada 2 horas o después de nadar, transpirar o secarse con una toalla. Las cremas protectoras no deben usarse en bebés de 6 meses de edad y menores.

Cáncer de piel

El cáncer de piel es el tipo más común de cáncer en Estados Unidos. Casi la mitad de la población estadounidense que llegue a los 65 años de edad desarrollará alguna forma de ese cáncer. Muchas personas pueden tomar medidas sencillas para evitar el cáncer de piel.

Las personas de piel blanca tienen mayores probabilidades de contraer cáncer de piel, pero las personas de piel oscura también pueden correr el riesgo. Estar demasiado expuesta a los rayos ultravioleta (UV) — del sol o de lámparas de bronceado — aumenta su riesgo. Su riesgo también aumenta si tiene un historial de cáncer de piel en la familia.

Los tipos principales de cáncer de piel son:

  • Basocelular
  • Escamocelular
  • Melanoma

Los carcinomas basocelular y escamocelular se manifiestan como protuberancias pálidas, cerosas y aperladas, o parches rojos y escamosos. En la mayoría de los casos, los carcinomas basocelular y escamocelular se curan al ser extirpados.

El melanoma comienza con masas pequeñas que parecen lunares. Las masas se agrandan, cambian de color y se oscurecen. Se desarrollan con forma irregular — no redonda — y es posible que sangren fácilmente.

El melanoma es la causa principal de muerte por cáncer de la piel. Usted corre el riesgo de desarrollar melanoma si tiene un historial de melanoma en la familia o tiene muchos lunares grandes de formas inusuales.

Las señales de alerta de cualquier tipo de cáncer de piel son:

  • Un cambio del tamaño de un lunar
  • Escamosidad, supuración o sangrado
  • Un cambio del color de un lunar o de otro lugar en la piel
  • Picazón, sensibilidad o dolor en, o alrededor de, una protuberancia o un lunar
  • Una llaga que no sana
La mejor manera de detectar el cáncer de piel a una etapa temprana es examinarse usted misma. Asegúrese de examinar todas las partes de su cuerpo. El cáncer de piel puede desarrollarse en partes que no quedan expuestas al sol.

Examínese los lunares regularmente para ver si han cambiado la forma, el color o el tamaño. Haga que su médico los examine durante sus exámenes regulares. Para ayudar a evitar el cáncer de piel:

  • Evite exponerse al sol entre las 10 a.m. y las 4 p.m.
  • Cuando esté afuera, use crema protectora contra el sol — aunque no sea un día soleado.
  • Póngase gafas de sol y ropa que bloquee los rayos ultravioleta, y un sombrero que le proteja la cara, el cuello y las orejas.
  • No use camas de bronceado ni lámparas de sol.

Cáncer de ovarios

El riesgo de desarrollar cáncer de ovarios es bajo, pero aumenta con la edad. Esta enfermedad causa más muertes que cualquier otro tipo de cáncer del sistema reproductor femenino. Los factores que aumentan el riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de ovarios incluyen:

  • Infertilidad
  • Dieta con alto contenido de grasas
  • Historial personal de cáncer de seno o de colon
  • Endometriosis
  • Edad avanzada (las mujeres mayores de 60 años de edad tienen el riesgo más alto)
  • Genes anormales (BRCA1 y BRCA2).
Las mujeres que han tomado anticonceptivos orales, han tenido por lo menos un hijo o han amamantado tienen un riesgo más bajo.

A menudo, el cáncer de ovarios es difícil de detectar hasta que llega a una etapa avanzada. No existe una buena prueba para detectar el cáncer de ovarios. Es posible que su médico pueda palpar un quiste en uno o ambos ovarios durante su examen pélvico anual. Muy pocos de estos quistes resultarán ser cáncer, pero su médico debe examinarlos. Las señales de alerta de este tipo de cáncer incluyen:

  • Malestar en la región pélvica
  • Indigestión, gas o hinchazón sin explicación
  • Sangrado vaginal fuera de lo normal
  • Hinchazón del abdomen

Cáncer de útero

El riesgo de desarrollar cáncer del endometrio (el revestimiento del útero) aumenta después de cumplir 55 años de edad y sucede con mayor frecuencia en mujeres entre las edades de 60 y 75 años de edad. Es raro que ocurra en mujeres menores de 40 años de edad. Las mujeres que han tomado anticonceptivos orales parecen tener un riesgo más bajo que las que no lo han hecho.

Los factores que aumentan el riesgo de una mujer de desarrollar este tipo de cáncer incluyen:

  • El uso de terapia hormonal con estrógeno únicamente
  • No haber tenido hijos
  • Comenzar la menopausia después de los 52 años de edad
  • Obesidad y condiciones relacionadas, como la hipertensión
  • Diabetes u otros trastornos, como enfermedad de la tiroides o de la vesícula biliar
  • Uso de tamoxifén
  • Tener hiperplasia endometrial
  • Tener otros tipos de cáncer hereditarios, como ciertos tipos de cáncer de colon
Las mujeres que no ovulan a menudo tienen periodos irregulares o no los tienen. Eso aumenta el riesgo de cáncer del endometrio en las mujeres.

Las señales de alerta del cáncer del endometrio incluyen:

  • Sangrado después de la menopausia
  • Sangrado o flujo anormal entre periodos
  • Sangrado prolongado y copioso durante los periodos

Los médicos no efectúan pruebas de detección del cáncer del endometrio de manera rutinaria. Si tiene las señales de alerta de este tipo de cáncer, su médico puede realizarle ciertas pruebas:

  • Biopsia del endometrio — Se saca una pequeña muestra de tejido del revestimiento del útero.
  • Ecografía — Se usan ondas de sonido para evaluar el grosor del revestimiento del útero.
  • Dilatación y curetaje (D&C) — Se dilata el cuello uterino y se raspa levemente o se succiona tejido del interior del útero.
  • Histeroscopía — Se usa un dispositivo delgado que emite luz para examinar el interior del útero.

Cáncer de cuello uterino

En el pasado, el cáncer de cuello uterino representaba una de las causas más comunes de muerte por cáncer entre las mujeres de Estados Unidos. En la actualidad, la tasa de mortalidad es más baja, gracias en gran medida a la prueba de Papanicolaou. La prueba de Papanicolaou puede ayudar a detectar los problemas en una etapa temprana, antes de que se conviertan en cáncer. Una mujer corre un riesgo mayor de contraer cáncer de cuello uterino si:

  • Tiene una infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH)
  • Tiene una infección por el papilomavirus humano (PVH)
  • Tiene un sistema inmunológico debilitado
  • Estuvo expuesta a dietilestilbestrol (DES) durante el embarazo de su madre

Es posible que no existan señales de alerta de las etapas tempranas del cáncer de cuello uterino. Las señales de un cáncer de cuello uterino más avanzado incluyen:

  • Flujo fuera de lo normal por la vagina
  • Sangrado fuera de lo normal
  • Sangrado después de tener relaciones sexuales
La Administración de Alimentos y Drogas de EE.UU. ha aprobado una vacuna que protege contra los dos tipos del virus PVH que causan la mayor parte de los casos de cáncer del cuello uterino. La vacuna se administra en tres dosis y se recomienda para todas las mujeres de 9 a 26 años de edad. Como esta vacuna no protege contra todos los tipos de PVH, las mujeres que la reciban aún deben hacerse pruebas de Papanicolaou con regularidad.

Cómo hacerse un examen de la vulva

 
El examen de la vulva le ayudará a estar consciente de cualquier cambio del área de la vulva que podría indicar un problema. Debe hacerse este examen al mismo tiempo cada mes.

Lávese las manos antes de comenzar. Acuéstese o siéntese en una posición cómoda cerca de una luz clara e intensa con un espejo de mano (un espejo de aumento puede funcionar mejor). Es posible que le ayude apoyarse la espalda con una almohada, o puede agacharse o arrodillarse. La clave es encontrar una posición en la cual pueda ver claramente el área de la vulva, el perineo y el ano. Una manera de examinarse la vulva es:

  1. Separe cuidadosamente los labios de la vulva (labios mayores). Busque cualquier cambio o señales de problemas, como enrojecimiento, hinchazón, puntos oscuros o claros, ampollas o protuberancias.
  2. Luego, separe los labios interiores (labios menores) y examínese el área entre los mismos. También examine la abertura de la vagina.
  3. Retire cuidadosamente el pliegue del clítoris. Examine el área bajo el pliegue y la punta del clítoris.
  4. Asegúrese de inspeccionarse el área alrededor de la uretra, el perineo, el ano y el área púbica.
Cáncer de la vulva y la vagina

El cáncer de la vulva y la vagina es raro. Estos tipos de cáncer pueden ocurrir a cualquier edad, pero con mayor frecuencia ocurren en mujeres mayores de 60 años de edad. Los factores de riesgo incluyen el fumar y tener ciertas infecciones de la vulva, como el PVH. Las señales de alerta comunes incluyen:

  • Una llaga o protuberancia que no desaparece
  • Picazón
  • Sangrado fuera de lo normal
El cáncer de piel también puede aparecer en la vulva. Un lunar que cambia de tamaño o color, o cualquier protuberancia o llaga que no sane deben ser examinados inmediatamente por un médico. A menudo se realiza una biopsia para encontrar la causa del problema. Si se encuentra a una etapa temprana, este tipo de cáncer puede recibir tratamiento exitoso.

Consejos para reducir su riesgo de contraer cáncer

Muchos tipos de cáncer están relacionados con factores del estilo de vida. Realizar estos cambios en su estilo de vida mejorará su salud, y algunos de ellos pueden ayudar a prevenir el cáncer. Para reducir su riesgo de contraer cáncer:

  • No fume
  • Limite su consumo de grasas (especialmente las grasas saturadas y las grasas hidrogenadas [trans])
  • Consuma alimentos con alto contenido de fibra
  • Realícese exámenes médicos con regularidad
  • Haga ejercicios todos los días durante por lo menos 30 minutos
  • Limite el tiempo que pasa al sol y use crema protectora cuando salga
  • Preste atención a los cambios de su cuerpo
  • Limite su número de compañeros sexuales
  • Realícese los exámenes y las pruebas recomendados
  • Limite la cantidad de alcohol que bebe

Por último...

Un estilo de vida sano, los análisis de detección y los exámenes regulares pueden ayudar a reducir su riesgo de desarrollar cáncer. Si reciben tratamiento a etapas tempranas, muchos tipos de cáncer pueden curarse. Estar al tanto de los tipos de cáncer y saber cómo evitarlos o detectarlos temprano puede ayudarla a proteger su salud.

Glosario

Anticonceptivos orales: Píldoras anticonceptivas que contienen hormonas que evitan la ovulación y, por lo tanto, el embarazo.

Colonoscopía: Un examen del colon completo realizado con un instrumento pequeño e iluminado.

Endometriosis: Una condición en la cual el tejido parecido al que reviste normalmente el útero se encuentra fuera del útero, normalmente en los ovarios, las trompas de Falopio y otras estruc-turas pélvicas.

Genes: "Marcadores" de ADN que codifican rasgos específicos, como el color de pelo y de ojos.

Grasa hidrogenada (trans): Grasa que resulta de añadir hidrógeno a los aceites vegetales para mejorar su olor, sabor y vida de anaquel.

Grasa saturada: Una grasa que es cerosa o sólida a temperatura ambiente y proviene mayormente de animales.

Hiperplasia endometrial: Una condición benigna que ocurre cuando el revestimiento del útero se agranda demasiado.

Mamografía: Un procedimiento mediante el cual se usan radiografías del seno para detectar cáncer.

Papilomavirus humano (PVH): El nombre común de un grupo de virus relacionados, algunos de los cuales causan verrugas genitales y cáncer de cuello uterino.

Perineo: El área entre la vagina y el recto.

Prueba de contraste doble con enema de bario: Una prueba durante la cual se inyectan una solución especial y aire en el colon, y se toman radiografías para detectar anormalidades en el colon.

Prueba de Papanicolaou: Una prueba en la cual se toman células del cuello uterino y se examinan por microscopio.

Prueba de sangre oculta en la materia fecal (FOBT, por sus siglas en inglés): Un análisis para detectar sangre en las heces, lo que podría ser un indicio de cáncer de colon o el recto.

Quiste: Una bolsa o un saco lleno de líquido que se puede desarrollar en el cuerpo.

Sigmoidoscopía: Una prueba en la que se coloca un dispositivo delgado en el recto y la parte inferior del colon para detectar cáncer.

Tamoxifén: Una píldora de estrógeno sintético utilizada como tratamiento para el cáncer de seno.

Uretra: Un conducto corto y estrecho por donde pasa la orina de la vejiga hacia fuera del cuerpo.

Virus de inmunodeficiencia humana (VIH): Un virus que ataca ciertas células del sistema inmunológico humano y causa el síndrome de inmunodeficiencia humana (SIDA).

Este folleto de educación de pacientes fue elaborado bajo dirección del Comité de educación de pacientes del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado como instrumento de ayuda para los pacientes, el mismo presenta información y opiniones actuales relacionadas con la salud femenina. El nivel promedio de dificultad de lectura de esta serie, basado en la fórmula de Fry, es de 6to a 8vo grado escolar. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de los Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) clasifica la calidad de los folletos como "superior". Para garantizar que la información esté al día y sea precisa, los folletos se revisan cada 18 meses. La información de este folleto no especifica ningún curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse y no debe interpretarse que la misma excluye otros métodos de práctica aceptables. Las variaciones que tomen en cuenta las necesidades individuales de la paciente, sus recursos y las limitaciones particulares de la institución o el tipo de práctica pueden estar indicadas.

Derechos de autor © Noviembre de 2006 por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en la Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otra índole, sin obtener previamente un permiso por escrito de la editorial.

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