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El embarazo es una etapa emocionante marcada por grandes cambios. Desde el comienzo, su bebé en desarrollo ocasiona cambios en su cuerpo y su manera de vivir la vida diaria. Estar bien informada es la mejor manera de atravesar por las etapas del embarazo, los dolores de parto, el parto mismo y el período del posparto. Si planea un embarazo, haga una cita con su médico para una consulta de atención antes de concebir. Llame a su médico tan pronto como sospeche que está embarazada y obtenga atención prenatal regularmente, asegúrese de estar bien informada antes de tomar decisiones y lleve un estilo de vida sano. Así ayudará a su bebé a comenzar la vida en buena salud, mientras que usted se ayuda a sentirse mejor.

Estar bien informada es la mejor manera de atravesar por las etapas del embarazo, el parto, el alumbramiento y el período del posparto.
Atención prenatal

El embarazo y el alumbramiento son procesos naturales de la vida; no obstante, pueden surgir problemas. Es por ello que todas las mujeres embarazadas deben obtener atención prenatal a una etapa tan temprana como sea posible. Eso puede incluir consultas médicas regulares y educación sobre el nacimiento de un bebé.

Consultas prenatales

Las consultas prenatales permiten que su médico supervise de cerca su salud y el progreso de su bebé. Durante estas consultas, la examinarán y evaluarán el crecimiento de su bebé.

Por lo general las consultas prenatales de etapa temprana son más extensas y detalladas que las consultas subsiguientes. Esta consulta incluirá un historial médico detallado, un examen físico, análisis de laboratorio, el cálculo de su fecha prevista de parto y la creación de un programa de cuidado prenatal. Deberá consultar a su médico regularmente durante el transcurso de su embarazo. Estas consultas brindan buenas oportunidades de plantear dudas o preocupaciones y de aprender más sobre su embarazo.

Historial. Una revisión de su historial médico y sus embarazos previos puede ayudar a su médico a brindarle la atención especial que necesite durante su embarazo. Cada embarazo es distinto y los problemas pueden surgir de manera imprevista. Mientras más información pueda proveerle, mejor preparado estará su médico para planear su atención.

Examen físico. Después de tomarle el historial médico, le medirán la estatura, el peso y la presión sanguínea. Entonces le harán un examen físico general. Puede que también le hagan un examen pélvico y una prueba de Papanicolaou.

La fecha prevista de parto

La fecha prevista del parto de su bebé se denomina fecha estimada de parto o EDD, por las siglas en inglés de "estimated date of delivery" (que también se conoce como la fecha estimada de confinamiento o EDC, por las siglas en inglés de "estimated date of confinement"). Un embarazo tipico dura 40 semanas desde el primer día del último periodo menstrual. Aunque sólo aproximadamente 1 de cada 20 mujeres da a luz exactamente en su fecha prevista de parto, la fecha es útil por muchas razones. Se usa como guía para supervisar el crecimiento del bebé y el progreso de su embarazo. Además, su fecha prevista de parto afecta la realización de las pruebas prenatales. En algunos casos los resultados de las pruebas dependen de la etapa del embarazo.

Hay varias maneras de calcular su fecha prevista de parto. A menudo se usan juntas para ayudar a pronosticar cuándo nacerá su bebé. En la mayoría de las mujeres, el parto comienza dentro de un período de 2 semanas antes o después de la fecha prevista de parto.

Educación sobre el nacimiento de un bebé

Las clases de educación sobre el parto constituyen una buena manera de aprender lo que sucede durante el parto y el alumbramiento y cómo prepararse. Probablemente su médico la oriente hacia una clase de educación sobre el nacimiento de un bebé que responda bien a sus necesidades y al tipo de nacimiento que usted espera. A menudo, estas clases se reúnen durante el transcurso de varias semanas o meses. Le darán información sobre el proceso de parto y alumbramiento y le enseñarán cómo ayudar a que transcurra fácilmente.

Plan de nacimiento de su bebé

Cómo calcular su fecha prevista de parto

Para calcular su fecha prevista de parto, comience con la fecha de su último período menstrual normal. Sume 7 días. Luego, cuente 3 meses hacia atrás. Digamos que el primer día de su último período menstrual fue el 1 de enero. Se suman 7 días para obtener 8 de enero. Luego se cuentan 3 meses hacia atrás. La fecha prevista de parto es el 8 de octubre. Esta técnica se basa en un ciclo de 28 días en el que la concepción sucede al cabo de 2 semanas, lo que no es el caso para todas las mujeres.

De ser necesario, una ecografía realizada durante el primer o segundo trimestre puede ayudar a confirmar su fecha prevista de parto. Si la fecha prevista de parto calculada con la ecografía difiere demasiado de la fecha prevista de parto calculada según el ciclo menstrual, es posible que su médico la cambie.

Las clases de educación sobre el nacimiento de bebés pueden ayudarla a diseñar un plan para el nacimiento de su bebé; o sea, un bosquejo por escrito de lo que usted desea que suceda durante el parto y el alumbramiento. Este plan puede incluir dónde desea dar a luz, las personas que desea tener a su lado y, si corresponde, los medicamentos para el dolor que desea tomar. Es buena idea repasar este plan con su médico. Su médico le ayudará a mantener el plan en una perspectiva realista en caso de que exista algún conflicto con las políticas del hospital. También puede que su médico le sugiera formas de mantener flexible su plan, de manera que pueda cambiarlo si surgen acontecimientos inesperados durante los dolores de parto y el parto mismo.

Pruebas

Durante el embarazo, se realizan ciertos análisis de laboratorio de rutina a todas las mujeres. Dependiendo de su historial médico y los resultados de estas pruebas de rutina, su médico tal vez le sugiera realizarse otras pruebas.

Para confirmar el embarazo, pueden analizarle la sangre o la orina para detectar la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG). Además, el médico puede ordenar análisis de laboratorio para detectar algunas enfermedades o infecciones. Estos análisis pueden incluir:

  • Pruebas de orina. Se analiza una muestra de orina para detectar azúcar, proteína y bacterias, que pueden ser indicios de diabetes o de problemas de la vejiga o los riñones.
  • Análisis de sangre. Se analizan muestras de sangre para detectar la anemia y ciertas infecciones. También se registran su tipo sanguíneo y el factor Rh.
  • Prueba de Papanicolaou o cultivo cervical. Es posible que se analicen células del cuello uterino obtenidas durante un examen pélvico para detectar indicios de infección, cáncer o condiciones que puedan resultar en cáncer.
  • Prueba de detección de la glucosa. Se mide el nivel de azúcar en la sangre de la mujer para detectar la diabetes gestacional.
  • Prueba de estreptococo B (GBS, por sus siglas en inglés). Se analizan células de la vagina y el recto de la mujer para detectar la presencia del GBS, el cual puede transmitirse al bebé durante el alumbramiento y causarle infección.
  • Prueba del virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Se analiza una muestra de sangre para detectar anticuerpos del VIH. Si el resultado de esta prueba es positivo, se realiza otra prueba para confirmarlo. Si está embarazada y ha contraído el VIH, podría transmitírselo a su bebé durante el embarazo, el parto, el alumbramiento y el amamantamiento. Hay cosas que puede hacer para ayudar a evitar que esto suceda.

Usted y su médico deben hablar sobre sus resultados y decidir cuáles tratamientos y pruebas adicionales, si corresponden, son mejores para usted.

Monitorización fetal

Basándose en los resultados de la atención prenatal de rutina, su médico tal vez le sugiera realizar ciertas pruebas para examinar la salud del bebé. En la mayoría de los casos, estas pruebas sirven para ayudar a confirmarles a usted y a su médico que todo marcha bien. Si surgen problemas, estas pruebas podrían detectarlos a una etapa temprana. Las siguientes pruebas se usan para monitorizar el bienestar del feto.

  • Recuento de patadas—un registro de cuán frecuentemente siente el movimiento de su bebé. Un bebé saludable tiende a moverse de igual manera todos los días. Es posible que le pidan que lleve cuenta de estos movimientos durante la etapa final del embarazo y que se comunique con su médico si el bebé no está activo.
  • Examen ecográfico—un examen que usa ondas de sonido para crear imágenes del bebé. Eso le permite al médico verificar su crecimiento y desarrollo.
  • Monitorización electrónica feta—estas pruebas, que incluyen la prueba no estresante y la prueba de tolerancia a las contracciones, ayudan a su médico a detectar las señales de problemas que pueda estar experimentando el feto durante la etapa final del embarazo. Para realizar estas pruebas, se colocan monitores sobre el abdomen de la mujer para medir continuamente la frecuencia cardíaca y la actividad del bebé, así como las contracciones del útero de la mujer.
  • Perfil biofísico—se usa una combinación de la monitorización electrónica fetal y los resultados ecográficos para evaluar el bienestar de su bebé.

Pruebas para detectar defectos congénitos y trastornos genéticos

Se pueden realizar pruebas para ayudar a detectar algunos defectos congénitos. Estas pruebas se realizan a varias etapas del embarazo. Algunas de ellas pueden tener que realizarse en centros especiales equipados para realizarlas.

Algunas pruebas se ofrecen a todas las mujeres para ayudar a evaluar el riesgo de ciertos defectos congénitos. Estas pruebas de evaluación no diagnostican los defectos congénitos, pero pueden indicar si existe un riesgo mayor de cierto problema. Los tipos de pruebas de evaluación incluyen:

  • Evaluación del primer trimestre. Se combinan los resultados de pruebas ecográficas y análisis de sangre especiales para determinar el riesgo de síndrome de Down y trisomía 18 en su bebé. Estas pruebas se realizan entre las 10 y 14 semanas de embarazo.
  • Análisis del suero materno. Un conjunto de análisis de sangre (conocidos también como la evaluación "triple" o "cuádruple") que detectan niveles anormales de sustancias relacionadas con ciertos defectos congénitos como el síndrome de Down y los defectos del tubo neural. Estas pruebas se realizan entre las 15 y 20 semanas de embarazo.
  • Prueba de fibrosis quística. Un análisis de laboratorio realizado en una muestra se sangre o saliva para ver si una pareja corre mayor riesgo de tener un hijo con fibrosis quística. Esta prueba se puede realizar antes del embarazo o durante la etapa temprana del mismo.

Se realizan otras pruebas si le preocupa que los resultados de una prueba de evaluación u otros factores afecten a su bebé. A menudo, los resultados de estas pruebas pueden mostrar si el feto tiene ciertos defectos congénitos:

  • Examen ecográfico detallado. Un tipo de ecografía que puede ayudar a explicar los resultados anormales y proveer información más detallada.
  • Amniocentesis. Un procedimiento en el cual se usa una aguja para extraer una pequeña cantidad del líquido amniótico y células de la bolsa que rodea al feto. El líquido y las células se envían a un laboratorio para analizarlos. Este procedimiento se realiza más comúnmente entre las 15 y 20 semanas de embarazo.
  • Muestreo de vellosidades coriónicas (CVS, por sus siglas en inglés). Un procedimiento en el que se extrae una pequeña muestra de células de la placenta y se somete a pruebas. Se realiza entre las 10 y 12 semanas de embarazo.
Ninguna prueba es perfecta. Es posible que una prueba no detecte un defecto presente. O bien, su bebé tal vez tenga un problema para cuya detección la prueba no fue diseñada. Las pruebas no pueden detectar todos los defectos congénitos.

Si los resultados muestran que existe un problema, un consejero puede ayudar a explicarle cómo se verá afectado el bebé. En algunos casos no se sabe la gravedad de un defecto congénito. Algunas veces es posible hacer cirugía o dar tratamiento. En otros casos, no existe tratamiento para el defecto. El consejero y el médico pueden explicarle los resultados y guiarla en las decisiones que tenga que tomar y las opciones a considerar.

El cuidado de su salud

Durante el embarazo, es importante que cuide de su salud tanto física como mental. Muchas de las decisiones que usted toma diariamente durante el embarazo pueden afectar la salud suya y la de su bebé.

La nutrición

Una dieta sana es aún más importante durante el embarazo, cuando su cuerpo tiene exigencias adicionales para satisfacer las necesidades del feto en desarrollo. Puede usar una variedad de alimentos para crear una dieta sana para usted y su bebé.

El Departamento de Agricultura de EE.UU. proporciona directrices para ayudarle a consumir los nutrientes que ambos necesitan. Enfatiza una dieta baja en contenido de grasa, azúcar y colesterol (una sustancia que transporta la grasa por el torrente sanguíneo) y alta en consumo de verduras, frutas y granos.

Su dieta debe incluir proteínas, carbohidratos, vitaminas, minerales y grasa. Con frecuencia, usted puede obtener cantidades suficientes de estos nutrientes si consume una dieta sana, pero su médico tal vez le sugiera que tome un suplemento o vitamina prenatal para garantizar que obtenga la cantidad correcta. Necesita más de estos nutrientes durante el embarazo:

  • Calorías para ayudar a nutrir a su bebé en desarrollo
  • Hierro y ácido fólico para ayudar a producir la sangre adicional que se necesita durante el embarazo
  • Proteína para ayudar a producir sangre y fortalecer los tejidos y músculos de su bebé
  • Calcio para ayudar a fortalecer los huesos y dientes de su bebé
La Tabla 1 contiene ejemplos de alimentos que son buenas fuentes de estos nutrientes.

Tabla 1. Nutrientes clave durante el embarazo
Nutriente Fuentes
Proteína Carne, pescado, huevos, frijoles, productos lácteos
Carbohidratos Pan, cereal, arroz, papas, pasta
Grasa Carne, huevos, nueces, mantequilla de maní, margarina, aceites
Vitaminas
A Verduras de hoja color verde, vegetales color amarillo oscuro o anaranjado (como zanahorias y camotes [batatas]), leche, hígado
Tiamina Panes y cereales integrales o fortalecidos, pescado, cerdo, aves, carnes magras, leche
Riboflavina Leche, panes y cereales integrales o fortalecidos, hígado, verduras de hoja color verde
B6 Hígado de res, cerdo, jamón, cereales de granos integrales, bananas
B12 Alimentos derivados de animales como hígado, leche, aves (las vegetarianas deben tomar un suplemento)
C Frutas cítricas, fresas, brócoli, tomates
D Leche fortalecida, aceites de hígado de pescado, luz solar
E Aceites vegetales, cereales de granos integrales, germen de trigo, verduras de hoja color verde
Ácido fólico Verduras de hoja color verde, frutas y vegetales color amarillo oscuro o anaranjado; hígado, legumbres y nueces; panes, cereales, arroz y pastas fortalecidos
Niacina Carne, hígado, aves, pescado, cereales de granos integrales o enriquecidos
Minerales
Calcio Leche y productos lácteos; sardinas y salmón con espinas; col rizada, berza, espinacas y hojas de mostaza y nabo; jugo de naranja fortalecido
Yodo Mariscos, sal con yodo
Hierro Carne roja magra, hígado, frijoles secos, panes y cereales integrales o fortalecidos, jugo de ciruelas, espinacas, tofú
Magnesio Legumbres, cereales de granos integrales, leche, carne, verduras color verde
Fósforo Leche y productos lácteos, carne, aves, pescado, cereales de granos integrales, legumbres
Zinc Carne, hígado, mariscos, leche, cereales de granos integrales

El aumento de peso

La mujer promedio necesita aproximadamente 2,000 calorías al día. Si está embarazada, usted necesita aproximadamente 300 calorías adicionales al día para mantenerse saludable y ayudar al crecimiento del feto.

Una mujer de peso normal antes de quedar embarazada debería aumentar de 25 a 35 libras durante el embarazo. Las mujeres con bajo peso deberían aumentar aproximadamente de 28 a 40 libras. Las mujeres con exceso de peso deberían aumentar aproximadamente de 15 a 25 libras. Las mujeres obesas deberían aumentar aproximadamente 15 libras. Las mujeres embarazadas con mellizos pueden aumentar hasta 45 libras.

¿Cómo se distribuye el peso?

Durante el embarazo, su cuerpo debe almacenar nutrientes y aumentar la producción de sangre y otros fluidos. El peso se distribuye de esta manera:

7 libras Reservas de la madre (grasa, proteína y otros nutrientes)
4 libras Aumento de fluidos
4 libras Aumento de sangre
2 libras Crecimiento de los senos
2 libras útero
7 1/2 libras Bebé
2 libras Líquido amniótico
1 1/2 libras Placenta
Si sigue los buenos hábitos de alimentación que comenzó durante el embarazo, llegará a casi su peso normal al cabo de pocos meses de haber dado a luz. Combinar la buena alimentación con el ejercicio le ayudará durante el proceso.

El ejercicio

El ejercicio puede ayudar a fortalecer los músculos que se usan durante los dolores de parto y en el parto mismo y a reducir algunos de los malestares relacionados con el embarazo. Puede darle más energía y hacerla sentir mejor. La mayoría de las mujeres deben hacer ejercicio por 30 minutos o más todos los días. Hable con su médico antes de comenzar un programa de ejercicios. Mientras está embarazada, cambian su punto de gravedad y su sentido del equilibrio. Eso puede aumentar su riesgo de caídas. Se cansa más fácilmente. También le toma más tiempo recuperarse. La precaución debe ser su regla:

  • Evite el sobrecalentamiento
  • Limite los ejercicios al aire libre cuando haga calor
  • Evite ejercicios que la cansen demasiado, o que presenten mucho riesgo de caídas o trauma abdominal
  • Beba agua en cantidades abundantes
  • Use zapatos y sostenes que provean buen soporte.
Los tipos de ejercicio que pueda practicar durante el embarazo dependerán de su salud y de cuán activa estaba antes de quedar embarazada. éste no es el mejor momento para comenzar un deporte nuevo y brusco. Pero si estaba activa antes, puede continuar estándolo con moderación. Por ejemplo, si jugaba al tenis, puede seguir jugando a menos que tenga problemas especiales o se sienta demasiado cansada. Las actividades siguientes, en moderación, son particularmente beneficiosas durante el embarazo:
  • Natación
  • Caminatas rápidas
  • Clases de ejercicios prenatales

Trabajo

La mayor parte del tiempo, una mujer saludable puede continuar trabajando durante un embarazo sin problemas si su empleo no le presenta mayores riesgos de los presentes en la vida diaria. Hable con su médico sobre el tipo de trabajo que hace tanto en su empleo como en casa.

Pueden existir riesgos en su lugar de empleo:

  • ¿Trabaja usted cerca de sustancias químicas, gas, polvo, emanaciones o radiación?
  • ¿Levanta usted cargas pesadas, trabaja en alturas o usa maquinaria de velocidad rápida?
  • ¿Permanece usted de pie la mayor parte del día?
Si piensa que su empleo puede hacer que entre en contacto con algo peligroso, cerciórese preguntando en la oficina de personal, la clínica para empleados o el sindicato obrero. Puede ver listas de peligros y consejos de seguridad para lugares de empleo en los sitios de Internet de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (Occupational Safety and Health Administration—http://www.osha.gov) y el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (National Institute for Occupational Safety and Health http://www.cdc.gov/niosh).

Las políticas de ausencia por maternidad con paga varían según el estado y el empleador. La Ley de Ausencia Familiar y Médica federal (FMLA, por sus siglas en inglés) les garantiza a algunas mujeres hasta 12 semanas de ausencia sin paga después de dar a luz.

Viajes

La mayoría de las mujeres pueden viajar sin ningún riesgo hasta el mes antes de su fecha prevista de parto. Por lo general, la época más cómoda para viajar es a mediados del embarazo. Durante esta etapa, a menudo usted tiene más energía y las náuseas matutinas por lo general ya no presentan problemas. He aquí algunas sugerencias que se aplican independientemente del tipo de viaje que elija:

  • Use los cinturones de seguridad.
  • Camine un poco aproximadamente cada media hora.
  • Lleve consigo galletas, jugo u otros bocadillos ligeros para ayudar a evitar las náuseas.
  • Beba líquidos en cantidades abundantes.
  • No tome píldoras para el mareo a menos que lo consulte con su médico.
  • Lleve consigo una copia de su historial médico si va a estar muy lejos de casa.

Medicamentos

No deje de tomar ningún medicamento que le hayan recetado. Pregúntele al médico antes. Algunos medicamentos pueden causar defectos congénitos u otros problemas al bebé. Puede ser seguro tomar otros durante el embarazo. Ciertas enfermedades son más peligrosas para un feto que los medicamentos que se usan para su tratamiento.

Además, consulte con su médico antes de tomar cualquier suplemento o medicamento de venta sin receta. Esto incluye medicamentos de alivio para el dolor, laxantes, remedios para resfriados o alergias y tratamientos para la piel. Su médico puede darle asesoramiento sobre los medicamentos que son seguros para las mujeres embarazadas.

Alcohol, tabaco y otras drogas

El alcohol puede perjudicar al feto. Se desconoce la cantidad precisa de alcohol que puede hacerle daño al feto. Por lo tanto, lo mejor es no beberlo durante el embarazo. Beber alcohol puede resultar en el síndrome de alcoholismo fetal. Los bebés que sufren del síndrome de alcoholismo fetal pueden tener muchos problemas, entre ellos retraso mental, defectos cardíacos y defectos de las articulaciones y las extremidades.

Las mujeres que fuman durante el embarazo tienen mayores probabilidades de desarrollar ciertos problemas, como sangrado vaginal, bebés nacidos muertos y bebés pequeños. Es posible que el feto reciba menos oxígeno y nutrientes. Los bebés que nacen de mujeres que fuman tienen mayores riesgos de sufrir asma y el síndrome de muerte súbita del lactante (muerte de cuna). Si fuma, ésta es una buena oportunidad de dejar de hacerlo. También es buena idea que otros miembros de la familia dejen de fumar. El humo de segunda mano también es perjudicial para el bebé.

Las drogas ilegales—como el crack o la cocaína, la heroína, el PCP, las metanfetaminas y la marihuana, y los tranquilizantes—también pueden perjudicar al feto. El uso de estas drogas puede causar problemas con la placenta, nacimientos prematuros y defectos congénitos. El bebé puede tener problemas de aprendizaje y ser adicto a las drogas.

Abuso

Muchas mujeres son víctimas del abuso físico, sexual o emocional. A menudo, el abuso comienza o aumenta durante el embarazo, poniendo en riesgo tanto a la mujer como al feto. Durante el embarazo, es más probable que el autor del abuso dirija los golpes a los senos y el abdomen de la mujer. Los peligros para el feto incluyen el aborto espontáneo, bajo peso al nacer y lesiones directas de los golpes.

Si usted es la víctima de abuso, dígaselo a su médico. Puede ayudarla a comunicarse con servicios de apoyo para mujeres, como líneas de ayuda en crisis, programas de violencia en el hogar, servicios de ayuda legal o asesoramiento. Hay refugios para mujeres y niños maltratados. Tal vez una amistad cercana, un consejero o un miembro del clero pueda ayudarla.

Los cambios durante el embarazo

A medida que el feto crece y cambia, es normal que usted experimente ciertos malestares. Algunos de ellos pueden ocurrir sólo durante las primeras semanas del embarazo. Otros pueden ocurrir sólo al final. Aun otros pueden manifestarse a una etapa temprana, desaparecer y luego regresar.

Cambios físicos

Cambios en los senos. Durante la etapa temprana del embarazo sus senos comienzan a agrandarse y a cambiar, preparándose para amamantar a su bebé. Se sentirán firmes y sensibles. A medida que le crecen los senos, use un sostén que se ajuste bien y le dé soporte. Es posible que le sobresalgan más los pezones y que se oscurezcan. Eso le ayudará a amamantar a su bebé.

El orinar con frecuencia. Durante el embarazo, los riñones se esfuerzan más por desechar las impurezas de su cuerpo. Además, a medida que se agranda el útero, ejerce presión sobre la vejiga. Su vejiga puede estar casi vacía pero aún sentirse llena. El peso de su útero sobre la vejiga puede también causarle la pérdida de un poco de orina al estornudar o toser.

El café, el té y las bebidas de cola contienen cafeína, que le hace orinar más. Si consume menos de estas bebidas orinará con menos frecuencia. No reduzca su consumo de otros líquidos. Beber menos privará a su cuerpo de líquidos vitales.

Cambios de la boca y los dientes. Las hormonas del embarazo pueden hacer que sus encías se hinchen y sangren. Cambiar a un cepillo dental más blando puede ayudar a disminuir la irritación.

El crecimiento de su bebé

El primer trimestre:
0–13 Semanas

  • Se desarrolla la placenta.
  • Se forman los órganos principales y el sistema nervioso.
  • El corazón comienza a latir.
  • Comienzan a desarrollarse los pulmones.
  • Aparecen los huesos.
  • Se forman la cabeza, la cara, los ojos, las orejas, los brazos, los dedos, las piernas y los dedos de los pies.
  • Comienza a crecerle el pelo.
  • Se desarrollan los núcleos de los 20 dientes temporales.

El segundo trimestre:
14–28 Semanas

  • Los órganos continúan desarrollándose y comienzan a funcionar.
  • Se forman las cejas, las pestañas y las uñas.
  • La piel está arrugada y cubierta por una sustancia cerosa (vernix).
  • Se desarrollan los genitales.
  • Un vello fino (lanugo) le cubre el cuerpo.
  • El feto se mueve, patea, duerme y despierta.
  • El feto puede tragar, oír, orinar y chuparse el dedo.

El tercer trimestre:
29–40 Semanas

  • El feto patea y se estira. (Esta actividad puede reducirse a medida que el feto crece y hay menos espacio en el útero).
  • Desaparece el lanugo.
  • Con el desarrollo principal ya concluido, el feto aumenta la mayor parte de su peso— aproximadamente media libra cada semana hasta nacer.
  • Se endurecen los huesos, pero el cráneo permanece blando y flexible para el alumbramiento.

Un chequeo dental a principios del embarazo ayudará a garantizar que la boca le permanezca saludable. Las mujeres embarazadas corren mayor riesgo de caries y enfermedades de las encías. Cuando acuda al dentista, asegúrese de informarle que está embarazada.

Dolor en la parte baja del vientre. A medida que se agranda el útero, los músculos que lo apoyan tiran y se estiran. Puede sentir esa tirantez como un dolor sordo o agudo a un lado de su vientre. Los dolores son más comunes entre las 18 y 24 semanas de embarazo. Descansar o cambiar de posición puede ayudarle a aliviar el dolor.

Adormecimiento y hormigueo. Durante el embarazo, algunas mujeres experimentan dolor, adormecimiento u hormigueo en ciertas partes del cuerpo. A medida que se agranda el útero, le oprime algunos de los nervios que le conectan las piernas a la médula espinal. Esto puede causar dolor crónico de la cadera o el muslo (ciático).

Los nervios también pueden quedar oprimidos si se le hinchan las piernas durante el embarazo (vea "Hinchazón"). Esa presión puede ocasionar hormigueo o adormecimiento en las piernas o los dedos de los pies. Con mayor frecuencia, estos síntomas son leves y desaparecen después de que nace el bebé.

Es posible que también experimente hormigueo en los brazos o las manos como resultado de la hinchazón de los tejidos. Por ejemplo, una afección conocida como el síndrome del túnel carpiano es común en las mujeres embarazadas. Ocasiona una sensación de quemazón y hormigueo en una o ambas manos. También podría adormecerle los dedos. Usar una férula especial para la muñeca puede ayudar.

Falta de aliento. A medida que progresa el embarazo, el útero le ocupa más espacio en el abdomen. Aproximadamente a las 31 a 34 semanas de embarazo, el útero es tan grande que ejerce presión sobre el estómago y el diafragma (un músculo liso y fuerte que ayuda en la respiración) y hacia los pulmones. Reducir el paso y sentarse o pararse erguida puede ayudarla a respirar mejor.

Cambios en la piel. Las hormonas en su cuerpo a menudo le ocasionan algunos cambios en la piel. Algunas mujeres desarrollan manchas oscuras e irregulares alrededor de los ojos y sobre la nariz y las mejillas. Eso se denomina cloasma. Por lo general, estas manchas desaparecen o se desvanecen después del alumbramiento o al amamantar, cuando las hormonas regresan a su nivel normal. Exponerse al sol tiende a oscurecer las manchas.

En muchas mujeres, se oscurece una línea que va de la parte superior a la parte inferior del abdomen. Se denomina la línea negra. También es posible que aparezcan estrías o marcas de tirantez en el abdomen y los senos a medida que aumentan de tamaño. Esto sucede a medida que los tejidos de la piel se estiran para apoyar al feto en crecimiento. No hay manera de prevenir las estrías. Es posible que se desvanezcan lentamente después del embarazo.

Cómo aliviar los malestares

Dolor de espalda. El dolor de espalda es uno de los problemas más comunes de las mujeres embarazadas, especialmente durante los meses finales. Una causa es el estrés sobre los músculos de la espalda debido al peso adicional. Otra es la postura que las mujeres a menudo asumen durante el embarazo para equilibrar el peso. Los ejercicios para estirar y fortalecer los músculos de la espalda pueden ayudar a aliviar este dolor. A continuación se ofrecen otros consejos para ayudar a aliviar el dolor de espalda:

  • Use zapatos de tacón bajo (pero no sin tacón) con buen soporte para el arco.
  • Evite levantar objetos pesados.
  • Flexione las rodillas para levantar cosas.
  • Siéntese en sillas con buen soporte espaldar, o colóquese un cojín pequeño tras la parte baja de la espalda.
  • Duerma de lado en lugar de boca arriba.
  • Aplíquese una almohadilla calentadora a la temperatura más baja, una botella de agua tibia o una compresa fría para aliviar el dolor.

Congestión y sangrado por la nariz. Sus niveles de hormonas aumentan durante el embarazo y su cuerpo produce cantidades adicionales de sangre. Ambos cambios ocasionan que las membranas mucosas dentro de su nariz se hinchen, se resequen y sangren fácilmente. Como resultado, puede tener la nariz congestionada o goteo nasal. Intente usar gotas de solución salina para aliviar la congestión. También puede ser útil usar un humidificador para humedecer el aire en su casa.

Estreñimiento. En algún momento, la mayoría de las mujeres embarazadas sufren de estreñimiento. Cuando eso sucede, el gas puede acumularse y ocasionar hinchazón y dolor.

Las hormonas del embarazo pueden hacer más lenta la digestión y causar estreñimiento. A finales del embarazo, el peso del útero ejerce presión sobre el recto, agravando el problema. Algunas cosas pueden ayudar:

  • Beba líquidos en cantidades abundantes. Beba ocho vasos de líquido al día. El jugo de ciruelas o de otras frutas también puede ayudar a aliviar el estreñimiento.
  • Coma alimentos ricos en fibra. Las frutas frescas, las verduras, los frijoles, el pan de granos integrales y el cereal de salvado son buenas opciones.
  • Haga ejercicios. Hacer ejercicios todos los días ayuda a su sistema digestivo.

Las mujeres embarazadas con estreñimiento a menudo desarrollan hemorroides. éstas son venas hinchadas, dolorosas y con picazón en el área rectal. El estreñimiento puede empeorar estas venas hinchadas y con picazón. Hable con su médico sobre el uso de cremas y supositorios para brindar alivio.

Aun si las hemorroides mejoran durante el embarazo, el hacer esfuerzo durante el alumbramiento puede hacer que regresen. Los productos para tratar el dolor de hemorroides y los consejos para prevenir el estreñimiento pueden ser útiles.

Calambres en las piernas. Durante el embarazo, un calambre agudo y doloroso en la pantorrilla puede ser una molestia—especialmente por la noche. Estirar las piernas antes de acostarse puede ayudar a aliviar los calambres. Evite apuntar con los dedos al estirarse o hacer ejercicios.

Acidez estomacal. La acidez estomacal produce una sensación de ardor en la garganta y el pecho. A menudo la ocasionan las hormonas del embarazo, las cuales relajan la válvula muscular entre el estómago y el esófago (el tubo que conecta la boca con el estómago). A medida que el útero aumenta de tamaño, empeora el problema al ejercer presión sobre el estómago. Para obtener alivio:

  • Consuma seis comidas pequeñas al día en lugar de tres grandes.
  • No beba demasiada cantidad de líquido durante las comidas. En lugar de ello, beba líquidos entre comidas.
  • Manténgase alejada de alimentos fritos, aceitosos y grasosos.
  • Evite las bebidas burbujeantes, frutas o jugos cítricos y alimentos picantes o grasosos.
  • No coma ni beba nada varias horas antes de acostarse.
  • No se recueste justo después de comer.
  • Pregúntele a su médico sobre el uso de antiácidos u otros medicamentos.

Insomnio. Al cabo de los primeros meses de embarazo, tal vez le sea difícil dormir de noche. A medida que su abdomen aumenta de tamaño, puede serle difícil encontrar una posición cómoda. Estas sugerencias pueden ayudarla a obtener el descanso que necesita:

  • Tome una ducha o un baño tibio antes de acostarse.
  • Intente usar técnicas de relajamiento, como yoga.
  • Acuéstese de lado con una almohada bajo el abdomen y otra entre las piernas.
  • Limite las siestas durante el día.

Náuseas y vómitos. Las náuseas y los vómitos son comunes entre las primeras 12 a 14 semanas de embarazo. Esto se denomina a menudo "náuseas matutinas", aunque pueden suceder a cualquier hora del día. Suceden mayormente cuando el estómago está vacío. Hasta que desaparezcan las náuseas y los vómitos, puede hacer algunas cosas que tal vez la hagan sentir mejor:

  • Coma pan tostado seco o galletas antes de levantarse en la mañana.
  • Consuma alimentos bajos en grasa y fáciles de digerir. La dieta BRATT (por sus siglas en inglés) que consiste en bananas, arroz, puré de manzanas, pan tostado y té puede ser útil. Esta dieta le proveerá los nutrientes vitales que reemplazarán los que pierda.
  • Expóngase bastante al aire fresco. Dé una caminata corta o intente dormir con una ventana abierta.
  • Beba líquidos frecuentemente durante el día. Las bebidas frías burbujeantes o dulces pueden ayudarle.
  • Consuma cinco o seis comidas pequeñas al día. Intente no tener el estómago vacío y siéntese erguida después de comer.
  • Evite los olores que le causen molestias.
La vitamina B6, la acupresión, el jengibre, los brazaletes anti-mareo o la hipnosis también pueden ayudar a aliviar los síntomas. Pero hable con su médico antes de tomar cualquier medicamento o producto a base de hierbas.

Hinchazón. Durante el embarazo, es normal tener algo de hinchazón (llamada edema) en las manos, la cara, las piernas, los tobillos y los pies. La causa el exceso de fluidos en su cuerpo. Tiende a empeorarse en la etapa final del embarazo y durante el verano.

Para lograr alivio, eleve los pies a menudo y duerma con las piernas elevadas sobre almohadas. Eso evita que los fluidos se acumulen en la parte inferior de su cuerpo.

Infórmele a su médico si tiene mucha hinchazón o si experimenta una hinchazón súbita en la cara o las manos (pista: sus anillos le quedarán demasiado ajustados). Eso podría ser señal de un problema, como alta presión sanguínea.

Venas varicosas. El peso del útero que le oprime una vena principal puede reducir el flujo de sangre de la parte inferior de su cuerpo. El resultado pueden ser protuberancias de color azul que causan dolor y picazón en las piernas y la vulva, que se conocen como venas varicosas. En la mayoría de los casos las venas varicosas no representan un problema.

Usted no puede prevenir las venas varicosas. No obstante, tomar estas medidas le ayudará a aliviar la hinchazón y el dolor, y tal vez a evitar que las venas varicosas empeoren:

  • Si debe permanecer sentada o de pie por períodos largos, asegúrese de moverse de vez en cuando.
  • No cruce las piernas al sentarse.
  • Eleve las piernas—en su escritorio, un sofá, una silla o un banquillo—tan frecuentemente como pueda.
  • Haga ejercicio—camine, nade o use una bicicleta de ejercicio.
  • Use medias de soporte.

Cambios emocionales

Su cuerpo atraviesa por muchos cambios actualmente, y también sus emociones. Estas emociones—buenas y malas—son normales. Pídales a sus seres queridos o amigos íntimos que le den apoyo y tengan paciencia. Descanse y relájese lo más que pueda. Si lo hace, se sentirá mejor emocional y físicamente.

A menudo las mujeres embarazadas se preocupan del embarazo, el parto y el alumbramiento, el efecto que tendrán los hijos en sus vidas y de si serán buenas madres. Eso es normal. Hay algunas cosas que puede hacer para aliviar la preocupación:

  • Sepa qué esperar durante el parto y el alumbramiento. Tome una clase de educación sobre el nacimiento de un bebé para aprender métodos de relajación, maneras de aliviar los dolores de parto y las opciones de alivio del dolor disponibles para usted.
  • Prepárese tomando una clase de cuidado de recién nacidos antes de su fecha prevista de parto. Muchos hospitales ofrecen estos cursos de 1 ó 2 días. Además, lea sobre el cuidado de lactantes antes de que nazca su bebé.
Las mujeres con historial de depresión pueden necesitar atención especial durante y después del embarazo. Si experimenta uno de estos síntomas, busque ayuda:
  • Está deprimida la mayor parte del día, casi todos los días
  • Pierde el interés en el trabajo o en otras actividades
  • Se siente culpable, sin esperanza o sin valor
  • Piensa acerca de la muerte y el suicidio
  • Duerme más de lo normal o se desvela por las noches
  • Pierde el apetito o baja de peso (o come mucho más de lo normal y aumenta de peso)
  • Se siente muy cansada o sin energía
  • Tiene dificultad para prestar atención o tomar decisiones
  • Tiene malestares y dolores que no mejoran con tratamiento

Su cónyuge. El embarazo puede ser una época especial para una pareja. También puede poner estrés en su relación. Los papeles antiguos están cambiando y hay que adaptarse a papeles nuevos. Ambos dedicarán mucho tiempo a pensar en el bebé, pero intente dedicarle tiempo a su cónyuge también. Pueden prestarse apoyo mutuamente o pueden encontrar apoyo de otros familiares o amistades allegadas.

Algunas parejas se preocupan de tener relaciones sexuales durante el embarazo. Les puede preocupar que se ocasione un aborto espontáneo. Para una mujer con un embarazo normal, es seguro tener relaciones sexuales hasta las semanas finales del embarazo. El feto está bien protegido por el líquido amniótico. Para su comodidad, usted y su cónyuge pueden querer probar posiciones distintas. Tal vez su médico le aconseje limitar o evitar las relaciones sexuales si tiene problemas durante el embarazo.

Tanto usted como su cónyuge pueden encontrar que el deseo sexual ha cambiado. Algunas mujeres encuentran que tienen menos deseos sexuales y otras más. Algunas no experimentan cambios. También cambian los sentimientos de su cónyuge. Compartan los sentimientos.

Sus hijos. El embarazo es, con frecuencia, una etapa de planificación y emoción. Los niños se percatan de los cambios a su alrededor. Inclúyalos en los planes para el nuevo bebé.

Los niños también deben estar preparados para la ausencia de su madre. Algunas veces los familiares pueden ayudar. Pueden cuidar de los niños más grandes cuando usted necesite descansar o cuando vaya al hospital.

Asientos de seguridad

Planee llevar a su bebé a casa del hospital en un asiento de seguridad especial. Los asientos y cinturones de seguridad reducen por más de un 80% las probabilidades de sufrir lesiones en un accidente automovilístico. Por eso, la ley requiere el uso de esos asientos. Consulte con su médico, hospital, concesionario de automóviles, tiendas de bebé o el grupo local de protección de consumidores acerca de la compra o el alquiler de un asiento antes de ir al hospital. Asegúrese de que el asiento esté aprobado para uso por recién nacidos.

Dolores del parto

No se puede predecir cuándo comenzarán los dolores del parto. No obstante, hay algunas cosas que puede hacer de antemano para estar lista. Por ejemplo:

  • Prepare la maleta para el hospital. Deje las prendas de joyería y otros artículos de valor en casa.
  • Planifique la ruta al hospital. Sepa cuánto tiempo le tomará llegar. Tome en cuenta la distancia, el método de transporte, la estación del año, la hora, quién la llevará y si necesitará una niñera.
  • Pregunte si primero debe llamar al médico o ir al hospital cuando esté de parto.
  • Obtenga un asiento de seguridad para llevar a su bebé a casa.

Los dolores del parto verdaderos y los falsos

Durante las últimas semanas del embarazo, es posible que su útero comience a sufrir calambres. Estos calambres pueden volverse incómodos o tal vez dolorosos a medida que se aproxima su fecha prevista de parto. Estos calambres irregulares se llaman contracciones de Braxton-Hicks, o parto falso. Muchas mujeres los experimentan. La Tabla 2 le indica algunas de las diferencias entre el parto verdadero y el parto falso.

Una buena manera de diferenciar el parto verdadero del parto falso es medir los intervalos entre las contracciones. Tome el tiempo que dure cada una y cuánto tiempo transcurre desde el comienzo de una hasta el comienzo de la siguiente. Es difícil medir los intervalos de los dolores parto si son leves. Mantenga un registro por una hora. Pregúntele a su médico cuándo debe llamarlo.

Tabla 2. ¿Está verdaderamente de parto?
Pista Los dolores de parto falso Los dolores de parto verdadero
Intervalo entre las contracciones A menudo las contracciones son irregulares; no se reduce el intervalo a medida que pasa el tiempo. Las contracciones suceden a intervalos regulares y se vuelven más frecuentes. Duran de 30 a 90 segundos.
Cambio con movimiento Las contracciones pueden cesar cuando usted camina, descansa o cambia de posición. Las contracciones siguen sucediendo independientemente de lo que haga.
Intensidad de las contracciones A menudo las contracciones son débiles y tienden a permanecer así; o contracciones fuertes van seguidas de contracciones débiles. Las contracciones son cada vez más fuertes.
Dolor de las contracciones. Normalmente el dolor se siente únicamente al frente. Normalmente el dolor comienza por detrás y se traslada hacia el frente.
Por lo general no tiene que ir al hospital tan pronto como comiencen sus contracciones. Mientras espera en casa, descanse si puede. Para algunas mujeres es más cómodo caminar o tomar una ducha o un baño tibio. Hable con su médico sobre si debe comer durante el parto. Posiblemente le indiquen que no coma ni beba nada una vez que comience el parto.

Debe ir al hospital si:

  • Se le rompe el saco amniótico ("se rompe la fuente"), aunque no tenga contracciones. Apunte la hora cuando suceda.
  • Está sangrando por la vagina, más que manchado.
  • Las contracciones suceden cada 5 minutos o menos.
  • Tiene un dolor constante y severo. Llame a su médico inmediatamente.
Si tiene menos de 37 semanas de embarazo y tiene contracciones uterinas regulares, es posible que esté de parto prematuro. Llame a su médico inmediatamente.

Las etapas del parto

Primera etapa

Esta etapa es normalmente la más larga. Comienza cuando el cuello uterino comienza a abrirse y termina cuando está completamente abierto (totalmente dilatado). Una secreción mucosa teñida de sangre sale por la vagina ("señal de sangre"). Hacia el final de esta etapa las contracciones se vuelven más largas e intensas.

Segunda etapa

Una vez que se dilata completamente el cuello uterino, el bebé necesita ayuda para bajar por la vagina. Le pedirán que empuje al bebé hacia fuera pujando durante cada contracción, hasta que nazca el bebé. Es un trabajo intenso. La segunda etapa puede durar hasta 3 horas o más, especialmente en el primer alumbramiento. Termina con el nacimiento del bebé.

Tercera etapa

Después de que nazca el bebé, el útero continuará contrayéndose y se expulsará la placenta. Estas contracciones suceden con mayor frecuencia que las contracciones que expulsan al bebé. Por lo general causan menos dolor. Esta última etapa puede durar de pocos minutos hasta 15 ó 20 minutos.

Qué sucede durante el parto

Saber lo que sucede durante el parto le facilita relajarse y desempeñar su papel. En promedio, el trabajo de parto dura de 12 a 14 horas para el primer alumbramiento. En alumbramientos subsiguientes, el parto puede ser más corto.

El parto se divide en tres etapas. Durante cada etapa, suceden ciertos cambios en su cuerpo. El trabajo de parto comienza cuando el útero se contrae y el cuello uterino comienza a dilatarse. El útero se contrae y se relaja a intervalos regulares, ocasionando que el abdomen se sienta endurecido y luego blando. ésas son las contracciones. Hacen que el cuello uterino se adelgace (se borre) y se abra tanto como pueda (dilate). La etapa temprana del parto a menudo se siente como un dolor en la parte baja de la espalda que se traslada hacia el frente. A medida que progresa el parto, las contracciones suceden más frecuentemente, duran más y se sienten por lo general en la parte baja del abdomen.

Las contracciones ayudan al bebé a salir por la vagina. Durante el trabajo de parto, el bebé baja más adentro de la pelvis y por la vagina. La cabeza y el cuerpo del bebé se mueven y voltean para pasar más fácilmente por la pelvis.

Monitorización durante el parto

Por lo general se supervisa la frecuencia cardíaca del feto durante el parto para ayudar al médico a detectar señales de alerta. El médico y la enfermera pueden escuchar los latidos del corazón fetal a ciertos intervalos, a menudo después de una contracción. El latido cardíaco puede escucharse con un tipo de estetoscopio o un dispositivo ecográfico.

La monitorización electrónica fetal usa equipo electrónico para medir la frecuencia cardíaca del feto y las contracciones uterinas. Esta monitorización puede realizarse con instrumentos conectados al abdomen de la mujer (externa). También puede realizarse conectando un dispositivo pequeño al cuero cabelludo del feto (interna). Algunas veces se usan ambos tipos de dispositivos.


La monitorización externa usa dos correas que se colocan alrededor del abdomen de la mujer (arriba). La monitorización interna usa dos dispositivos colocados dentro del útero. Uno de ellos se conecta al feto (abajo).
Alivio del dolor

Para la mayoría de las mujeres, tener un bebé implica algo de dolor. Hay varias maneras de ayudarla a controlar el dolor.

Las técnicas de relajación brindan a algunas mujeres muy buen control del malestar relacionado con el parto. Estas técnicas incluyen respirar a ciertos ritmos e imaginarse que está en otro lugar. A menudo se enseñan en clases prenatales. Su enfermera de parto tal vez pueda enseñarle cómo.

Los analgésicos son medicamentos que alivian el dolor. Pueden inyectarse en un músculo o por una vena. Pueden hacer que se sienta más cómoda y permitirle descansar entre las contracciones.

Los anestésicos son medicamentos que eliminan el dolor. La anestesia local adormece un área pequeña. La anestesia regional (anestesia raquídea o anestesia epidural) elimina la sensación dolorosa del útero y el área pélvica. Es posible que aún sienta cómo el bebé se traslada por el canal de parto. Este tipo de alivio del dolor le permite estar despierta y participar en el nacimiento de su bebé sin sentir tanto dolor.

Parto

El hospital es el lugar más seguro donde dar a luz a su bebé. Pida un recorrido del hospital por anticipado para que sepa qué esperar. De esa manera, cuando esté de parto y llegue al hospital sabrá adónde ir.

Los dolores de parto prematuros

Las siguientes señales pueden sugerir un parto prematuro:

  • Flujo vaginal
  • Cambio en el tipo de flujo (acuoso, mucoso o sangriento)
  • Aumento en la cantidad de flujo
  • Presión pélvica o en la parte baja del abdomen
  • Dolor sordo en la parte baja de la espalda
  • Retortijones abdominales, con o sin diarrea
  • Contracciones regulares o tensión del útero
Parto vaginal

La mayoría de las mujeres dan a luz a sus bebés por vía vaginal. Cuando la cabeza del bebé aparece por la boca de la vagina, el tejido vaginal se adelgaza y se estira firmemente. A veces la cabeza del bebé no cabría sin desgarrar la piel y los músculos de la mujer. Su médico puede practicar una pequeña incisión en la abertura vaginal mientras está adormecida con anestésico. Eso se denomina una episiotomía.

Algunas veces el médico necesita ayudar con el alumbramiento. En esos casos, se pueden usar fórceps o un succionador.

Parto por cesárea

En algunos casos, puede ser necesario practicar un parto por cesárea. Un parto por cesárea es el alumbramiento de un bebé a través de una incisión hecha en el abdomen y el útero de una mujer.

Algunas veces se toma la decisión de practicar un parto por cesárea antes de comenzar el trabajo de parto. En otros casos, puede ser necesario practicar la cesárea durante el trabajo de parto. Tal vez el bebé sea demasiado grande para un parto vaginal. A veces, la dilatación del cuello uterino puede ser lenta o incompleta. La frecuencia cardíaca del feto puede reducirse o estar lenta por mucho tiempo. También es posible que el parto por cesárea sea necesario debido a un problema de la mujer, como sangrado copioso.

Algunas mujeres que han tenido un parto por cesárea pueden tener partos vaginales en embarazos subsiguientes. Eso se denomina parto vaginal después de una cesárea (VBAC, por sus siglas en inglés). No es la opción indicada para todas las mujeres y hay ciertos riesgos. Hable con su médico para ver si un parto vaginal después de una cesárea es una opción para usted.

El posparto

Después del alumbramiento, le medirán frecuentemente la temperatura, el pulso, la respiración y la presión sanguínea. Durante esta etapa puede comenzar a familiarizarse con su nuevo bebé.

A menos que su bebé tenga algún problema médico, podrá sostenerlo. Si había planeado amamantar, puede comenzar a hacerlo ahora.

La mayoría de las mujeres permanecen de 1 a 2 días en el hospital después de un parto vaginal. Si le practicaron una cesárea, o si surgen problemas, es probable que permanezca hospitalizada más tiempo.

Consulte con el hospital sobre quién puede ir a visitarla. Puede elegir no recibir visitas por algún tiempo. Eso le dará más tiempo para descansar y llegar a conocer a su bebé.

Tal vez haya disponible ayuda para enseñarle algunas de las destrezas iniciales de crianza, como la alimentación, el baño y el cambio de pañales. Esto puede ayudarla a sentirse más confiada con el trato de su recién nacido.

Antes de darle de alta, es posible que comiencen a vacunar a su bebé. Las vacunas protegen a su bebé de enfermedades como la rubéola y la hepatitis. Pregúntele al médico de su bebé qué vacunas debe recibir su bebé y cuándo debe recibirlas.

El amamantamiento

Amamantar es la mejor manera de alimentar a los recién nacidos. La leche materna satisface de la mejor manera las necesidades nutricionales del bebé y lo ayuda a resistir enfermedades y alergias. Además, amamantar es menos costoso que alimentar con biberón.

No se preocupe si la lactancia no le resulta fácil desde el comienzo. Tanto usted como el bebé necesitan sentirse cómodos. Si el bebé se calma después de lactar, orina y defeca regularmente, y está creciendo, significa que está recibiendo suficiente leche.

Si usted amamanta, tendrá necesidades especiales de nutrición y calorías. éste no es el mejor momento de intentar bajar de peso. Necesita alimentos para su propio cuerpo y alimentos adicionales para producir leche para el bebé. Es fácil agregar los nutrientes adicionales que necesita si ya consume una dieta sana.

El amamantamiento puede no ser lo indicado para todas las mujeres. Hay muchos factores implicados en la decisión de cada mujer, incluyendo el estilo de vida y los asuntos médicos. Amamantar tan sólo por unas cuantas semanas representa beneficios para la salud del bebé.

Los cambios en su cuerpo

Mientras estaba embarazada, su cuerpo se esforzó a toda hora durante 40 semanas para ayudar a su bebé a crecer. Ahora que nació su bebé, queda trabajo por hacer a medida que su cuerpo se recupera del embarazo, el parto y el alumbramiento. Tomará tiempo para que todo regrese a la normalidad.

Loquios. Después de nacer su bebé, su cuerpo se deshace de la sangre y el tejido de revestimiento del útero. Este flujo vaginal se denomina loquios.

Durante los primeros días después del alumbramiento, los loquios son copiosos y de color rojo brillante. Pueden incluir algunos coágulos pequeños. Use toallas sanitarias en lugar de tampones.

Con el paso del tiempo, el flujo se vuelve más ligero en volumen y color. Aproximadamente una semana después del nacimiento, los loquios a menudo son color rosado o marrón. Al cabo de 2 semanas de posparto, los loquios a menudo son color marrón claro o amarillo. Después de eso desaparecen lentamente.

La reanudación de los periodos menstruales. Si no amamanta, su periodo tal vez se reanude al cabo de 6 u 8 semanas de dar a luz. Podría comenzar aun antes.

Si amamanta, tal vez sus periodos menstruales no se reanuden por meses. Algunas madres que lactan no tienen periodos hasta que sus bebés dejan de amamantar completamente.

Después de dar a luz, sus ovarios pueden liberar un óvulo antes de que tenga su primer periodo. Eso significa que puede quedar embarazada antes de sospechar que es fértil, aunque esté amamantando. Si no desea tener otro bebé inmediatamente, comience a usar métodos anticonceptivos tan pronto como comience a tener relaciones sexuales nuevamente. Hable con su médico sobre cuál método es el mejor para usted.

Su abdomen. Justo después del alumbramiento, su útero está endurecido y redondo, y puede palparse detrás del ombligo. Puede aun parecer estar embarazada. Durante el embarazo, los músculos abdominales se estiran poco a poco. Permita tiempo para que su cuerpo regrese a la normalidad. Le ayudará el hacer ejercicios. Pregúntele al médico cuándo es seguro comenzar a hacer ejercicios.

Además, tal vez tenga dolores de espalda después del alumbramiento. Sus músculos abdominales estirados no ayudan a sus músculos de la espalda a apoyar el peso. Para evitar una espalda adolorida, practique la buena postura, apóyese la espalda al amamantar e intente no levantar nada que pese más que su bebé por algún tiempo.

Cómo aliviar los malestares

Después del nacimiento de su bebé sentirá malestar en el cuerpo, pero la mayoría de los dolores no durarán mucho tiempo. A continuación se ofrecen algunas maneras de aliviar los dolores y malestares del posparto.

Dolores de posparto. Su útero se contrae y se relaja a medida que regresa a su tamaño normal. Estos calambres algunas veces se denominan dolores de posparto. Si ha dado a luz anteriormente o está amamantando, pueden ser más dolorosos. Desaparecerán en pocos días. Mientras tanto, tome un medicamento para el dolor de venta sin receta.

Dolor en el perineo. El perineo, el área entre la vagina y el recto, se estira durante el alumbramiento. Posiblemente le hayan practicado una episiotomía o el perineo puede haberse desgarrado. Cualquiera de estas causas puede hacer que el área se sienta adolorida y se vea hinchada y morada. Para aliviar el malestar y aligerar la curación:

  • Aplíquese compresas o almohadillas de agua de hamamelis frías al área.
  • Tome baños de asiento. Sumergir el área en pocas pulgadas de agua tibia le brindará alivio.
  • Use una botella de agua que pueda oprimir para aliviar el área enjuagándose con agua tibia después de orinar.
  • Límpiese siempre de frente hacia atrás después de ir al baño. Eso le ayudará a prevenir que la episiotomía o el desgarre se infecten con gérmenes de su recto.

Hemorroides y venas varicosas. Si tuvo venas varicosas en la vulva o hemorroides durante el embarazo, tal vez empeoren después del alumbramiento. Esas venas adoloridas e hinchadas también pueden aparecer por primera vez ahora debido al esfuerzo intenso que hizo durante el parto.

Para obtener alivio, pruebe atomizadores o ungüentos medicados, baños de asiento y compresas frías de agua de hamamelis. Si las hemorroides le causan dolor al defecar, asegúrese de consumir una dieta rica en fibra y de beber líquidos en cantidades abundantes. Tal vez le ayude un ablandador de heces. Pregúntele al médico antes de tomar uno. Aunque el estreñimiento es común después de dar a luz, intente no hacer demasiado esfuerzo al defecar. Eso puede empeorar las hemorroides. Con el tiempo se reducirán en tamaño o desaparecerán.

Problemas urinarios. Los primeros días después del alumbramiento puede que sienta deseos de orinar pero que no pueda hacerlo. También es posible que tenga dolor y ardor después de orinar. Por lo general eso desaparece al cabo de varios días de dar a luz.

Para reducir la hinchazón o el dolor pruebe un baño de asiento tibio. Para ayudar a liberar el flujo de orina, rocíese agua tibia sobre los genitales usando una botella atomizadora. Tal vez le ayude abrir el grifo y dejar correr el agua mientras está en el baño. Asegúrese de beber líquidos en cantidades abundantes. Si aún no puede orinar regularmente, comuníquese con su médico.

Algunas mujeres tienen problemas de filtración de orina después de dar a luz. Con el tiempo, regresará la tonicidad de sus músculos pélvicos y el problema desaparecerá en la mayoría de los casos. Los ejercicios de Kegel también pueden ayudarla a fortalecer esos músculos (vea el cuadro). Si persisten los problemas urinarios, infórmeselo al médico. Hay tratamientos que puede ofrecerle.

Senos hinchados. Los senos se le llenan de leche aproximadamente de 2 a 4 días después del alumbramiento. Cuando eso sucede, pueden sentirse muy llenos, endurecidos y sensibles. El mejor alivio para esta hinchazón es el amamantamiento. Si no amamanta, evite frotarse los senos. Usar un sostén de soporte de buen ajuste o sostén deportivo puede ayudarla a aliviar el dolor. La hinchazón severa no debe durar más de aproximadamente 36 horas. Si desarrolla fiebre y enrojecimiento, llame a su médico. Podría tener una infección.

Incisión de cesárea. Si tuvo un parto por cesárea, su médico le dirá cómo cuidarse la incisión después del alumbramiento. Le tomará varias semanas sanar. Debe examinarse la incisión para ver si tiene adormecimiento, malestar y dolor. Si tiene fiebre o sangrado copioso, o si empeora el dolor, llame a su médico y siga sus consejos. Pueden ser señales de infección.

Cambios emocionales

Ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel se usan para fortalecer los músculos que rodean las aberturas del recto, la vagina y la uretra. Igual que al hacer ejercicios abdominales para reducir el abdomen, estos ejercicios funcionan únicamente cuando se usan los músculos correctos, se "aprieta" por el tiempo suficiente y se hacen las suficientes repeticiones.

Su médico o enfermera le pedirá que apriete los músculos del esfínter como si deseara no defecar. Cuando comience el programa de ejercicios, colóquese una mano sobre el abdomen para asegurarse de no apretar esos músculos. Además, no apriete los muslos ni las nalgas.

Apriete los músculos pélvicos por 10 segundos, 10 a 20 veces consecutivas. Su médico le dirá cuántas veces al día debe hacer estos ejercicios y por cuánto tiempo debe hacerlos.

Las mujeres tienen muchas emociones distintas después de dar a luz. Tener un bebé puede ser una época emocionante. Para algunas mujeres, es una época de estrés y, a veces, de tristeza.

La tristeza de posparto. Casi 70 al 80% de las madres nuevas sufren de tristeza de posparto. Aproximadamente 2 a 3 días después de dar a luz, tal vez comience a sentirse ansiosa, triste y alterada. Sin razón aparente, es posible que se sienta enojada con el nuevo bebé. Esos sentimientos son atemorizantes, pero desaparecen rápidamente. La tristeza de posparto tiende a durar de pocas horas a una semana más o menos. La mayor parte del tiempo desaparece sin tratamiento. Hasta entonces, haga lo siguiente para ayudarse:

  • Hable con su cónyuge o con una persona allegada sobre cómo se siente.
  • Pida ayuda de su cónyuge, sus amistades y su familia.
  • Salga de la casa todos los días, aunque sea sólo por un rato.
  • Afíliese a un grupo de madres nuevas y comparta sus sentimientos con las mujeres que conozca allí.

La depresión de posparto. En algunas mujeres, convertirse en madres nuevas implica sentimientos más intensos. Aproximadamente el 10% de las madres nuevas experimentan depresión de posparto. Está caracterizada por sentimientos de desesperación, ansiedad severa o desesperanza que afectan la vida diaria. Puede ocurrir después de cualquier nacimiento, no sólo el primero.

Es más probable que la depresión de posparto ocurra en mujeres que han tenido uno o más de los siguientes trastornos anteriormente:

  • Trastornos del ánimo antes del embarazo
  • Depresión de posparto después de otro embarazo
  • Estrés reciente, como la pérdida de un ser querido, enfermedad en la familia o mudanza a otra ciudad

Si tiene propensión a la depresión, busque ayuda profesional y reclute el apoyo de sus seres queridos antes de que nazca su bebé. El tratamiento y el asesoramiento ayudarán a aliviar la depresión de posparto. Hable con su médico inmediatamente si tiene cualquiera de estas señales de depresión:

  • Tristeza de posparto que dura más de 2 semanas
  • Sentimientos intensos de depresión o ira que se presentan de 1 a 2 meses después de dar a luz
  • Pérdida del placer en las cosas que solían hacerla feliz
  • Dudas y preocupación intensas acerca del bebé
  • Pérdida del interés o los sentimientos por el bebé o su familia
  • Ataques de pánico, como temer estar a solas con el bebé
  • Pensamientos de hacerle daño al bebé o hacerse daño a usted misma

El regreso a la vida cotidiana

Tener un bebé cambiará su manera de vivir la vida diaria. Su relación con su cónyuge puede verse afectada. Sus antiguas rutinas tal vez ya no funcionen. Si sabe esto de antemano, estará mucho más relajada a medida que comienza la vida con el nuevo bebé.

Su cónyuge también está atravesando actualmente por muchos cambios, Las necesidades y preocupaciones de los cónyuges pueden pasarse por alto cuando el enfoque cambia hacia usted y el bebé. Es importante pasar tiempo juntos como familia.

El regreso al trabajo

Si usted trabaja fuera del hogar, hay muchos factores que debe tomar en cuenta al pensar en regresar al trabajo, como las finanzas y el cuidado de niños. También querrá decidir si continuará amamantando después de regresar al trabajo.

Independientemente de lo que decida hacer, intente hablar de ello con su cónyuge antes de que nazca el bebé. Asegúrese de incluir tiempo para usted misma. No podrá saber cómo se sentirá sobre el trabajo hasta después de que nazca el bebé.

El sexo y la planificación familiar

Su médico le sugerirá cuándo puede comenzar a tener relaciones sexuales nuevamente. Probablemente será más o menos un mes después del alumbramiento. Asegúrese de que su cónyuge entienda esto también.

Cuando usted y su cónyuge estén listos para comenzar a tener relaciones sexuales nuevamente es vital pensar sobre métodos anticonceptivos. Los anticonceptivos pueden ayudarla a sanar su cuerpo antes de tener otro bebé y permitirle planear su familia. Hable con su médico sobre cuál método es el mejor para usted y cuánto tiempo esperar entre embarazos.

Su visita de seguimiento

Tendrá una consulta de posparto con su médico para asegurarse de que su cuerpo se haya recuperado del embarazo y el alumbramiento y que no tenga ningún problema. Por lo general, esta consulta se programa al cabo de 6 semanas de nacer su bebé. Si tuvo un parto por cesárea, su médico querrá verla antes para examinarle la incisión.

Aproveche esa oportunidad para plantear cualquier pregunta o preocupación que tenga en relación con el proceso de sanación, el amamantamiento, los métodos anticonceptivos, la pérdida de peso, el sexo o sus emociones. Para poder recordar todo sobre lo que desea hablar, apunte las preguntas que tenga y llévelas a su consulta.

Por último...

Puede mejorar sus probabilidades de tener un bebé saludable llevando un estilo de vida sano durante el embarazo y obteniendo la atención prenatal adecuada. Aprenda lo más que pueda antes del nacimiento de su bebé. Conozca su propio cuerpo y sepa qué esperar durante el embarazo, los dolores de parto y el parto mismo.

Glosario

Anemia: Niveles anormalmente bajos de sangre o glóbulos rojos en el torrente sanguíneo. La mayoría de los casos suceden por deficiencia de hierro, o falta de hierro.

Anestesia epidural: Una forma de anestesia en la cual se usa un catéter para administrar medicamento que reduce el dolor de parto (analgesia) o provee alivio del dolor para un parto por cesárea (anestesia).

Anestesia raquídea: Una forma de anestesia en la cual se administra medicamento en el líquido raquídeo para reducir el dolor de parto o proveer anestesia para un parto por cesárea.

Anticuerpos: Proteínas en la sangre que se producen como reacción a sustancias extrañas.

Cloasma: El oscurecimiento de áreas de la piel de la cada durante el embarazo.

Cuello uterino: El extremo inferior y estrecho del útero.

Defectos del tubo neural: Defectos congénitos que resultan de un desarrollo incompleto del cerebro, la médula espinal o sus recubrimientos.

Depresión: Sentimientos de tristeza durante períodos de por lo menos 2 semanas.

Ecografía: Una prueba en la que se usan ondas sonoras para examinar las estructuras internas. Puede usarse durante el embarazo para examinar el feto.

Episiotomía: Una incisión quirúrgica en el perineo (la región entre la vagina y el ano) para ensanchar la abertura vaginal para el alumbramiento.

Factor Rh: Un tipo de proteína que se encuentra en los glóbulos rojos. Si la madre no lo tiene (es Rh negativa) pero su feto lo tiene (es Rh positivo), puede causarle problemas al feto.

Feto: Un bebé que se desarrolla dentro del útero de una mujer.

Fibrosis quística: Un trastorno genético que causa problemas de digestión y respiración.

Hormona: Una sustancia producida por el cuerpo para controlar las funciones de varios órganos.

Líquido amniótico: El líquido en la bolsa que rodea al feto dentro del útero de la madre.

Nutrientes: Sustancias nutritivas suministradas por los alimentos, como vitaminas y minerales.

Placenta: El tejido que conecta a la mujer y el feto, y nutre al feto y remueve sus desechos.

Prueba de Papanicolaou: Una prueba en la cual se toman células del cuello uterino y la vagina, y se examinan por microscopio.

Prueba de tolerancia a las contracciones: Una prueba en la que se inducen contracciones leves del útero de la madre y se registra la frecuencia cardíaca del feto en respuesta a las contracciones usando un monitor electrónico fetal.

Prueba no estresante: Una prueba en la que se registran los cambios de la frecuencia cardíaca fetal usando un monitor electrónico fetal.

Saco amniótico: Una bolsa llena de líquido dentro del útero de la mujer en el que se desarrolla el feto.

Señal de sangre: El flujo, a menudo una secreción mucosa y con algo de sangre, que ocurre a medida que se aproxima el parto. También se refiere al tapón de moco que se desprende cuando el cuello uterino comienza a aligerarse o dilatarse.

Síndrome de Down: Un trastorno genético causado por la presencia de un cromosoma adicional y caracterizado por retraso mental, rasgos faciales anormales y problemas médicos como defectos cardíacos.

Trisomía 18: Un trastorno genético que causa graves problemas de desarrollo. La mayoría de los bebés con trisomía 18 mueren durante el primer año de vida.

útero: Un órgano muscular ubicado en la pelvis de la mujer que contiene y sustenta al feto en desarrollo durante el embarazo.

Vacunas: Inyecciones para prevenir algunas infecciones.

Vagina: Una estructura de forma tubular rodeada por músculos que va del útero al exterior del cuerpo.

Virus de inmunodeficiencia humana (VIH): Un virus que ataca ciertas células del sistema inmunológico del cuerpo y causa el síndrome de inmunodeficiencia humana (SIDA).

Vulva: La parte externa del área genital femenina.

Este Folleto de educación de pacientes fue elaborado bajo dirección del Comité de educación de pacientes del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado como instrumento de ayuda para los pacientes, el mismo presenta información y opiniones actuales relacionadas con la salud femenina. El nivel promedio de dificultad de lectura de esta serie, basado en la fórmula de Fry, es de 6to a 8vo grado escolar. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de los Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) clasifica la calidad de los folletos como "superior". Para garantizar que la información esté al día y sea precisa, los folletos se revisan cada 18 meses. La información de este folleto no especifica ningún curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse y no debe interpretarse que la misma excluye otros métodos de práctica aceptables. Las variaciones que tomen en cuenta las necesidades individuales de la paciente, sus recursos y las limitaciones particulares de la institución o el tipo de práctica pueden estar indicadas.

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ISSN 1074-8601

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