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SP060 La fertilidad Todas las mujeres presentan cierta disminución de la fertilidad a principios de los 30 años. Después de ese momento, es posible que tarden más en quedar embarazadas. La fertilidad de los hombres también disminuye con la edad. Las mujeres son menos fértiles a medida que pasan los años porque nacen con una cantidad fija de óvulos en los ovarios. La cantidad disminuye al aumentar la edad. Para una pareja joven y sana, la probabilidad de que la mujer quede embarazada en un ciclo menstrual determinado es de alrededor del 20%. El porcentaje comienza a disminuir a los 32 años y la fertilidad declina aún más rápidamente después de los 37. Tener un bebé después de los 35 años The American College of Obstetricians and Gynecologists WOMEN’S HEALTH CARE PHYSICIANS PATIENT EDUCATI N El Embarazo • SP060 Además, a medida que la edad de las mujeres avanza, los óvulos no se fertilizan con la misma facilidad que cuando eran más jóvenes. Problemas que pueden afectar la fertilidad, tales como la endometriosis y los fibromas uterinos, se hacen también más comunes con el avance de la edad. Si tiene 35 años o más y no ha quedado embarazada después de tener coito de manera habitual durante 6 meses sin usar ningún método anticonceptivo, hable con su obstetra–ginecólogo (ob-gyn) u otro miembro de su equipo de atención médica. Esta recomendación es especialmente válida si tiene algún problema que pueda afectar la fertilidad, como endometriosis. El primer paso es asegurar que usted sepa cuál es el mejor momento del ciclo menstrual H oy en día hay más mujeres que forman una familia más adelante en la vida. Sin embargo, quedar embarazada después de los 35 años puede presentar ciertas dificultades. Tener hijos más tarde puede asimismo implicar ciertos riesgos que afecten tanto la salud de la madre como la del bebé. Si tiene más de 35 años y está planeando un embarazo, es importante que reciba buena atención de la salud antes del embarazo y durante el mismo. Junto con un estilo de vida saludable, podría aumentar la probabilidad de tener un embarazo y un bebé sano. Este folleto explica • por qué la fertilidad disminuye con la edad • los riesgos de procrear más adelante • cómo aumentar la probabilidad de tener un embarazo sano Hay diferentes tipos de defectos congénitos. Algunos defectos, como el síndrome de Down, se producen por tener cromosomas de más, de menos o dañados. El riesgo de que haya defectos congénitos de origen cromosómico aumenta con la edad de la mujer. El riesgo de tener un bebé con un problema cromosómico es de 1 en 525 a los 20 años; de 1 en 384 a los 30 años; y de 1 en 178 a los 35 años. Los defectos hereditarios, tales como la fibrosis quística, son causados por genes con defectos y son trastornos que pasan de padres a hijos. La edad no es un factor en cuanto a los defectos hereditarios; tienen la misma probabilidad de producirse a cualquier edad de los padres. Hay diferentes tipos de pruebas que pueden realizarse durante el embarazo para poder detectar posibles defectos congénitos en el feto. Las pruebas de detección evalúan el riesgo de que un bebé nazca con ciertos trastornos y las pruebas de diagnóstico determinan si el bebé tiene en efecto cierto trastorno. Se dispone de pruebas de diagnóstico para algunos, pero no todos, los defectos hereditarios y para muchos trastornos cromosómicos. Entre ellas se encuentran la ecografía (ultrasonido), la amniocentesis y el muestreo de vellosidades coriónicas. A todas las mujeres embarazadas debe ofrecérseles la opción de someterse a pruebas de detección de defectos congénitos. Pueden realizarse pruebas de diagnóstico si los resultados de una prueba de detección indican un mayor riesgo de que se produzca un defecto congénito. Si el riesgo de que una pareja tenga hijos con ciertos defectos congénitos es mayor debido a la edad o a antecedentes familiares, pueden realizarse directamente pruebas de diagnóstico en lugar de pruebas de detección. Todas las mujeres embarazadas, incluso las que no presentan factores de riesgo, tienen la posibilidad de realizarse pruebas de diagnóstico como primera opción. Sin embargo, algunas pruebas de diagnóstico conllevan ciertos riesgos en sí mismas, entre ellos un mayor riesgo de perder el embarazo. Un asesor genético podrá ayudarla a decidir que pruebas realizarse y también a procesar los resultados. Complicaciones para el bebé Las madres de mayor edad presentan un mayor riesgo de trabajo de parto y parto prematuros. Los bebés prematuros pueden tener graves problemas de salud a corto y a largo plazo. El riesgo del nacimiento de un bebé muerto también es mayor para las mujeres de más de 35 años. Este mayor riesgo puede deberse a afecciones preexistentes de la madre, problemas durante el parto o defectos congénitos del bebé. Parto por cesárea Las mujeres de más de 30 años tienen mayor probabilidad de necesitar una cesárea que las de mujeres que están en su segunda década de vida. El parto por cesárea conlleva ciertos riesgos, al igual que cualquier cirugía mayor. Los riesgos incluyen infección, lesiones en órganos tales como el intestino o la vejiga, y reacciones a la anestesia que se utilice. Estos problemas se presentan en una pequeña cantidad de mujeres y en general son fáciles de tratar. para quedar embarazada. También podría ser útil realizar una evaluación de infertilidad, durante la cual se realizan exámenes y pruebas para tratar de determinar las causas de la infertilidad. Si se encuentran causas, posiblemente se las pueda tratar. En muchos casos, la infertilidad puede tratarse con eficacia incluso si las causas no pueden establecerse. No obstante, la probabilidad de eficacia de dichos tratamiento disminuye con la edad también. Los riesgos de procrear a mayor edad Ciertos factores pueden hacer que tener un hijo más adelante en la vida sea más riesgoso. Algunos de esos factores pueden afectan la salud de la madre y otros pueden afectar la salud del bebé. Problemas de salud Uno de los motivos por los que tener hijos conlleva un mayor riesgo para mujeres más grandes es que tienen una mayor probabilidad que las mujeres más jóvenes de tener problemas de salud preexistentes. La presión arterial alta, por ejemplo, es más común en mujeres de mayor edad. Si una mujer tiene presión arterial alta, esta afección podría empeorar durante el embarazo, lo que constituye un riesgo para la madre y para el bebé; puede ocasionar problemas con la placenta y con el crecimiento del feto. Las mujeres de más de 35 años tienen también una mayor probabilidad de verse afectadas por presión arterial alta y otro trastornos relacionados por primera vez durante el embarazo. Otro problema de salud es la diabetes. El riesgo de contraer diabetes o diabetes gestacional aumenta con la edad. El riesgo es también mayor en mujeres con sobrepeso u obesidad. Las mujeres con diabetes corren a su vez un mayor riesgo de tener hijos con defectos congénitos. Los riesgos relativos a presión arterial alta, aborto espontáneo y macrosomía, una afección por la que el feto crece demasiado, aumentan también. Si tiene un problema de salud––sin importar la edad–– es recomendable que antes de quedar embarazada consulte con su ginecólogo u otro profesional de atención médica, quien analizará con usted los cambios que deba introducir para que su afección se encuentre bajo control antes del embarazo. No deje de tomar ningún medicamento antes de hablar con un miembro de su equipo de atención médica. Durante el embarazo, podrá tener que acudir a consultas con más frecuencia con su obstetra–ginecólogo y tener que realizarse análisis especiales. También es posible que necesite atención especial durante el trabajo de parto y el parto. Defectos congénitos En los Estados Unidos, la mayoría de los bebés nacen sanos independientemente de la edad de la madre. El riesgo de tener un bebé con un defecto congénito es pequeño. No obstante, el riesgo es mayor para las mujeres de mayor edad y para las que tienen un hijo o familiar con un defecto congénito. Embarazos múltiples Las mujeres mayores tienen un mayor riesgo de tener un embarazo múltiple que las más jóvenes. Además, algunos tratamientos para la fertilidad pueden aumentar el riesgo de embarazo múltiple, lo que puede causar graves problemas, como nacimiento prematuro, preclamsia, trastornos del crecimiento en el feto y diabetes gestacional. El riesgo y gravedad de dichos problemas aumenta con la cantidad de bebés. Debido a dichos riesgos, se recomienda extremar los esfuerzos para prevenir un embarazo múltiple al emplear tratamientos para la fertilidad. Durante la fertilización in vitro, por ejemplo, solo pueden transferirse al útero una cantidad determinada de óvulos fertilizados, que depende de la edad de la mujer y otros factores. Medidas para un embarazo sano Aun si tiene más de 35 años, lo más probable es que tenga un embarazo y un bebé sano. No obstante, lo mejor es que tenga presentes las dificultades especiales que pueden presentársele. Es esencial que consulte con un proveedor de atención médica y que reciba buena atención prenatal durante el embarazo. Atención antes de la concepción Todas las mujeres, de cualquier edad, deberían consultar con sus proveedores de atención médica antes de intentar quedar embarazadas. Someterse a un chequeo antes a la concepción es especialmente importante para las mujeres mayores de 35 años, ya que les brinda la oportunidad de determinar si corren el riesgo de verse afectadas por ciertos problemas, como un trastorno genético o complicaciones de alguna enfermedad. Su ginecólogo u otro profesional de atención médica le harán preguntas sobre sus antecedentes médicos y los de su familia, los medicamentos que tome y cualquier embarazo previo. Si sufre de alguna afección crónica, usted y su ginecólogo u otro profesional de atención médica pueden colaborar para controlarla antes de que usted quede embarazada. Si existe el riesgo de que haya un trastorno genético, su ginecólogo o asesor genético podrán recomendar que se someta a pruebas de detección de portadores. Hacerse estas pruebas antes del embarazo––y no durante el mismo––la ofrece el mayor espectro de opciones. Su ginecólogo u otro profesional de atención médica revisarán su registro de vacunaciones para asegurar que sus vacunaciones estén al día. Las vacunas que contienen virus vivos, tales como la vacuna contra la rubeola, no deben administrarse durante el embarazo. Si necesita vacunas como esas, deberá recibirlas al menos 1 mes antes de quedar embarazada. Otra parte importante de la atención previa a la concepción es poder identificar aspectos del estilo de vida que puedan afectar la salud de la madre o la del bebé. Algunos cambios en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir ciertos problemas o reducir el riesgo que conlleven para usted o el bebé. Esto es válido para mujeres de cualquier edad. Por ejemplo, recibir 400 microgramos (0.4 mg) de ácido fólico al día durante el embarazo y al menos 1 mes antes del mismo puede reducir el riesgo de tener un bebé con un defecto del tubo neural. Otras medidas relativas al estilo de vida que se recomiendan para mujeres de cualquier edad que estén pensando en quedar embarazadas comprenden las siguientes: • Llevar una dieta sana. • Bajar de peso si tiene sobrepeso u obesidad. • Hacer ejercicio de manera habitual. • Evitar fumar, beber alcohol y consumir drogas ilícitas para no perjudicar la salud del bebé. • Evitar el contacto con sustancias, en el domicilio o el lugar de trabajo, que puedan ocasionar daños al bebé. La atención prenatal Si ya está embarazada, siga cuidándose para asegurar que usted y el bebé estén sanos. Recibir atención prenatal temprano en el embarazo y de manera habitual puede aumentar la probabilidad de tener un bebé saludable. Deberá acudir a consultas con su obstetra–ginecólogo u otro profesional de atención médica periódicamente. Su salud y la de su bebé en desarrollo se vigilarán en cada visita. Si ya tenía alguna afección o surge alguna durante el embarazo, es posible que deba someterse a pruebas especiales o realizar visitas prenatales con mayor frecuencia. También es posible que deba seguir recibiendo atención para dicha afección después del embarazo. Por último... Si tiene más de 35 años y desea tener un bebé, hable de sus planes con su obstetra–ginecólogo u otro profesional de atención médica. Tener un bebé más adelante en la vida conlleva más riesgos, de modo que planificar el embarazo y recibir buena atención prenatal es esencial. A pesar de las dificultades que plantea tener un bebé a mayor edad, la mayoría de las mujeres de más de 35 años tienen embarazos y bebés sanos. Glosario Aborto espontáneo: Pérdida de un embarazo que se produce en las primeras 13 semanas del mismo. Amniocentesis: Procedimiento en el cual se emplea una aguja para extraer y analizar una pequeña cantidad de líquido amniótico del saco que rodea al feto. Asesor genético: Profesional de atención médica con capacitación especial en genética y asesoramiento terapéutico que puede asesorar de manera experta acerca de trastornos genéticos y pruebas prenatales. Atención prenatal: Programa de atención médica para una mujer embarazada antes del nacimiento del bebé. Genes: Segmentos de ADN que contienen las instrucciones para el desarrollo de las características físicas y control de los procesos del organismo de una persona. Constituyen las unidades básicas de lo hereditario y se transmiten de padres a hijos. Muestreo de vellosidades coriónicas: Procedimiento en el cual se extrae y analiza una pequeña muestra de células de la placenta. Nacimiento de un bebé muerto: Parto en el que el bebé nace muerto. Obstetra–ginecólogo: Médico con instrucción, formación y capacidades especiales orientadas a la atención de la salud de la mujer. Ovarios: Par de órganos del sistema reproductor femenino que contienen los óvulos liberados durante la ovulación, y que también producen hormonas. Placenta: Tejido que nutre al feto y elimina sus desechos. Portador: Persona que no muestra señal alguna de un determinado trastorno pero puede transmitir a sus hijos un gen que lo cause. Preclamsia: Trastorno que puede producirse durante el embarazo o después del parto, y que causa presión arterial alta y otros signos de lesiones de organos, tales como cantidades anormales de proteínas en la orina, bajo recuento de plaquetas, funcionamiento anormal del hígado o los riñones, dolor en la parte superior del abdomen, presencia de líquido en los pulmones, o alteraciones de la vista o dolores de cabeza intensos. Prematuro: Nacido antes de las 37 semanas de embarazo. Síndrome de Down: Trastorno genético causado por la presencia de un cromosoma de más y caracterizado por discapacidad intelectual, rasgos faciales anormales y problemas médicos tales como defectos cardíacos. Muchos niños con síndrome de Down viven hasta la edad adulta. Este Folleto Educativo para Pacientes fue elaborado por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado para ayudar a los pacientes, presenta información actualizada y opiniones sobre temas relacionados con la salud de las mujeres. El nivel de dificultad de lectura de la serie, basado en la fórmula Fry, corresponde al grado escolar 6to a 8vo. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) asigna a los folletos la calificación “superior”. Para asegurar que la información es actualizada y correcta, los folletos se revisan cada 18 meses. La información descrita en este folleto no indica un curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse, y no debe interpretarse como excluyente de otros métodos o prácticas aceptables. Puede ser apropiado considerar variaciones según las necesidades específicas del paciente, los recursos y las limitaciones particulares de la institución o tipo de práctica. Derechos de autor diciembre de 2015 por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otro modo, sin obtener previamente un permiso por escrito del editor. ISSN 1074-8601 Las solicitudes de autorización para hacer fotocopias deben dirigirse a: Copyright Clearance Center, 222 Rosewood Drive, Danvers, MA 01923. Para pedir Folletos de Educación de Pacientes en paquetes de 50, sírvase llamar al 800-762-2264 o hacer el pedido en línea en sales.acog.org. The American College of Obstetricians and Gynecologists 409 12th Street, SW PO Box 96920 Washington, DC 20090-6920 Cesárea: Parto en el que se da a luz al bebé a través de una incisión practicada en el abdomen y el útero de la madre. Coito: Acto de penetración del pene del varón en la vagina de la mujer (también se lo llama “tener relaciones sexuales” o “hacer el amor”). Cromosomas: Estructuras ubicadas dentro de cada célula del organismo que contienen los genes que determinan las características físicas de una persona. Defecto del tubo neural: Defecto congénito que se produce debido al desarrollo incompleto del cerebro o la médula espinal, o sus revestimientos. Diabetes: Enfermedad en la que los niveles de azúcar en la sangre son demasiado altos. Diabetes gestacional: Diabetes que aparece durante el embarazo. Ecografía (ultrasonido): Examen en el que se usan ondas sonoras para examinar estructuras internas. Puede usarse para examinar al feto durante el embarazo. Endometriosis: Trastorno en el que la mucosa que recubre el interior del útero puede encontrarse fuera del útero; en general en los ovarios, las trompas de Falopio u otras estructuras pélvicas. Fertilización in vitro: Procedimiento en el cual se extrae un óvulo del ovario de la mujer, se lo fertiliza en una placa en el laboratorio con espermatozoides del hombre, y se lo vuelve a introducir en el útero de la mujer para producir un embarazo. Feto: El producto de la concepción en desarrollo en el útero desde la novena semana de embarazo hasta el final del embarazo. Fibromas: Tumores, con frecuencia benignos, que se forman en el tejido muscular del útero. Fibrosis quística: Trastorno hereditario que causa problemas digestivos y respiratorios.

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