SB005, December 2011


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Usted y su bebé

Atención prenatal, trabajo de parto y parto, y atención de postparto

Usted y su bebeEl embarazo es una etapa emocionante, llena de cambios importantes. Desde el comienzo, el bebé en desarrollo altera su cuerpo y su vida cotidiana. La mejor manera de abordar el embarazo y el parto es estar informada. En cuanto se entere de que está embarazada, llame a su proveedor de atención médica para programar una cita y recibir atención prenatal de inmediato. De esta manera le estará dando a su bebé un comienzo saludable en la vida.

La atención prenatal

La atención prenatal consiste en visitas periódicas de atención médica y educación sobre el parto. Las visitas prenatales le permiten a su proveedor de atención médica dar seguimiento a su salud y a la del bebé en desarrollo. También puede hacer preguntas, expresar sus inquietudes y aprender más sobre su embarazo. Tendrá citas periódicas durante el transcurso de su embarazo.

La primera o segunda visita de atención prenatal será una de las más largas. Esta visita consiste en un historial médico detallado, un examen físico, pruebas de laboratorio y se calculará la fecha prevista del parto.

Su proveedor de atención médica le preguntará sobre su historial médico, por ejemplo, acerca de sus embarazos previos, procedimientos quirúrgicos, problemas médicos y los medicamentos que pueda estar usando. Prepárese para responder a preguntas acerca de la salud de su familia y la del padre del bebé también.

Después de obtener su historial médico, le medirán la estatura, peso y presión arterial. Tendrá un examen físico completo con análisis de sangre y orina, además de un examen pélvico. Podría tener también una prueba de detección del cáncer de cuello uterino.

Fecha prevista del parto

La fecha en que se espera que nazca el bebé se llama la fecha calculada del parto (FCP), o bien, la “fecha prevista del parto”. Aunque pocas mujeres dan a luz en la fecha prevista del parto exacta, la fecha calculada del parto es útil por muchos motivos. Esta fecha se usa como guía para controlar el desarrollo del bebé y el progreso de su embarazo. La fecha prevista del parto también influye en las fechas en que se realizan las pruebas prenatales.

La fecha prevista del parto por lo general se calcula desde el primer día del periodo menstrual más reciente, que a menudo los proveedores de atención médica llaman el último periodo menstrual. Tal vez observe que, conforme a este método, se incluye la fecha de su último periodo menstrual a pesar de que el bebé aún no se había concebido. Se presume que el embarazo ocurrió a las 2 semanas de su periodo menstrual. Por lo tanto, se cuentan dos semanas extras al comienzo de su embarazo, aunque no estaba realmente embarazada (consulte el cuadro “Cómo calcular la fecha prevista del parto”).

Un embarazo normal a término dura aproximadamente 40 semanas desde el primer día del último periodo menstrual. Las 40 semanas de embarazo se dividen en tres trimestres. Cada trimestre dura aproximadamente 12–13 semanas (o alrededor de 3 meses):

  • 1.er trimestre: 0–13 semanas (meses 1–3)
  • 2.º trimestre: 14–27 semanas (meses 4–7)
  • 3.er trimestre: 28–40 semanas (meses 7–9)

Cómo calcular la fecha prevista del
parto

  1. Piense en la fecha en que comenzó su último periodo menstrual.
  2. Sume 7 días.
  3. Retroceda 3 meses.

Ejemplo: Digamos que el primer día de su último periodo fue el primero de enero. Sume 7 días para obtener el 8 de enero. Luego cuente hacia atrás 3 meses. La fecha prevista de su parto es el 8 de octubre.

Preparación para el nacimiento

Muchas mujeres toman clases de preparación para el nacimiento para aprender a enfrentar el dolor y reducir las molestias asociadas con el trabajo de parto y el parto. Hay varios métodos distintos disponibles de preparación para el nacimiento, como Lamaze y Bradley, pero el objetivo de todas es aliviar las molestias mediante la educación, el apoyo, la relajación, la respiración controlada y el tacto. Su proveedor de atención médica puede darle información sobre las clases de preparación que se ofrecen en su hospital o centro de parto.

Plan para el parto

Algunas clases de preparación para el parto le ayudarán a trazar un plan para el mismo, es decir, un bosquejo escrito de lo que le gustaría que ocurriera durante el trabajo de parto y el parto. Este plan puede incluir el lugar donde desea dar a luz, las personas que quiere a su lado y si planea recibir medicamentos para el dolor. Tenga en cuenta que quizás no sea posible seguir su plan para el parto si surgen situaciones inesperadas.

Es buena idea hablar sobre su plan para el parto con su proveedor de atención médica mucho antes de la fecha prevista del parto. Su proveedor de atención médica puede decirle cómo el plan se adapta a su modo de obrar y sus normas, así como a los recursos y políticas del hospital. Dialogar sobre sus expectativas de antemano puede ayudar a reducir algunas sorpresas y desilusiones más adelante.

Pruebas y exámenes

La atención prenatal consiste en pruebas de laboratorio, exámenes físicos y exámenes por imágenes. Estos se realizan para llevar un control de su salud y bienestar y la de su bebé.

Pruebas de laboratorio

Todas las mujeres embarazadas reciben ciertas pruebas de laboratorio de rutina. Su historial médico y los resultados de las pruebas de rutina determinarán si su proveedor de atención médica recomendará otras pruebas. Las siguientes pruebas se realizan durante el embarazo:

  • Prueba de evaluación del grupo sanguíneo y anticuerpos—Su grupo sanguíneo puede ser A, B, AB u O. También puede ser Rh positiva o Rh negativa. Si los glóbulos rojos carecen de una proteína que se llama antígeno de Rh, se dice que la sangre es Rh negativa. Si los glóbulos rojos contienen este antígeno, usted es Rh positiva. Pueden surgir algunos problemas cuando la sangre del bebé tiene el antígeno de Rh pero usted no lo tiene. Si usted es Rh negativa y hay una probabilidad de que su bebé sea Rh positivo (si el padre del bebé es Rh positivo), su proveedor de atención médica le recetará una inyección de inmunoglobulina Rh para evitar que se formen anticuerpos dañinos.
     
  • Hematocrito y hemoglobina—Estas pruebas detectan la presencia de anemia. Si los niveles de hematocrito y hemoglobina son bajos, se le recomendará aumentar su consumo de hierro.
     
  • Rubéola—Se le analizará la sangre para detectar la presencia de inmunidad a la rubéola (sarampión alemán).
     
  • Glucosa––El nivel de glucosa (azúcar) en la sangre se medirá para detectar diabetes mellitus.
     
  • Enfermedades de transmisión sexual—Le harán pruebas para detectar ciertas enfermedades de transmisión sexual, como sífilis, el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el virus de hepatitis B. Le podrían hacer pruebas para detectar otras enfermedades de transmisión sexual si corre un riesgo mayor.
     
  • Orina—Se le hará un análisis de orina para determinar si hay bacterias en la orina. Si el resultado es positivo, necesitará tratamiento.
     
  • Prueba de evaluación de riesgos—Algunas pruebas de evaluación se administran a las mujeres embarazadas que tienen problemas médicos, como hipertensión, trastornos de los pulmones, lupus y obesidad, para asegurarse de que estos problemas no expongan al bebé a algún peligro.

Posteriormente en el embarazo, entre las semanas 35 y 37, se le hará una prueba de detección de estreptococos del grupo B (EGB). Los estreptococos del grupo B son bacterias que a veces están presentes en la vagina y el recto. Si los resultados de la prueba son positivos, o anteriormente ha tenido un bebé con una infección por estreptococos del grupo B o una infección de las vías urinarias con estreptococos del grupo B durante este embarazo, recibirá antibióticos durante el trabajo de parto para evitar transmitirle esta bacteria al recién nacido.

El primer trimestreCómo crece el bebé y los cambios que ocurren en su cuerpo durante el embarazo

El primer trimestre

Usted:

  • Sus periodos menstruales han cesado.
  • Los senos se agrandan y aumenta la sensibilidad de los mismos.
  • Los pezones tienden a sobresalir más.
  • Puede que tenga que orinar más a menudo.
  • Puede sentirse muy cansada.
  • Puede tener náuseas y vómitos.
  • Puede tener deseos intensos (antojos) de consumir ciertos alimentos o perder el apetito.
  • Puede tener acidez o indigestión.
  • Puede tener estreñimiento.
  • Puede aumentar o bajar algunas libras de peso.

Su bebé:

  • Todos los sistemas de los órganos principales se han formado.
  • El bebé puede oír sonidos.
  • Los brazos y las piernas se pueden doblar.El segundo trimestre

El segundo trimestre

Usted:

  • Aumenta su apetito y se reducen las náuseas y el agotamiento.
  • El abdomen se comienza a expandir. Al final de este trimestre, la parte superior del útero estará cerca de la caja torácica.
  • La piel del abdomen y los senos se estira, se percibe apretada y puede producir picor. Puede que observe estrías en la piel.
  • El abdomen se siente adolorido en un lado u otro a medida que se estiran los ligamentos que apoyan al útero.
  • Se forma una línea negra en el centro del estómago que desciende desde el ombligo hasta el vello púbico.
  • Pueden aparecerle manchas color marrón (cloasma o “máscara del embarazo”) en la cara.
  • Las aréolas, la piel más oscura alrededor de los pezones, se oscurecen aún más.
  • Los pies y tobillos se pueden hinchar.
  • Puede percibir el útero en la parte inferior del abdomen.

Su bebé:

  • El bebé se mueve en respuesta a los sonidos.
  • Se desarrolla el reflejo de chupar.
  • El bebé desarrolla una capa protectora en la piel que se llama unto sebáceo.
  • Los ojos se pueden abrir y cerrar.El tercer trimestre

El tercer trimestre

Usted:

  • Es posible sentir los fuertes movimientos del bebé.
  • Puede faltarle el aliento.
  • Puede tener que orinar más a menudo a medida que el bebé desciende y ejerce más presión sobre la vejiga.
  • El calostro—una sustancia amarillenta precursora de la leche—puede empezar a salir de los pezones.
  • El ombligo sobresale.
  • Puede tener contracciones (constricción abdominal o dolor). Estos pueden ser indicios de parto falso o verdadero.

Su bebé:

  • El cerebro, hígado y los pulmones del bebé se terminan de desarrollar.
  • Se acumula más grasa debajo de la piel del bebé.
  • Comienza a crecer el cabello del bebé.
  • El bebé duerme y se despierta con patrones definidos.

Examen por ecografíaEcografía

Una ecografía es un examen que crea una imagen de su bebé a partir de ondas sonoras. Estas ondas sonoras las produce un instrumento denominado transductor. Cuando el transductor se desplaza por el abdomen, se le denomina exploración por ecografía transabdominal, mientras que cuando se coloca en la vagina se le denomina exploración por ecografía transvaginal. Posiblemente se realice un examen de ecografía durante un embarazo normal para lo siguiente:

  • Confirmar el embarazo—Este examen se puede realizar en las primeras semanas de embarazo.
  • Detectar defectos congénitos—Si ha decidido hacerse una prueba de detección de defectos congénitos durante el primer trimestre (consulte “Pruebas de defectos congénitos y trastornos genéticos”), se hará una ecografía entre la semana 10 y la semana 14 de embarazo para este fin.
  • Calcular la edad gestacional del bebé y realizar un examen general de los órganos y la anatomía del bebé—Este examen se podría realizar aproximadamente a las 20 semanas de embarazo.

Pruebas de defectos congénitos y trastornos genéticos

A todas las mujeres embarazadas se les ofrecen pruebas y exámenes de detección de defectos congénitos, como de defectos del tubo neural, síndrome de Down y trisomía 18, así como del corazón y la pared abdominal, aun cuando no presentan síntomas ni factores de riesgo determinados. Estas pruebas y exámenes de detección no le indican si su bebé tiene estos defectos. Los resultados solo indican las probabilidades de que su bebé tenga un defecto específico. Para saberlo con certeza, hay exámenes de diagnóstico disponibles para algunos defectos congénitos específicos. A todas las mujeres embarazadas, independientemente de la edad o los factores de riesgo, se les ofrecen exámenes de diagnóstico como primera opción.

Las pruebas y exámenes de detección de defectos congénitos consisten en análisis de sangre y una ecografía. Se pueden hacer en distintas ocasiones durante el embarazo:

  • Detección en el primer trimestre—La detección en el primer trimestre consiste en un análisis de sangre que mide los niveles de dos proteínas en la sangre y un examen especial por ecografía que se denomina examen de detección por translucencia nucal. Estos dos exámenes se hacen entre la semana 10 y la semana 14 de embarazo.
     
  • Detección en el segundo trimestre—Esta prueba de detección consiste en un análisis de sangre que mide los niveles de tres o cuatro sustancias en la sangre. Esta prueba se hace entre la semana 15 y la semana 20 de embarazo.
     
  • Prueba combinada de detección—Los resultados de las pruebas y exámenes de detección del primer y segundo trimestres se pueden combinar de varias maneras y mejorar la capacidad para detectar el síndrome de Down. Cuando se
    usan juntos, y según los exámenes o las pruebas empleados, es posible detectar del 85–96% de los casos de síndrome de Down.

Si alguna prueba o examen de detección, u otros factores, plantean alguna duda sobre el bebé, se ofrecen pruebas adicionales para diagnosticar ciertos defectos congénitos:

  • Ecografía especializada—Este examen permite proyectar una imagen más extensa de los órganos y la anatomía del bebé y se realiza después de las 18 semanas de embarazo.
     
  • Amniocentesis—En este procedimiento se emplea una aguja para extraer y analizar una pequeña cantidad de líquido amniótico y células del saco que rodea al feto. Esta muestra se envía a un laboratorio para examinarla. Casi siempre este procedimiento se realiza entre la semana 15–20 de embarazo y puede ayudar a detectar problemas con cromosomas, como el síndrome de Down; algunos trastornos genéticos, como fibrosis quística, y defectos del tubo neural.
     
  • Muestreo de vellosidades coriónicas—En esta prueba se extrae una muestra pequeña de células de la placenta y se analiza. Esta prueba se realiza después de 9 semanas de embarazo. Se usa para detectar defectos que se producen debido a problemas con cromosomas, como el síndrome de Down, y algunos trastornos genéticos, como la fibrosis quística.
     
  • Muestreo de sangre fetal—Se extrae sangre de una vena del cordón umbilical y se analiza para detectar defectos cromosómicos cuando los resultados de otras pruebas no son definitivos. Esta prueba se hace a las 18 semanas de embarazo o posteriormente.

Si las pruebas de diagnóstico revelan que el bebé tiene un trastorno, necesitará procesar la información y decidir cómo proceder. Su proveedor de atención médica o consejero especialista en genética puede orientarla acerca de las opciones disponibles. No hay tal cosa como una decisión correcta en estos casos. Su salud, sus valores y creencias, y su situación, desempeñan una función en la decisión.

Cómo cuidar de su salud

Es importante que cuide bien de su salud tanto física como mental durante el embarazo. Muchas de las decisiones que tome en su vida cotidiana durante el embarazo pueden influir en su salud y en la de su bebé. 

Nutrición

Llevar una dieta sana y balanceada es vital durante el embarazo. Es necesario alimentarse bien para satisfacer las exigencias mayores de su cuerpo, y también las del bebé en desarrollo.

Todas las dietas deben incluir proteínas, carbohidratos, vitaminas, minerales y grasa. Estos nutrientes la alimentan y promueven el crecimiento del bebé. La Tabla 1 muestra ejemplos de alimentos que son buenas fuentes de estos nutrientes.

El Departamento de Agricultura de EE. UU. ha diseñado un programa interactivo en Internet, llamado “Super Tracker” (http://www.choosemyplate.gov/), destinado a la planificación de la dieta. Este programa le ofrece un plan personalizado que incorpora los tipos de alimentos que necesita consumir en cada trimestre del embarazo.

Una de las medidas más importantes que puede tomar en las 12 primeras semanas de embarazo (y preferiblemente antes del embarazo) es tomar todos los días 400 microgramos de la vitamina B que se denomina ácido fólico para reducir el riesgo de defectos del tubo neural. Puede ser difícil recibir todo el ácido fólico que necesita de los alimentos solamente, por lo tanto, asegúrese de tomar una vitamina prenatal que contenga los microgramos que necesita.

Tabla 1. Nutrientes clave durante el embarazo

Nutriente Fuentes
Proteína Carne, pescado, huevos, frijoles, productos lácteos
Carbohidratos Pan, cereal, arroz, papas, pasta
Grasa Carne, huevos, nueces, mantequilla de maní, margarina, aceites
Vitaminas
A Verduras de hoja color verde, vegetales color amarillo oscuro o anaranjado (como zanahorias y camotes [batatas]), leche, hígado
Tiamina Panes y cereales integrales o fortalecidos, pescado, cerdo, aves, carnes magras, leche
Riboflavina Leche, panes y cereales integrales o fortalecidos, hígado, verduras de hoja color verde
B6 Hígado de res, cerdo, jamón, cereales de granos integrales, bananas
B12 Alimentos derivados de animales como hígado, leche, aves (las vegetarianas deben tomar un suplemento)
C Frutas cítricas, fresas, brócoli, tomates
D Leche fortalecida, aceites de hígado de pescado, luz solar
E Aceites vegetales, cereales de granos integrales, germen de trigo, verduras de hoja color verde
Ácido fólico Verduras de hoja color verde, frutas y vegetales color amarillo oscuro o anaranjado; hígado, legumbres y nueces; panes, cereales, arroz y pastas fortalecidos
Niacina Carne, hígado, aves, pescado, cereales de granos integrales o enriquecidos
Minerales
Calcio Leche y productos lácteos; sardinas y salmón con espinas; col rizada, berza, espinacas y hojas de mostaza y nabo; jugo de naranja fortalecido
Yodo Mariscos, sal con yodo
Hierro Carne roja magra, hígado, frijoles secos, panes y cereales integrales o fortalecidos, jugo de ciruelas, espinacas, tofú
Magnesio Legumbres, cereales de granos integrales, leche, carne, verduras color verde
Fósforo Leche y productos lácteos, carne, aves, pescado, cereales de granos integrales, legumbres
Zinc Carne, hígado, mariscos, leche, cereales de granos integrales

Aumento de peso

Durante el embarazo, es importante vigilar la cantidad de peso que aumenta. Esta cantidad depende de su peso antes del embarazo. Para determinarlo, su proveedor de atención médica calculará su índice de masa corporal (IMC) basándose en su estatura y peso. Puede determinar su propio IMC usando una calculadora en línea en sitios de Internet como www.nhlbisupport.com/bmi. La Tabla 2 ilustra la cantidad de peso que debe aumentar según su IMC.

Si su peso es normal antes del embarazo, necesita solo aproximadamente 300 calorías adicionales al día para recibir todos los nutrientes necesarios y permitir que el cuerpo funcione eficazmente para apoyar el desarrollo y crecimiento del bebé. Si para comenzar ya tiene sobrepeso, es posible que necesite menos de 300 calorías adicionales.

Tenga en cuenta que su aumento de peso variará durante el transcurso de los diferentes meses del embarazo. En los 3 primeros meses, el aumento de peso será mínimo. De hecho, algunas mujeres pierden algunas libras debido a las náuseas y vómitos que ocurren comúnmente en las primeras etapas del embarazo. El mayor aumento de peso ocurre durante el segundo y tercer trimestres, cuando el crecimiento del bebé es más acelerado.

Ejercicio

Mantenerse activa y hacer ejercicio—o tan solo caminar—puede beneficiar su embarazo de muchas maneras. Además de subirle la moral, también puede reducir los dolores de espalda y aliviar el estreñimiento. El ejercicio promueve la fortaleza y resistencia muscular que puede ser útil durante el trabajo de parto y el parto. Hacer ejercicio en este período le facilita ponerse en forma otra vez después de que nazca el bebé. A menos que su proveedor de atención médica le diga lo contrario, debe hacer 30 minutos de ejercicio moderado casi todos los días, o bien, todos los días. Estos 30 minutos no tienen que ser a la misma vez sino un total de períodos distintos de ejercicio.

Hay muchos deportes que se pueden practicar sin correr riesgos durante el embarazo, aun para las principiantes, como caminar, nadar, montar en bicicleta y los ejercicios aeróbicos de bajo impacto o acuáticos. Los que se deben evitar son aquellos que conllevan un alto riesgo de caídas (equitación, esquí alpino, gimnasia) y los que la exponen a sufrir lesiones abdominales (deportes de contacto y con raquetas). Siga estos consejos para hacer ejercicios sin correr riesgos:

  • Evite sobrecalentarse.
  • Limite la práctica de ejercicios al aire libre cuando haga mucho calor.
  • Evite el ejercicio que la haga sentirse muy cansada o que la exponga a sufrir una caída o un traumatismo abdominal.
  • Beba mucha agua.
  • Use calzado y un sostén (brassiere) con buen soporte.

Si presenta cualquiera de estas señales de advertencia, deje de hacer ejercicio y llame a su proveedor de atención médica:

  • Mareos o desmayo
  • Mayor dificultad para respirar
  • Latidos cardíacos irregulares o rápidos
  • Dolor de pecho
  • Dolor o hinchazón en las pantorrillas
  • Contracciones uterinas que continúan aun en reposo

El trabajo

Muchas mujeres embarazadas tienen trabajos fuera del hogar. Las mujeres embarazadas a menudo trabajan hasta el día del parto. Sin embargo, hay algunos empleos que una mujer embarazada debe tratar de evitar. Hable con su proveedor de atención médico sobre el tipo de trabajo que realiza y manténgase atenta a las siguientes funciones laborales que pueden ser perjudiciales a su embarazo:

  • ¿Entra en contacto con sustancias, como pesticidas, solventes de limpieza y metales pesados?
  • ¿Tiene que levantar o cargar objetos pesados, o treparse en algún sitio?
  • ¿Tiene que estar de pie durante períodos largos?

Si cree que su trabajo puede ser perjudicial, determínelo con certeza hablando con la oficina de personal, la clínica de empleados o su sindicato. Puede obtener información y consejos sobre los peligros que amenazan la seguridad en el empleo en los sitios de Internet de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (www.osha.gov) y del Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (www.cdc.gov/niosh).

Las normas de las ausencias autorizadas con goce de sueldo por motivos de maternidad varían entre una compañía y otra y entre un estado y otro. La Ley de Ausencia por Motivos Familiares y Médicos (Family and Medical Leave Act) protege su derecho de ausentarse, con ciertas restricciones, por problemas asociados con el embarazo o después de dar a luz. Esta ley estipula que puede ausentarse con autorización por un máximo de 12 semanas sin goce de sueldo durante cualquier período de 12 meses y posteriormente regresar nuevamente a su trabajo.

Tabla 2. Cantidad de peso que debe aumentar durante el embarazo

IMC antes del embarazo Aumento total de peso recomendado durante el embarazo  Ritmo recomendado de aumento de peso por semana en el segundo y tercer trimestres*

Bajo peso (IMC de menos de 18.5)

28–40 libras 1–1.3 libras
Peso normal (IMC de 18.5–24.9) 25–35 libras 0.8–1 libra
Sobrepeso (IMC de 25–29.9) 15–25 libras 0.5–0.7 libras
Obesidad (IMC superior a 30). 11–20 libras 0.4–0.6 libras

*Supone un aumento de peso en el primer trimestre de entre 1.1 y 4.4 libras

IMC = índice de masa corporal

Data from Institutes of Medicine (US). Weight gain during pregnancy: reexamining the guidelines. Washington, DC: National Academies Press; 2009.

Los viajes

En la mayoría de los casos se puede viajar durante el embarazo. El mejor momento para viajar es generalmente a mediados del embarazo (entre las semanas 14 y 28 de embarazo). A mediados del embarazo, su energía ha regresado, ya no tiene náuseas y todavía tiene movilidad y se puede sentar con comodidad.

Al seleccionar el modo de viajar, por avión, automóvil o tren, considere cuánto tiempo llevará llegar al destino deseado. La forma más rápida amenudo es la mejor. Siga estos consejos para mantenerse saludable mientras viaja:

  • Hágase un examen prenatal antes de irse e infórmele a su proveedor de atención médica sus planes de viaje.
  • Busque la dirección del hospital local para su destino. Lleve consigo una copia de su expediente médico.
  • Dedique tiempo a comer regularmente para estimular su energía. Consuma mucha fibra para aliviar el estreñimiento, un problema común cuando se viaja.
  • Si necesita permanecer sentada por un período prolongado (más de unas cuantas horas), camine y estírese periódicamente para reducir el riesgo de sufrir trombosis venosa profunda. Cuando viaje en automóvil, deténgase a menudo para que pueda estirar las piernas.
  • Tome más líquidos. Lleve jugos o una botella de agua.
  • Use calzado cómodo, medias elásticas de apoyo y ropa holgada. Lleve puestas varias capas de ropa liviana. 

Medicamentos y plantas medicinales

Los medicamentos atraviesan la placenta y entran en el torrente sanguíneo del bebé. En algunos casos, un medicamento podría causar defectos congénitos, adicción u otros problemas al bebé. Esto no quiere decir que debe tirar a la basura sus medicamentos, sino que necesita ser precavida.

Algunos medicamentos pueden usarse sin riesgo durante el embarazo. Los riesgos del uso de algunos medicamentos pueden ser menores que los efectos de no usarlos. No suspenda un medicamento recetado para usted sin antes hablar con su proveedor de atención médica. Además, dígales a todas las personas que le recetan medicamentos que está embarazada, incluso a su dentista o proveedor de salud mental.

Los medicamentos de venta sin receta, como las plantas medicinales y los suplementos vitamínicos, pueden también causar problemas durante el embarazo. Consulte con su proveedor de atención médica antes de tomar cualquier medicamento de venta sin receta, como para el dolor, laxantes, remedios para resfriados o alergias y tratamientos para la piel. Su proveedor de atención médica puede aconsejarle sobre los medicamentos que pueden usar sin riesgo las mujeres embarazadas.

Hábito de fumar y consumo de bebidas alcohólicas y drogas

Si fuma, es mejor dejar de hacerlo en cuanto se entere de que está embarazada. Fumar cigarrillos es peligroso para usted y su bebé, y las mujeres que fuman durante el embarazo tienen una mayor probabilidad de presentar ciertos problemas, como sangrado vaginal, parto prematuro, nacimiento de un niño muerto y tener bebés pequeños. El hábito de fumar es peligroso porque el humo del cigarrillo contiene miles de sustancias químicas, como plomo, brea y dióxido de carbono, que pueden bloquear el flujo de oxígeno y nutrientes a su bebé. La exposición pasiva al humo también es dañina. Si fuma, deje el hábito ahora mismo, y pídales a sus familiares que dejen el hábito también.

El alcohol puede afectar adversamente la salud de su bebé. Cuando una mujer embarazada bebe alcohol, el alcohol llega rápidamente al bebé. Beber alcohol puede causar discapacidades de desarrollo en los niños y aumenta la probabilidad de tener un aborto espontáneo o un bebé prematuro. Se desconoce cuánto alcohol es necesario para perjudicar al feto. Lo mejor es no beber nada durante todo el embarazo. Si bebió una pequeña cantidad de alcohol antes de enterarse de que estaba embarazada, es muy probable que su bebé no se haya afectado. Lo importante es evitar el uso de alcohol una vez que sepa que está embarazada.

El consumo de drogas ilegales—como marihuana, cocaína, éxtasis y metanfetaminas—también puede causar muchos problemas graves de salud. Las drogas pueden causar parto prematuro y defectos congénitos e interferir en el desarrollo del bebé. El bebé también puede tener problemas de aprendizaje y de conducta. Si consume o tiene una adicción a cualquier droga ilegal, busque ayuda de inmediato de un programa de tratamiento para el abuso de drogas en su localidad. 

Violencia en el hogar

Una relación violenta es aquella en la que un miembro de la pareja somete al otro a actos de maltrato emocional o físico. La violencia en el hogar es la causa principal de lesiones en las mujeres en Estados Unidos entre las edades de 15 años a 44 años. Una de cada seis mujeres maltratadas se expone al primer acto de maltrato durante su embarazo. Los actos de maltrato exponen a una mujer embarazada a presentar sangrado vaginal, tener un aborto espontáneo, causar lesiones fetales y tener un bebé con bajo peso al nacer.

Si es víctima de maltratos, dígaselo a alguien a quien le tenga confianza, ya sea una amistad allegada a usted, un pariente, su proveedor de atención médica o un miembro del clero. Pídale a esa persona ponerla en contacto con líneas telefónicas que ofrecen ayuda durante crisis, programas de violencia en el hogar y refugios para mujeres maltratadas. Para encontrar ayuda, llame a la Línea Nacional de Ayuda para la Violencia en el Hogar (National Domestic Violence Hotline) las 24 horas del día al (800) 799-7233 o vaya a www.thehotline.org

Cambios durante su embarazo

A medida que crece el bebé y su cuerpo cambia, es normal que sienta algunas molestias. Algunas de ellas pueden ocurrir solamente en las primeras semanas de embarazo. Otras pueden ocurrir solamente al final. Sin embargo otras pueden aparecer en las primeras etapas, desaparecen, y entonces regresan.

Náuseas y vómitos

Las náuseas y los vómitos suelen ocurrir durante las primeras 12–14 semanas de embarazo. Estos pueden ocurrir en cualquier momento del día. Los siguientes consejos pueden ayudarle a sentirse mejor:

  • Tome un suplemento—Su proveedor de atención médica puede recomendarle una combinación de vitamina B6 y un medicamento de venta sin receta que se llama doxilamina. Recuerde hablar primero con su proveedor de atención médica antes de tomar cualquier medicamento, incluso vitaminas.
     
  • Tenga meriendas (bocadillos) cerca de la cama—Trate de comer pan tostado o galletas de soda antes de levantarse por la mañana para evitar moverse con el estómago vacío.
     
  • Evite los olores que le molestan—Las comidas o los olores que no solían molestarle pueden ahora provocarle náuseas. Trate como pueda de evitar exponerse a ellos.
     
  • Consuma comidas pequeñas con frecuencia—Asegúrese de nunca tener el estómago vacío consumiendo cinco o seis comidas pequeñas cada día. Pruebe una dieta para problemas estomacales (que incorpore plátanos o guineos, arroz, puré de manzana, pan tostado y té). Esta dieta es baja en grasa y fácil de digerir.
     
  • Pruebe el jengibre––La gaseosa de jengibre, preparada con jengibre auténtico, el té de jengibre preparado con jengibre fresco rayado, y los caramelos de jengibre, pueden ayudar a aliviar el malestar estomacal.

Cambios en los senos

En las primeras semanas de embarazo, los senos comienzan a prepararse para alimentar al bebé. Son muchos los cambios que ocurren:

  • La grasa se empieza a acumular en los senos, lo que hace que su sostén se sienta demasiado ajustado.
  • Aumenta la cantidad de glándulas mamarias a medida que el cuerpo se prepara para producir leche.
  • Se oscurecen los pezones y las aréolas (la piel rosada o de tonos morenos alrededor de los pezones).
  • Los pezones comienzan a proyectarse más hacia afuera, y las aréolas aumentarán de tamaño.

Los senos seguirán aumentando de tamaño y peso durante estos 3 primeros meses de embarazo. Si le causan alguna incomodidad, este es el momento para empezar a usar un buen sostén (brassiere) de maternidad. Estos sostenes tienen tirantes anchos, la copa ofrece más cobertura y tienen más ganchos para ajustar las bandas a medida que crecen los senos.

Micción frecuente

Durante el embarazo, los riñones funcionan más arduamente que antes para eliminar los productos de desecho de su cuerpo. Además, a medida que crece el útero, su tamaño ejerce presión sobre la vejiga. La vejiga puede estar prácticamente vacía, pero usted siente que está llena. El peso del útero sobre la vejiga puede causar la pérdida de pequeñas cantidades de orina al estornudar o toser.

El café, té y las bebidas de cola contienen cafeína y hacen que orine más. Si consume menos de estas bebidas, orinará con menor frecuencia. No deje de ingerir otros líquidos. Beber menos líquidos privará a su cuerpo de líquidos esenciales.

Cambios en la boca y los dientes

Las hormonas del embarazo pueden causar hinchazón y sangrado en las encías, pero por ello no debe dejar de cepillarse los dientes ni usar hilo dental. Cambiar a un cepillo de dientes de cerdas blandas puede ayudarle a reducir la irritación.

Además, no cancele su visita dental regular debido a que está embarazada. Tener un examen dental durante las primeras semanas de embarazo le ayudará a garantizar que la boca se mantenga saludable.

Dolor en la parte inferior del abdomen

A medida que el útero se agranda, los ligamentos redondos (bandas de tejido que sostienen el útero a ambos lados) se extienden y estiran. Este estiramiento puede percibirse como un dolor sordo o agudo en un lado del vientre. Permanecer sin moverse o cambiar de postura durante un período breve puede aliviar el dolor.

Si el dolor abdominal no mejora o empeora, llame a su proveedor de atención médica. Puede ser la señal de algún problema.

Dolor de espalda

El dolor de espalda es uno de los problemas más comunes durante el embarazo, especialmente durante los últimos meses. A medida que crece el útero, cambia el centro de gravedad y se estiran y debilitan los músculos abdominales. Este efecto puede cambiar su postura y ejercer presión en la espalda. El peso adicional que carga implica más esfuerzo para los músculos y mayor tensión en las articulaciones, por ello, el dolor de espalda puede ser peor al final del día. A continuación señalamos algunos consejos para ayudar a aliviar el dolor de espalda:

  • Use calzado de tacón bajo (pero no sin tacón) que apoye bien el arco del pie, como zapatos para caminar o atléticos. Los tacones altos hacen que el cuerpo se incline hacia adelante y ponen tensión sobre los músculos inferiores de la espalda.
  • Haga ejercicios para estirar y fortalecer los músculos de la espalda.
  • Descanse los pies. Si tiene que estar de pie por mucho tiempo, apoye un pie en un banquillo o una caja para aliviar la tensión sobre la espalda.
  • Siéntese en sillas con un buen respaldo que ofrezca apoyo o coloque una almohada pequeña detrás de la parte inferior de la espalda.
  • Compre una faja de sostén abdominal (a la venta en las tiendas y catálogos de maternidad). Esta prenda de vestir parece una faja y ayuda a quitar peso del vientre y de los músculos de la espalda. Algunos pantalones de maternidad vienen con bandas elásticas anchas que se colocan debajo de la curva del vientre para apoyar su peso.

Acuda a su proveedor de atención médica si el dolor de espalda es intenso o dura más de 2 semanas. Este dolor es uno de los síntomas principales de parto prematuro. Una vez que se hayan descartado otras causas, su proveedor de atención médica puede recomendarle usar medicamentos no muy fuertes, descansar o terapia física.

Acidez

La acidez es una sensación de ardor o dolor en la garganta y el pecho, y ocurre comúnmente en las mujeres embarazadas. Las hormonas del embarazo, que relajan la válvula entre el estómago y el esófago (el conducto que va de la boca al estómago), son una de las causas principales de la acidez. Cuando la válvula entre el esófago y el estómago no se cierra, los ácidos estomacales se pasan al esófago. El útero cada vez más grande complica el problema ya que ejerce presión contra el estómago.

Si padece de acidez, pruebe estos remedios:

  • Consuma seis comidas pequeñas al día, en lugar de tres grandes.
  • No beba demasiado líquido con las comidas. En lugar de ello, beba líquidos entre las comidas.
  • Evite los alimentos que empeoran la acidez, como las frutas cítricas, el chocolate y los alimentos muy condimentados o fritos.

Puede usar sin riesgo alguno, antiácidos de venta sin receta durante el embarazo, pero solo los que no contienen aluminio ni salicilatos, como la aspirina. Los antiácidos que contienen magnesio o calcio son adecuados. Lea detenidamente las etiquetas, y si tiene alguna duda, comuníquese con su proveedor de atención médica.

Si ha probado estos remedios y la acidez continúa o empeora, acuda a su proveedor de atención médica.

Estreñimiento

El estreñimiento ocurre cuando las evacuaciones son irregulares y las heces son firmes o duras y difíciles de eliminar. Puede ocurrir por muchos motivos. Aunque no hay una cura milagrosa para el estreñimiento, los siguientes consejos pueden ser útiles:

  • Beba mucho líquido, especialmente agua y jugo de ciruelas u otros jugos de frutas.
  • Consuma alimentos con abundante fibra, como frutas, verduras, frijoles (habichuelas), pan de trigo integral y cereal de salvado.
  • Camine o haga otro ejercicio seguro todos los días para promover el funcionamiento del sistema digestivo.
  • Pregúntele al proveedor de atención médica sobre tomar un agente que aumente la masa intestinal. Estos productos absorben el agua y agregan humedad a las heces, lo que facilita eliminarlas. Si usa estos agentes, necesita tomar mucho líquido.

Dificultad para respirar

En las últimas semanas del embarazo, puede comenzar a tener dificultad para respirar de vez en cuando. Esto se debe a que el útero ahora ocupa un espacio mayor en el abdomen, por lo que le ejerce presión sobre el abdomen y el diafragma (un músculo plano y fuerte importante en la respiración) por arriba y hacia los pulmones. Aunque sienta que le falta el aliento, su bebé aún recibe suficiente oxígeno. Para ayudarle a respirar mejor, muévase más lentamente y siéntese o póngase de pie con el cuerpo erguido para que los pulmones tengan más espacio para expandirse. Si ocurre un cambio considerable en su capacidad para respirar, o tiene tos o dolor de pecho, llame de inmediato a su proveedor de atención médica.

Várices e hinchazón de las piernas

El peso que ejerce el útero sobre una vena principal, que se llama vena cava inferior, puede reducir el torrente sanguíneo hacia la parte inferior del cuerpo. Por consiguiente, se pueden producir protuberancias de color azul que causan dolor y picazón (comezón) denominadas várices. Estas venas también pueden aparecer cerca de la vagina, la vulva y el recto. Las várices casi nunca causan problemas considerables y son más bien un problema cosmético.

Este tipo de venas tiene una mayor tendencia a ocurrir si este no es su primer embarazo. También tienden a ocurrir más a menudo en algunas familias. Aunque no hay nada que pueda hacer para prevenir la formación de várices, hay maneras de aliviar la hinchazón y el dolor que ocurre, y quizá evitar que empeoren:

  • Si debe estar sentada o de pie por períodos prolongados, recuerde moverse de vez en cuando.
  • No se siente con las piernas cruzadas.
  • Eleve las piernas, ya sea en su escritorio, sofá, silla o banquillo, tan a menudo como pueda.
  • Use pantimedias que le apoyen las piernas pero que no le aprieten las caderas ni las rodillas.

Hemorroides

Las mujeres embarazadas a menudo tienen hemorroides, es decir, várices dolorosas que producen picazón (comezón) en el área del recto. Las causas principales de hemorroides son la sangre adicional presente en el área de la pelvis y la presión que ejerce el útero en crecimiento sobre las venas de la parte inferior del cuerpo. Las hemorroides a menudo se mejoran después de que nace el bebé. Hable con su proveedor de atención médica sobre si puede usar cremas y supositorios de venta sin receta.

Calambres en las piernas

Los  calambres en  la  parte inferior de  las  piernas son otro síntoma común del segundo y tercer trimestre. Si padece de ellos,  estos consejos pueden ser útiles:

  • Estire las piernas antes de acostarse.
  • Si  tiene  un  calambre,  flexione  el  pie.  Esto  casi siempre lo alivia  inmediatamente.
  • Masajee la pantorrilla con movimientos largos que se extiendan hacia abajo.

Cambios en la piel

Durante el embarazo su organismo produce más melanina, el pigmento que da color a la piel. Estos cambios son temporales y no causan daño alguno. Este aumento de melanina es el motivo por el cual los pezones se oscurecen, por ejemplo. También causa cloasma. Esta “máscara del embarazo” produce manchas con tonos morenos alrededor de los ojos, en la nariz y en las mejillas de algunas mujeres. Estas manchas se desvanecen cuando nace el bebé y se normalizan los niveles hormonales. En muchas mujeres, la pigmentación adicional que se produce en el embarazo causa que se le oscurezca la línea de color pálido que desciende del ombligo al vello púbico. Esta línea, que se llama “línea negra”, siempre ha estado presente, pero su color antes de que quedara embarazada era el mismo de la piel que la rodea. Esta también se desvanece por lo general después del parto.

Posteriormente en el embarazo pueden aparecer estrías en la piel. Estas se forman en la piel del área del abdomen y los senos y son de color marrón (café) rojizo, moradas u oscuras, dependiendo del color de su piel. Estas marcas también pueden aparecer en los glúteos, los muslos y las caderas de algunas mujeres. Las estrías en la piel se producen por cambios en el tejido de apoyo elástico que se encuentra debajo de la piel. No hay ningún remedio comprobado para evitar que aparezcan o desaparezcan. No obstante, mantener bien humectada el área del abdomen a medida que crece puede aliviar el picor. Una vez que haya nacido el bebé, algunas de estas estrías perderán el color gradualmente.

Cambios emocionales

Si bien su cuerpo está atravesando por cambios drásticos en estos momentos, también lo hacen sus emociones. Las emociones que siente—buenas o malas—son normales. Pídales apoyo a sus seres queridos y tenga paciencia. Si sus emociones están afectando a su trabajo o sus relaciones personales y esto le preocupa, acuda a su proveedor de atención médica.

Las mujeres embarazadas a menudo sienten temor debido al embarazo, el trabajo de parto y el parto, el efecto que tendrá el niño en sus vidas y si serán buenas madres. Estos temores son normales. Para tranquilizarse, tome una clase de parto para aprender métodos de relajación, formas para enfrentar el dolor del trabajo de parto y opciones para aliviar el dolor. Para aprender a cuidar del bebé, inscríbase en una clase de atención de recién nacidos antes de la fecha prevista del parto. Muchos hospitales ofrecen estos cursos de 1 o 2 días.

Depresión. Algunas mujeres pueden tener depresión durante el embarazo o después del parto, aun si no tienen un historial de ello. Sin embargo, si ha tenido depresión anteriormente, tendrá una tendencia mayor a presentarla durante el embarazo y después de que nazca el bebé. Las mujeres con un historial de depresión pueden necesitar atención especial durante y después del embarazo.

Las señales de depresión pueden parecerse a los altibajos normales del embarazo. Es normal sentirse melancólica de vez en cuando. Sin embargo, podría tener depresión si se siente triste casi todo el tiempo o presenta cualquiera de estos síntomas por lo menos durante 2 semanas:

  • Estado de humor deprimido la mayor parte del día, casi todos los días
  • Falta de interés en el trabajo u otras actividades
  • Sentimientos de culpa, desesperanza o inutilidad
  • Dormir más de lo habitual o no poder dormir por la noche
  • Falta de apetito o pérdida de peso (o comer mucho más de lo habitual y aumentar de peso)
  • Agotamiento o falta de energía
  • Dificultad para prestar atención y tomar decisiones

Si tiene estas señales y síntomas, dígaselo a su proveedor de atención médica.

Su pareja. El embarazo es un período especial para una pareja. También puede causar tensiones en la relación. Las funciones que desempeñaba anteriormente están cambiando y necesita adaptarse a las nuevas. Ambos pasarán mucho tiempo pensando en el bebé, pero deben tratar de dedicar tiempo a cada uno como pareja también.

Algunas mujeres se preocupan sobre si es arriesgado tener relaciones sexuales durante el embarazo.

Si su embarazo es normal, usted y su pareja pueden seguir teniendo relaciones sexuales hasta que comience el trabajo de parto. El saco amniótico y los músculos fuertes del útero protegen al bebé.

A medida que crece el vientre, necesitará encontrar la postura que le resulte más cómoda. Si tiene alguna complicación con su embarazo o un historial de trabajo de parto prematuro, se le aconsejará limitar la actividad sexual o estar al tanto de la posibilidad de que ocurran contracciones después del coito (consulte el cuadro “Trabajo de parto prematuro”). Si no puede tener relaciones sexuales, hay otras maneras de realizar actos íntimos, como los abrazos, los besos, las caricias sexuales, el sexo oral y la masturbación mutua.

Trabajo de parto prematuro

Las siguientes señales pueden indicar trabajo de parto prematuro:

  • Secreciones vaginales
  • Cambio en el tipo de secreción (líquida, con mucosidad o hemorrágica)
  • Aumento en la cantidad de secreción
  • Presión pélvica o en la parte inferior del abdomen
  • Dolor sordo en la parte inferior de la espalda
  • Cólicos abdominales, con o sin diarrea
  • Contracciones regulares o constricción uterina

Si observa cualquiera de estas señales o síntomas, llame a su proveedor de atención médica de inmediato.

Sus otros hijos. Si ya tiene hijos, puede que tengan muchos sentimientos variados sobre su embarazo y el nuevo bebé que pronto se incorporará a la familia. Los niños pequeños pueden tener muchas preguntas sobre dónde vienen los bebés, o es posible que no deseen decir nada sobre el bebé. Algunos niños se sienten entusiasmados de ser el hermano o la hermana mayor. Otros resienten ceder su papel central al nuevo bebé. Un adolescente ocupado con sus propios pasatiempos y amigos puede mostrar poco interés en su emba-
razo y el nuevo bebé.

¿Cuándo es el mejor momento de anunciar su embarazo y hablar sobre los cambios que pronto ocurrirán? Realmente esto depende de su hijo. Dígaselo a sus hijos de edad escolar antes de decírselo a alguien fuera de la familia. Si no lo hace, podrían resentir ser los últimos en saberlo. Con los niños pequeños, es buena idea esperar hasta que pregunten sobre los cambios en su cuerpo. La idea de un bebé que crece dentro de usted puede ser muy difícil de entender para un niño antes de poder ver el vientre expandido.

Consejos para comprar e instalar un asiento de seguridad

Algunos asientos de seguridad se adaptan mejor a su auto que otros. El mejor asiento para usted y su bebé es un asiento bien diseñado y fácil de usar. Cuando compre un asiento, tenga en cuenta estos consejos:

  • Averigüe si su automóvil tiene un sistema de LATCH. LATCH son siglas en inglés que aluden a las anclas y trabas inferiores que se usan para los asientos de los niños. En lugar de cinturones de seguridad, los automóviles tienen anclas especiales para sujetar el asiento en su sitio. Los autos y camiones más nuevos disponen de este sistema. Si su automóvil o asiento de seguridad no viene equipado con este sistema, necesitará usar los cinturones de seguridad para instalar el asiento de seguridad del niño.
  • Trate de abrochar y desabrochar la hebilla mientras se encuentra en la tienda. Trate de cambiar la longitud de las correas.
  • Pruebe el asiento en su automóvil para determinar si encaja bien.
  • Lea las etiquetas para verificar los límites de peso.

Cuando instale el asiento, siga estos consejos:

  • Si usa el sistema de LATCH, coloque el asiento en uno de los lados del asiento posterior de manera que quede orientado hacia atrás.
  • Si usa los cinturones de seguridad, coloque el asiento en el medio del asiento posterior de manera que quede orientado hacia atrás.
  • Trabe el asiento sobre la base, si la tiene. La base no se debe mover más de 1 pulgada si la empuja hacia adelante, hacia atrás o de un lado a otro. Si usa los cinturones de seguridad, asegúrese de que la porción del cinturón que queda sobre el regazo esté bien ajustada al armazón del asiento de seguridad.

Trabajo de parto

Usted no puede pronosticar cuándo comenzará el trabajo de parto. Sin embargo, hay algunas medidas que puede tomar por adelantado para prepararse:

  • Empaque—Lo último que quiere hacer cuando comience el trabajo de parto es tener que echar cosas en una maleta en estado de pánico. Para evitarlo, empaque su maleta varias semanas antes de la fecha prevista del parto. Guárdela en un lugar accesible, como en un armario en el pasillo o la cajuela (baúl) del automóvil.
  • Compre un asiento de seguridad para bebés—No podrá llevarse al bebé a casa del hospital a menos que tenga un asiento de seguridad bien instalado en su automóvil. Por ley, su bebé deberá viajar en un asiento de seguridad en todo momento (consulte el cuadro “Consejos para comprar e instalar un asiento de seguridad”).

Trabajo de parto verdadero y falso

En las últimas semanas de embarazo, puede sentir dolor en el útero. Estos dolores se vuelven más incómodos o incluso dolorosos a medida que se aproxima la fecha prevista del parto. A estos dolores irregulares se les llaman contracciones de Braxton Hicks, o trabajo de parto falso y les ocurren a muchas mujeres. La Tabla 3 ilustra algunas de las maneras en que difieren el trabajo de parto verdadero y el falso.

Una buena manera de distinguir el trabajo de parto verdadero y el falso es medir el tiempo de las contracciones. Mida cuánto tiempo dura cada una y cuánto tiempo transcurre entre el comienzo de una contracción y la otra. Es difícil determinar el período entre cada contracción si estas son leves. Anote los tiempos de las contracciones durante una hora.

Por lo general, no tendrá que ir al hospital en cuanto empiecen las contracciones. Pregúntele a su proveedor de atención médica cuándo debe llamarlo. Mientras espera en casa, descanse si puede. A algunas mujeres les resulta más cómodo caminar o darse un baño con agua tibia. Hable con su proveedor de atención médica sobre lo que puede comer durante el trabajo de parto. Es posible que le pidan no comer ni beber nada una vez que comience el trabajo de parto.

Debe dirigirse al hospital si ocurre cualquiera de las siguientes señales:

  • Se rompe el saco amniótico (rompimiento de fuente), aun si no tiene contracciones. Anote el momento en que esto ocurre.
  • Sangra de la vagina con más que solo manchas de sangre.
  • Las contracciones ocurren cada 5 minutos o con más frecuencia.
  • Tiene dolor constante e intenso. Llame a su proveedor de atención médica de inmediato.

Si tiene menos de 37 semanas de embarazo y presenta contracciones uterinas regulares, puede estar teniendo trabajo de parto prematuro. Llame a su proveedor de atención médica de inmediato.

Tabla 3. ¿Tiene realmente trabajo de parto?

Indicios Trabajo de parto falso Trabajo de parto verdadero
Medida de tiempo de las contracciones  Las contracciones a menudo son irregulares; no se vuelven más seguidas con el paso del tiempo. Las contracciones se producen a intervalos regulares y cada vez son más seguidas. Duran entre 30–90 segundos.
Cambios con movimientos Las contracciones podrían detenerse al caminar, descansar o cambiar de posición. Las contracciones continúan sin importar lo que haga.
Intensidad de las contracciones Las contracciones a menudo son débiles y tienden a mantenerse así; o a contracciones más intensas les siguen otras más débiles. Las contracciones continúan aumen tando en intensidad progresivamente.
Dolor por las contracciones El dolor por lo general solo se siente al frente. El dolor por lo general comienza en la espalda y se traslada hacia adelante.

Etapas del nacimiento

Saber lo que sucede durante el trabajo de parto le facilitará relajarse y poner de su parte. En una mujer que tiene un bebé por primera vez, el trabajo de parto casi siempre dura de 12 a 18 horas. En las mujeres que han dado a luz anteriormente, por lo general dura de 8 a 10 horas. Sin embargo, cada mujer es diferente.

El trabajo de parto y el parto se dividen en tres etapas definidas: 1.a, 2.a y 3.a etapa. La 1.a etapa consta del trabajo de parto; la 2.a etapa es la “fase de pujar y parto”, en la que participa activamente para pujar al bebé hacia afuera, y la 3.a etapa consta de la expulsión de la placenta. Durante cada etapa, ocurren ciertos cambios en el cuerpo.

El trabajo de parto comienza cuando el útero se contrae y el cuello uterino comienza a abrirse. El útero se contrae y relaja en intervalos periódicos, lo que hace que el abdomen se sienta duro y después blando. Estas son las contracciones. La función de las contracciones es hacer que el cuello uterino se adelgace (borramiento) y se abra lo más amplio posible (dilatación). Las primeras etapas del trabajo de parto a menudo se perciben con dolor en la parte inferior de la espalda que se desplaza hacia adelante. A medida que procede el trabajo de parto, las contracciones ocurren más seguidas, duran más tiempo y generalmente se perciben en la parte inferior del abdomen.

Las contracciones ayudan al bebé a salir por la vagina. Durante el trabajo de parto, el bebé se desplaza más hacia dentro de la pelvis y más abajo en la vagina. La cabeza y el cuerpo del bebé se mueven y giran para acomodarse mejor en la pelvis.

Usted y su bebe

Inducción del trabajo de parto

Si el trabajo de parto no comienza por su cuenta, su proveedor de atención médica podría decidir inducir (provocar) el trabajo de parto. La inducción del trabajo de parto implica usar medicamentos u otros métodos para promover el comienzo de las contracciones. Se puede usar más de un método de inducción del trabajo de parto.

Los riesgos de la inducción del trabajo de parto son, cambios en la frecuencia cardíaca fetal, mayor riesgo de infección en la mujer y el bebé, problemas con el cordón umbilical, y, en raras ocasiones, ruptura del útero. También hay un mayor riesgo de parto por cesárea si la inducción del trabajo de parto no da resultado.

Los proveedores de atención médica también recomiendan que a menos que haya un motivo médico válido, el trabajo de parto no se debe inducir antes de que el embarazo llegue a término. Cuando un bebé nace aunque sea una semana o dos antes de tiempo, puede presentar problemas médicos graves y de largo plazo porque no ha terminado de desarrollarse.

Seguimiento durante el trabajo de parto

Una vez que se encuentre en la habitación del hospital, una enfermera de la sala partos vendrá a examinarla de vez en cuando hasta que nazca el bebé. Estas enfermeras están bien capacitadas para ayudar a las mujeres a sobrellevar las exigencias físicas y emocionales del trabajo de parto. En los hospitales de enseñanza, un médico residente, enfermera estudiante o estudiante de medicina podría también formar parte del equipo de parto.

Su propio proveedor de atención médica podría estar presente desde el comienzo hasta el final, o podría llegar poco antes del parto. Durante esta etapa, se vigilará estrechamente lo siguiente:

  • Su ritmo cardíaco y presión arterial
  • El intervalo y la duración de cada contracción
  • El grado de dilatación del cuello uterino
  • El latido del corazón del bebé, ya sea continuamente con monitorización electrónica fetal o en ciertos intervalos por medio de un aparato de Doppler.

Alivio del dolor

El trabajo de parto de cada mujer es distinto. La intensidad del dolor que siente durante el trabajo de parto puede ser muy distinta al dolor que tuvo su madre, hermana o amiga durante el trabajo de parto y puede ser distinto incluso al dolor que sintió con partos previos. Hay varias maneras de ayudarle a sobrellevar el dolor.

Las técnicas de relajación le brindan a la mujer un grado de control muy adecuado de las molestias del trabajo de parto. Estas técnicas consisten en respirar mediante ciertos patrones e imaginándose que se encuentra en otro lugar. A menudo se enseñan en clases prenatales. Su enfermera de parto también puede enseñárselas.

Los analgésicos son medicamentos que alivian el dolor. Estos medicamentos se pueden inyectar en un músculo o una vena. Los analgésicos pueden ayudarle a sentirse más cómoda y permitirle descansar entre las contracciones.

Los anestésicos son medicamentos que eliminan el dolor. La anestesia local adormece un área pequeña. La anestesia regional (anestesia raquídea o anestesia epidural) elimina el dolor en el útero y el área pélvica. Con esta anestesia todavía sentirá cuando el bebé se desplaza por el canal de parto. Este tipo de alivio del dolor le permite mantenerse despierta y participar en el nacimiento de su bebé sin sentir tanto dolor.

Hable con su proveedor de atención médica sobre sus opciones. En algunos casos, el proveedor podría hacer arreglos para que conozca al anestesiólogo antes del trabajo de parto y parto. El anestesiólogo le ayudará a elegir el mejor método de alivio del dolor.

Parto

Casi todas las mujeres dan a luz a sus bebés por la vagina. Si su proveedor de atención médica considera que continuar con el trabajo de parto o un parto vaginal es riesgoso para usted o su bebé, puede decidir que la mejor opción es dar a luz de otra manera, ya sea mediante un parto instrumentado o un parto por cesárea.

Parto vaginal

Cuando aparece la cabeza del bebé por la entrada de la vagina, el tejido de la vagina se adelgaza y se estira firmemente. A veces, la cabeza del bebé no puede pasar por la vagina sin desgarrar la piel y los músculos. Su proveedor de atención médica podría hacer un corte pequeño en la entrada de la vagina mientras se encuentra adormecida con un anestésico. Este procedimiento se llama episiotomía.

Parto instrumentado

En algunos casos, su proveedor de atención médica puede tener que ayudar a que progrese el parto mediante el uso de fórceps o de extracción por vacío. Este tipo de parto se denomina parto instrumentado. El parto instrumentado se puede practicar por varios motivos, como si se reduce el ritmo de los latidos del corazón del bebé o si usted se siente demasiado cansada para pujar. El uso de estos instrumentos generalmente ayuda a que el parto transcurra sin problemas mayores, y se ha determinado que ambos métodos se pueden usar con seguridad.

Parto por cesárea

El parto por cesárea es el nacimiento de un bebé a través de incisiones en el abdomen y útero de la madre. El parto por cesárea se puede practicar si ocurren ciertas situaciones médicas que la ponen usted o al bebé en peligro o si surgen problemas durante el trabajo de parto.

Muchas mujeres que han tenido un parto por cesárea pueden tratar de tener un parto vaginal en un embarazo posterior. Esto se llama prueba de trabajo de parto después de una cesárea (TOLAC, por sus siglas en inglés). Hable con su proveedor de atención médica para determinar si esta opción es adecuada en su caso.

Período de postparto

Poco tiempo después del parto, es muy probable que pueda sostener y arrullar a su bebé. Las personas que la atienden también estarán ocupadas evaluando la salud de su recién nacido y examinando su estado para asegurarse de que todo ande bien.

Casi todas las mujeres permanecen 1–2 días en el hospital después de un parto vaginal. Si ha tenido un parto por cesárea, o si ocurren problemas, probablemente tendrá que quedarse más tiempo.

Consulte con el personal del hospital para determinar quién puede visitarla. Puede optar por no tener visitantes por un tiempo. Tal vez quiera disponer de más tiempo para descansar y llegar a conocer a su bebé.

Puede haber ayuda disponible para enseñarle algunas de las primeras destrezas de ser madre, por ejemplo, cómo alimentar, bañar y cambiarle el pañal a su bebé. Estas lecciones quizá la ayuden a sentirse más cómoda con la manera en que cuida de su recién nacido.

Antes de regresar a casa, su bebé podría comenzar a recibir vacunas. Estas vacunas protegen contra enfermedades como la rubéola y la hepatitis. Pregúntele a su proveedor de atención médica cuáles vacunas debe recibir su bebé y cuándo debe hacerlo. Usted podría recibir además una vacuna contra el tétanos, la difteria y tos ferina (Tdap) antes de salir del hospital si nunca se ha recibido esta vacuna. La vacuna Tdap protege contra el tétanos, la difteria y la tos ferina (tos convulsiva). Los familiares que entrarán en contacto con el bebé también deben recibir la vacuna Tdap si no se han vacunado anteriormente.

Lactancia

La lactancia es la mejor manera de alimentar a los recién nacidos. La leche materna cumple mejor con las necesidades alimenticias del bebé, ayuda al bebé a resistir enfermedades y alergias, y es menos costosa que la alimentación con biberón. La lactancia también puede ayudarle a perder el peso del embarazo después del nacimiento del bebé.

Los expertos recomiendan exclusivamente la lactancia materna durante por lo menos los primeros 6 meses de vida. Puede seguir lactando hasta que el bebé tenga un año o durante todo el tiempo que quieran la madre y el bebé. Sin embargo, lactar al bebé aunque sea por unas semanas beneficia la salud del niño.

No se sienta angustiada si no le resulta fácil lactar de inmediato. Tanto usted como su bebé necesitan sentirse cómodos. Si el bebé se calma después de lactar, produce orina y heces regularmente, y está creciendo, quiere decir que está recibiendo
suficiente leche.

Si está lactando, tendrá necesidades especiales alimenticias y de calorías. Es fácil agregar los nutrientes adicionales que necesita si ya está llevando una dieta sana.

Los cambios del cuerpo

Mientras estuvo embarazada, su cuerpo trabajó día y noche durante 40 semanas para fomentar el desarrollo de su bebé. Ahora que el bebé ha llegado, deberá seguir trabajando aún más a medida que su cuerpo se recupera del embarazo, el trabajo de parto y el parto. Pasará un tiempo antes de que el cuerpo llegue a normalizarse.

Los loquios. Después de que nace el bebé, su cuerpo elimina la sangre y el tejido que revestían el útero. Esta secreción vaginal se denomina loquios.

Durante los primeros días después del parto, el flujo de loquios es intenso y de color rojo brillante. Puede que observe algunos coágulos pequeños. Use toallas sanitarias en vez de tampones.

Con el paso del tiempo, la intensidad del flujo disminuye en volumen y color. Al cabo de aproximadamente una semana del parto, los loquios a menudo se vuelven rosados o de color marrón (café). Al cabo de dos semanas del parto, los loquios a menudo tienen un color marrón claro o amarillo. Posteriormente, desaparecen poco a poco.

Regreso de los periodos menstruales. Si no está lactando, sus periodos pueden comenzar al cabo de unas 6–8 semanas del parto. También pueden comenzar antes. Si está lactando, es posible que no comience a tener periodos hasta varios meses después. Algunas madres que lactan no tienen periodos menstruales hasta que el bebé se desteta por completo.

Después del parto, los ovarios pueden liberar un óvulo antes de que tenga su primer periodo menstrual. Esto significa que puede quedar embarazada sin tan siquiera saber que estaba fértil nuevamente, aun si está lactando. Si no desea tener otro bebé inmediatamente, comience a usar un método anticonceptivo en cuanto comience a tener relaciones sexuales. Hable con su proveedor de atención médica para determinar cuál es el mejor método para usted.

El abdomen. Inmediatamente después del parto, el útero estará endurecido y redondo, y puede palparse detrás del ombligo. Tal vez parezca que está embarazada. Durante el embarazo, los músculos abdominales se estiran poco a poco. Permítale a
su cuerpo regresar gradualmente a la normalidad. Hacer ejercicios puede ser útil. Pregúntele a su proveedor de atención médica cuándo puede comenzar a hacer ejercicios sin correr riesgos.

Es posible que tenga también dolores de espalda después del parto. Los músculos abdominales estirados no ayudan a que los músculos de la espalda apoyen su peso. Para evitar tener la espalda adolorida, practique la buena postura, apoye la espalda mientras lacta y trate de no levantar nada que pese más que su bebé durante un tiempo.

Cómo aliviar las molestias

Después de que nace el bebé su cuerpo se sentirá adolorido, pero la mayoría de los malestares no durarán mucho tiempo. Las siguientes secciones indican algunas formas de aliviar las molestias y dolores después del parto.

Contracciones uterinas. Por unos días después del parto, sentirá que el útero se contrae y se relaja a medida que se encoge a su tamaño normal. Los dolores que se producen a veces se denominan entuertos. Puede obtener algo de alivio tomando un medicamento para el dolor de venta sin receta.

Dolor perineal. El perineo es el área entre el ano y la vagina. Si tiene suturas en esta área debido a una episiotomía o desgarre, posiblemente tendrá hinchada y adolorida dicha área a medida que se cicatriza el perineo. Para ayudarle a sobrellevar el dolor y recuperarse más rápido, pruebe estos consejos:

  • Aplíquese en el área compresas frías o heladas impregnadas en agua de hamamelis.
  • Pregúntele a su proveedor de atención médica sobre usar un rociador o crema anestésica para aliviar el dolor.
  • Si le resulta incómodo sentarse, siéntese sobre una almohada.
  • Sumerja los glúteos y las caderas en un baño de agua tibia (que se llama baño de asiento).

Hemorroides. Si tuvo hemorroides durante el embarazo, podrían empeorar después del parto. Estas venas adoloridas e hinchadas también pueden presentarse por primera vez debido al esfuerzo intenso que hizo durante el trabajo de parto. Con el tiempo, las hemorroides se reducirán en tamaño o desaparecerán. Para obtener alivio, pruebe usando rociadores o pomadas medicadas, baños de asiento y compresas frías impregnadas en agua de hamamelis. Además, trate de no ejercer mucha presión en el área cuando tenga una evacuación intestinal ya que se podrían empeorar las hemorroides.

Micción dolorosa. Durante los primeros días después del parto, es posible que sienta la necesidad de orinar, pero no pueda hacerlo. Tal vez sienta dolor y ardor al orinar. Esto se debe a que durante el parto, la cabeza del bebé ejerció mucha presión sobre la vejiga, uretra (la abertura por donde sale la orina) y los músculos que regulan el flujo de orina. La hinchazón y el estiramiento que produce esta presión pueden obstruir el flujo de orina.

Para reducir la hinchazón o el dolor, sumerja el área en un baño de asiento. Cuando use el inodoro, rocíese agua tibia sobre los genitales con una botella de agua exprimible. Al hacerlo, puede ayudar a estimular el flujo de orina. También puede ser útil abrir la llave de agua mientras se encuentre en el baño. Además, asegúrese de beber muchos líquidos. Este dolor por lo general desaparece a los pocos días del parto.

Muchas madres nuevas tienen otro problema: pérdida accidental de orina, o incontinencia urinaria. Con el tiempo, el tono de los músculos pélvicos regresará a su estado normal y la incontinencia se resolverá en la mayoría de los casos. Puede que se sienta más cómoda usando una toalla sanitaria hasta que el problema se corrija. Los ejercicios de Kegel también ayudarán a contener estos músculos (consulte el cuadro “Ejercicios de Kegel”).

Senos hinchados. Al cabo de aproximadamente 2–4 días del parto, los senos se llenan de leche y se pueden sentir muy llenos, duros y sensibles. El mejor alivio para esta congestión de los senos es la lactancia. Si no está lactando, evite frotarse los senos. Usar un sostén (brassiere) ajustado a la medida o sostén de deportes puede ayudarle a aliviar el dolor. La congestión muy intensa de los senos no debe durar más de aproximadamente 36 horas.

Incisión de cesárea. Si tuvo un parto por cesárea, su proveedor de atención médica le dirá cómo cuidar de la incisión después del parto. Esta incisión se tardará unas semanas en cicatrizar. Examine la incisión para determinar si siente adormecimiento, malestar y dolor. Si presenta fiebre o sangrado intenso, o si empeora el dolor, llame a su proveedor de atención médica y siga sus consejos. Estas pueden ser señales de una infección.

Ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel se usan para fortalecer los músculos que envuelven las aberturas del recto, la vagina y la uretra. Al igual que los ejercicios abdominales que se usan para aplanar el abdomen, estos ejercicios solo dan resultado si usa los músculos correctos, sostiene la contracción de los músculos durante el tiempo indicado y repite los ejercicios suficientes veces.

Cuando comience un programa de ejercicios, coloque una mano en el abdomen para asegurarse de no contraer esos músculos. Además, no contraiga los muslos ni los glúteos. Contraiga el músculo pélvico que usa para detener el flujo de orina. Sostenga esa posición por 10 segundos. Repita este ejercicio 10–20 veces seguidas por lo menos tres veces al día.

Tristeza y depresión después del parto

Las mujeres experimentan muchas emociones diferentes después del parto. Tener un bebé es un suceso emocionante. En algunas mujeres, este es un período de tensión y, a veces, de tristeza.

Melancolía después del parto. Casi un 70–80% de madres de recién nacidos experimentan melancolía después del parto. A los 2–3 días del parto, podría empezar a sentir ansiedad, tristeza y angustia. Sin un motivo concreto, tal vez se sienta enojada con el nuevo bebé. Aunque estos sentimientos pueden ser atemorizantes, desaparecen rápidamente. La melancolía después del parto tiende a durar de unas pocas horas a más o menos una semana. Por lo general, desaparece sin tratamiento alguno. Hasta que llegue ese momento, las siguientes medidas pueden ser útiles:

  • Hable con su pareja o con una amistad sobre cómo se siente.
  • Pídale ayuda a su pareja, amistades y familia.
  • Salga de la casa todos los días, aun si es solo por un tiempo breve.
  • Únase a un grupo de madres nuevas y comparta sus sentimientos con las mujeres que conozca allí.

Depresión después del parto. En algunas mujeres, el paso a ser madres acarrea sentimientos más intensos. Aproximadamente un 10% de las madres nuevas padecen de depresión después del parto. Esta depresión se caracteriza por sentimientos de desesperación, ansiedad intensa o desesperanza que se interponen en la vida cotidiana. Estos sentimientos pueden producirse después de cualquier parto, no necesariamente el primero.

La depresión después del parto ocurre con más frecuencia en las mujeres que han tenido uno o más de los siguientes:

  • Trastornos del estado de ánimo antes del embarazo
  • Depresión después del parto después de un embarazo previo
  • Situación tensa reciente, como perder a un ser querido, enfermedad en la familia o al mudarse a una ciudad nueva

Si está predispuesta a padecer de depresión, busque ayuda profesional y procure el apoyo de sus seres queridos antes de que nazca el bebé. El tratamiento y la terapia psicológica ayudan a aliviar la depresión después del parto. Hable con su proveedor de atención médica de inmediato si presenta cualquiera de las siguientes señales de depresión:

  • Melancolía después del parto por más de 2 semanas
  • Sentimientos intensos de depresión o ira que comienzan al mes o dos meses después del parto
  • No encontrar placer en lo que antes solía causarle alegría
  • Preocupación o dudas intensas sobre el bebé
  • Falta de interés o de sentimientos por el bebé o su familia
  • Ataques de pánico, como sentir miedo de estar a solas con el bebé
  • Pensamientos sobre infligirle daño al bebé o a usted misma

El regreso a la vida cotidiana

Tener un bebé cambiará la forma en que vive su vida cotidiana. La relación con su pareja se verá afectada. Es posible que las rutinas anteriores ya no funcionen. Si se prepara para estos cambios de antemano, se sentirá más relajada a medida que comienza a vivir una nueva vida con su nuevo bebé.

Su pareja también atraviesa por muchos cambios en estos momentos. Es fácil pasar por alto las necesidades y preocupaciones de las parejas, cuando el enfoque está en uno mismo y el bebé. Es importante pasar tiempo en familia.

El regreso al trabajo

Si trabaja fuera del hogar, hay muchos factores que debe tener en cuenta cuando considere regresar a trabajar, como las finanzas y el cuidado de los niños. También debe decidir si seguirá lactando a su bebé una vez que regrese a trabajar.
No importa lo que decida, trate de hablar sobre ello con su pareja antes de que nazca el bebé. Tenga cuidado de apartar algo de tiempo para usted.

Las relaciones sexuales y los anticonceptivos

Su proveedor de atención médica le dirá cuándo puede volver a tener relaciones sexuales. Aunque no hay un límite de tiempo específico, probablemente sea al cabo de un mes más o menos después del parto.

Antes de que usted y su pareja comiencen a tener relaciones sexuales otra vez, es importante seleccionar un método anticonceptivo. Hable con su proveedor de atención médica—preferiblemente antes de tener su bebé—sobre el método que planea usar después de que nazca el bebé. También debe dialogar sobre la cantidad de tiempo que desea que transcurra entre cada embarazo.

Consulta durante el posparto

Tendrá una consulta durante el postparto con su proveedor de atención médica para asegurarse de que su cuerpo se haya recuperado del embarazo y el parto y que no tiene problemas. Esta consulta por lo general ocurre dentro de un plazo de 6 semanas del nacimiento del bebé. Si tuvo un parto por cesárea, su proveedor de atención médica querrá verla antes para examinar la incisión.

Aproveche esta oportunidad para exponer las preguntas o dudas que pueda tener sobre el proceso de cicatrización, la lactancia, los anticonceptivos, la pérdida de peso, las relaciones sexuales o sus emociones. Para ayudarle a recordar todo lo que desea exponer, anote las preguntas que tiene y llévelas a esta consulta.

Por último...

La mejor probabilidad para tener un embarazo y bebé sanos se logra adoptando un estilo de vida saludable antes y durante el embarazo. Colabore con su proveedor de atención médica para recibir atención médica prenatal periódicamente. Aprenda todo lo que pueda antes del nacimiento del bebé sobre su propio cuerpo y lo que puede esperar durante el embarazo, el parto y el período después del parto.

Glosario

Anemia: Niveles anormalmente bajos de sangre o glóbulos rojos en la sangre. En la mayoría de los casos se debe a una deficiencia o falta de hierro.

Anestesia epidural: Tipo de anestesia donde se administra un medicamento a través de un catéter que reduce el dolor del trabajo de parto (analgesia) o brinda alivio del dolor en un parto por cesárea (anestesia).

Anestesia raquídea: Tipo de anestesia en que se administra un medicamento en el líquido cefalorraquídeo para reducir el dolor del trabajo de parto o suministrar anestesia en partos por cesárea.

Antibióticos: Medicamentos que se administran para tratar infecciones.

Anticuerpo: Proteínas en la sangre que se producen debido a la reacción ante una sustancia extraña.

Antígeno: Sustancia, como un organismo que causa infecciones o una proteína en la superficie de las células sanguíneas, que puede inducir una respuesta inmunitaria y causar la producción de un anticuerpo.

Cloasma: Formación de áreas oscuras en la piel de la cara durante el embarazo.

Cromosoma: Una de 46 estructuras que se encuentran dentro de cada célula del cuerpo y contienen los genes que determinan la composición física de una persona.

Cuello uterino: Abertura del útero que se encuentra encima de la vagina.

Defectos del tubo neural: Defectos congénitos que se producen debido al desarrollo incompleto del cerebro, la médula espinal o los recubrimientos de estos órganos.

Depresión: Sensación de tristeza durante períodos de por lo menos 2 semanas.

Diabetes mellitus: Enfermedad en la que los niveles de azúcar en la sangre son demasiado altos.

Doppler: Tipo de ecografía que refleja el movimiento—como los latidos cardíacos fetales—en forma de señales audibles.

Ecografía: Examen en el que se usan ondas sonoras para examinar estructuras internas. Durante el embarazo, puede usarse para examinar al feto.

Ecografía transabdominal: Tipo de ecografía en que se desplaza un transductor por el abdomen.

Ecografía transvaginal: Tipo de ecografía que usa un transductor especialmente diseñado para colocarlo en la vagina.

Edad gestacional: Número de semanas transcurridas desde el primer día del último periodo menstrual normal y la fecha del parto.

Episiotomía: Incisión quirúrgica que se hace en el perineo (la región entre la vagina y el ano) con la finalidad de ensanchar la entrada de la vagina para el parto.

Examen de detección por translucidez nucal: Examen en que se mide la cantidad de un líquido que se acumula detrás del cuello fetal por medio de ecografía para detectar ciertos defectos congénitos, como síndrome de Down, trisomía 18 o defectos del corazón.

Fibrosis quística: Trastorno genético que causa problemas de digestión y respiración.

Glucosa: Azúcar que está presente en la sangre y representa la fuente principal de combustible del cuerpo.

Inmunoglobulina Rh: Sustancia que se administra para evitar que los anticuerpos de una persona Rh negativa reaccionen contra los glóbulos rojos de una persona Rh positiva.

Líquido amniótico: Agua en el saco que rodea al feto dentro del útero de la madre.

Lupus: Trastorno autoinmunitario que causa alteraciones en las articulaciones, la piel, los riñones, los pulmones, el corazón o el cerebro.

Monitorización electrónica fetal: Método mediante el cual se usan instrumentos electrónicos para registrar los latidos cardíacos del feto y las contracciones del útero de la madre.

Nacimiento de un niño muerto: Parto de un bebé muerto.

Parto por cesárea: Parto de un bebé a través de incisiones en el abdomen y útero de la madre.

Placenta: Tejido que sirve para alimentar al feto y eliminar sus desechos.

Prematuro: Que nace antes de las 37 semanas de embarazo.

Saco amniótico: Saco lleno de líquido en el útero de la mujer donde se desarrolla el feto.

Sífilis: Enfermedad de transmisión sexual que la produce un organismo denominado Treponema pallidum y puede causar problemas graves de salud o la muerte en sus etapas más avanzadas.

Síndrome de Down: Trastorno genético que se produce debido a la presencia de un cromosoma adicional y se caracteriza por retraso mental, facciones anormales y problemas médicos, como defectos del corazón.

Transductor: Dispositivo que emite ondas sonoras y transforma el eco que se produce en señales eléctricas.

Trimestres: Los períodos de 3 meses en los cuales se divide el embarazo.

Trisomía 18: Trastorno genético que causa problemas graves de desarrollo. La mayoría de los bebés con trisomía 18 mueren antes de cumplir un año de vida.

Trombosis venosa profunda: Problema médico en que se forma un coágulo de sangre en las venas de las piernas u otras partes del cuerpo.

Útero: Órgano muscular ubicado en la pelvis de la mujer que contiene al feto en desarrollo y lo nutre durante el embarazo.

Virus de hepatitis B: Virus que ataca y lesiona el hígado, causando inflamación.

Virus de inmunodeficiencia humana (VIH): Virus que ataca ciertas células del sistema inmunitario y causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).

Este Folleto Educativo para Pacientes fue elaborado por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado para ayudar a los pacientes, presenta información actualizada y opiniones sobre temas relacionados con la salud de las mujeres. El nivel de dificultad de lectura de la serie, basado en la fórmula Fry, corresponde al grado escolar 6to a 8vo. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) asigna a los folletos la calificación “superior”. Para asegurar que la información es actualizada y correcta, los folletos se revisan cada 18 meses. La información descrita en este folleto no indica un curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse, y no debe interpretarse como excluyente de otros métodos o prácticas aceptables. Puede ser apropiado considerar variaciones según las necesidades específicas del paciente, los recursos y las limitaciones particulares de la institución o tipo de práctica.

Derechos de autor diciembre de 2011 por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otro modo, sin obtener previamente un permiso por escrito del editor.

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