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SP056 El examen médico antes de la concepción Si está planeando quedar embarazada, es buena idea hacerse un examen médico antes de concebir. Durante esta visita, su proveedor de atención médica le preguntará sobre su alimentación y estilo de vida, su historial médico y familiar, los medicamentos que usa y sus embarazos previos. El objetivo de este examen médico es detectar problemas que puedan afectar su embarazo. Identificar estos factores antes del embarazo le permite tomar medidas que mejoren su probabilidad de tener un embarazo saludable y un bebé sano. Una buena salud antes del embarazo Atención antes de la concepción The American College of Obstetricians and Gynecologists WOMEN’S HEALTH CARE PHYSICIANS PATIENT EDUCATI N El Embarazo • SP056 P lanear su embarazo puede ayudarle a tomar decisiones prudentes que le beneficiarán tanto a usted como a su bebé. Muchas mujeres no saben que están embarazadas hasta varias semanas después de quedar embarazadas. Las 8 primeras semanas de embarazo son importantes para el bebé que se desarrolla dentro de usted. Esto se debe a que la mayoría de los órganos principales y sistemas del cuerpo se comienzan a formar. Su salud y nutrición pueden influir en el crecimiento y el desarrollo del bebé durante estas primeras semanas. Por eso es muy importante prepararse para el embarazo (un proceso que se llama atención antes de la concepción). Este folleto explica • qué puede esperar durante un examen médico antes de la concepción • opciones para un estilo de vida saludable • situaciones especiales que se deben abordar antes del embarazo Un estilo de vida saludable Su estilo de vida puede influir la salud de su bebé durante el embarazo. El período antes de la concepción, que es el período antes del embarazo, es el momento ideal para analizar cuidadosamente su estilo de vida y hacer los cambios que mejoren su salud en toda la medida posible. Una dieta saludable Alimentarse bien es importante en todo momento de la vida, pero es de vital importancia durante el embarazo. Usted y su bebé comenzarán con todos los nutrientes que ambos necesitan si lleva una dieta saludable antes de quedar embarazada. El cuerpo necesita un suministro regular de nutrientes para crecer, reponer el tejido desgastado y recibir energía. La cantidad de cada nutriente que necesita todos los días se llama el aporte dietético de referencia. Puede recibir el aporte dietético de referencia a partir de los nutrientes de los alimentos y de los suplementos alimenticios. Sin embargo, la mayoría de los nutrientes debe provenir de los alimentos que consume. Para garantizar que su dieta le proporciona una cantidad adecuada de nutrientes, necesita saber cuáles se encuentran en los alimentos que consume. La guía de planificación de alimentos del Departamento de Agricultura de EE. UU. que se llama MyPlate, o “Mi plato”, (www.choosemyplate.gov) puede ayudarle a selec- cionar los alimentos más saludables. Esta guía toma en cuenta su edad, sexo y la cantidad de ejercicio que hace todos los días. También le facilita recordar lo que debe comer en cada comida. La mitad del plato debe consistir en frutas y verduras. En la otra mitad debe haber granos y alimentos con proteína. Los alimentos con proteína son carne, pescado, frijoles (habichuelas) y guisantes (chícharos), nueces, semillas y huevos. También debe consumir una cantidad pequeña de productos lácteos, como leche, queso o yogur en cada comida. Trate de que por lo menos la mitad de los gramos que consuma sean granos integrales, como arroz integral, pan de trigo integral y pasta de trigo integral. Debe consumir más alimentos bajos en grasa, como leche y productos lácteos bajos en grasa o sin grasa. Consuma menos alimentos que contienen mucha azúcar y grasa. Situaciones especiales relacionadas con el peso Si está planeando tener un bebé, debe tratar de que su peso sea saludable antes de quedar embarazada (consulte el cuadro “Compruebe su peso”). Una mujer con un peso levemente por debajo del nivel normal puede aumentar unas libras para prepararse para el embarazo. Una mujer con sobrepeso debe tratar de adelgazar antes del embarazo. Si tiene sobrepeso. El exceso de peso durante el embarazo está asociado con varias complicaciones durante el embarazo y el parto, como presión arterial alta, preeclampsia, parto prematuro y diabetes gestacional. La obesidad durante el embarazo también está asociada con macrosomía, definida como un peso fetal más grande de lo normal, así como un mayor riesgo de que ocurra una lesión durante el parto y dar a luz por cesárea. También aumenta el riesgo de defectos congénitos, especialmente defectos del tubo neural. Tener exceso de grasa puede hacerle más difícil a su proveedor de atención médica dar seguimiento a su bebé con una ecografía y oír los latidos del bebé. Para adelgazar, necesita gastar más calorías de las que consume. La mejor manera de adelgazar es hacer algunos cambios en su alimentación y aumentar la actividad física. Reducir la cantidad de calorías que consume es un buen paso para comenzar. Una manera sencilla de reducir las calorías y la cantidad de azúcar que consume es evitar las bebidas con azúcar, como las gaseosas. Además, preste atención a la cantidad de comida que consume. Controlar las porciones es muy importante. El ejercicio quema calorías y le ayuda a adelgazar. Trate de hacer 150 minutos de una actividad física moderada todas las semanas (un poco más de 20 minutos al día) o 75 minutos de una actividad de intensidad vigorosa a la semana (más o menos 10 minutos al día). La mayoría de la gente que ha adelgazado y ha mantenido un buen peso hace de 60–90 minutos de una actividad física moderada casi todos los días de la semana. Usted no tiene que hacer todo este ejercicio a la vez. Por ejemplo, puede hacer de 20–30 minutos de ejercicio tres veces al día. Si no puede adelgazar con dieta y ejercicio, y su IMC es mayor de 30 (o mayor de 27 y tiene problemas de salud a causa del peso), su proveedor de atención médica podría recomendarle un medicamento para ayudarle adelgazar. Si su IMC es más de 40 o entre 35 y 39 y tiene problemas mayores de salud debido al peso, la cirugía bariátrica (“de pérdida de peso”) podría ser una opción. Si está considerando tener una cirugía bariátrica o ya la ha tenido, debe posponer el embarazo de 12–24 meses después de la cirugía, cuando la pérdida de peso es más acelerada. Si su peso se encuentra por debajo del nivel normal. Pesar menos de lo normal también acarrea ciertos riesgos durante el embarazo. Esto se debe a que aumenta el riesgo de tener un bebé con bajo peso al nacer. Estos bebés corren peligro de tener problemas durante el parto y después de que nacen. También aumenta el riesgo de tener un parto prematuro. Para aumentar de peso, debe consumir más calorías de las que gasta. Al igual que en el caso de adelgazar, aumentar de peso puede ser más fácil haciendo cambios pequeños, como añadir un bocadillo (merienda) alto en calorías a su plan diario de comidas. La ayuda de un dietista también puede ser útil para hacer esos cambios. Suplementos vitamínicos Aunque la mayoría de los nutrientes deben provenir de los alimentos que consume, es buena idea comenzar a tomar un suplemento vitamínico prenatal antes del embarazo. Estos suplementos vitamínicos están disponibles sin receta médica. Los suplementos contienen todas las vitaminas y los minerales diarios recomendados que necesitará antes y durante el embarazo. Compruebe su peso Para conservar la salud, debe mantener su peso dentro del mejor nivel correspondiente a su estatura. El índice de masa corporal (IMC) de una persona es un número que se calcula a partir de la estatura y el peso, y se usa para determinar si el peso de una persona se encuentra por debajo de lo normal, si es normal, o si la persona tiene sobrepeso o es obesa. Puede determinar su propio IMC usando una calculadora en línea en sitios de Internet como www.nhlbisupport.com/bmi. Tener un IMC menos de 18.5 quiere decir que el peso se encuentra por debajo de lo normal; 18.5–24.9 es normal, y de 25–29.9 es sobrepeso. Una persona con un IMC de 30 o más se considera obesa. Una de las vitaminas más necesarias antes y durante el embarazo es el ácido fólico. El ácido fólico previene los defectos del tubo neural cuando se toma antes del embarazo y durante los 3 primeros meses del embarazo. Se recomienda que todas las mujeres (aun las que no tratan de quedar embarazadas) consuman 0.4 miligramos (400 microgramos) de ácido fólico al día. La mayoría de las vitaminas prenatales contienen 0.4–0.6 miligramos de ácido fólico. Algunas mujeres, como aquellas que han tenido un hijo anteriormente con un defecto del tubo neural, deben tomar 4 mg de ácido fólico al día—10 veces la cantidad que se recomienda normalmente—por un mes antes de concebir y durante los 3 primeros meses de embarazo como un suplemento adicional. El hierro también es importante durante el emba- razo. Este mineral se usa para elaborar la sangre adicional necesaria para suplir oxígeno al bebé. No recibir suficiente hierro puede ser difícil para algunas mujeres. Antes del embarazo, se recomienda que todas las mujeres elijan alimentos que contienen un tipo específico de hierro que se llama hierro hemo. Este tipo de hierro se encuentra en los alimentos provenientes de animales y el cuerpo puede absorberlo mejor. El hierro también se puede absorber mejor cuando se consumen alimentos con abundante hierro junto con alimentos con mucha vitamina C, como las frutas cítricas. Ejercicio Tener buena salud en cualquier momento de la vida—y también durante el embarazo—implica hacer mucho ejercicio. Es mejor tener una rutina de ejercicio antes de quedar embarazada. Si está comenzando a hacer ejercicio, decida cuáles serán sus metas, es decir, ¿desea mejorar la función del corazón y los pulmones, fortalecer los músculos o ambas cosas? Si es así, entonces seleccione los ejercicios que le ayuden a cumplir esas metas. Algunas buenas opciones de ejercicio para comenzar son aquellas que quizás haya hecho anteriormente, como caminar, nadar o andar en bicicleta. Si no está acostumbrada a hacer mucho ejercicio, hable de antemano sobre algunas pautas de seguridad a seguir con su proveedor de atención médica y empiece a hacer ejercicio gradualmente. Abuso de sustancias El abuso de sustancias entre las mujeres embarazadas es una de las causas principales de problemas durante el embarazo. Fumar, beber alcohol y usar drogas durante el embarazo puede ser perjudicial para la salud del bebé. Si fuma cigarrillos, bebe alcohol o usa drogas, este es el momento de dejar esos hábitos. Muchas mujeres no saben que están embarazadas hasta que se les ha pasado uno o incluso dos periodos menstruales. Sin embargo, el momento en que el feto es más vulnerable a los efectos perjudiciales de las sustancias es durante el primer trimestre de embarazo. Suspender este comportamiento antes del embarazo puede reducir o incluso limitar los riesgos de algunos defectos congénitos que ocurren en las primeras etapas del embarazo. También le puede dar tiempo para buscar ayuda si tiene problemas de abuso o dependencia de sustancias. Su pareja masculina también debe dejar de usar esas sustancias perjudiciales. Una cantidad cada vez mayor de estudios indican que si su pareja fuma, bebe alcohol o usa drogas, se puede reducir su fertilidad, afectar adversamente a los espermatozoides y ser perjudicial para el feto. Como mínimo, vivir con una persona que fuma quiere decir que es probable que usted respire, de modo pasivo, cantidades dañinas de humo. A su vez, su bebé en desarrollo se expone a sustancias químicas tóxicas. La exposición pasiva al humo se ha asociado con un riesgo mayor del síndrome de muerte súbita del lactante. Dejar los comportamientos dañinos requiere paciencia y mucho apoyo. No tema ni se sienta avergonzada de pedir ayuda. Su proveedor de atención médica puede sugerir maneras para sobrellevar las primeras etapas y recomendarle grupos de apoyo. Su ambiente Algunas sustancias que se encuentran en las casas o en los trabajos pueden hacer difícil que una mujer conciba o perjudican al feto. Si está planeando quedar embarazada, analice cuidadosamente su ambiente en la casa y en el trabajo. Piense en las sustancias químicas que usa en la casa o en el jardín. Algunos pasatiempos, como el trabajo con dibujos coloreados de vidrio y los cuartos oscuros fotográficos, pueden exponerla a sustancias perjudiciales. Pregúntele a su empleador si es probable que esté expuesta a sustancias tóxicas en el trabajo, por ejemplo, al plomo, mercurio, productos químicos como pesticidas o solventes, o a radiación. La radiación, una forma de energía que se emite en ondas invisibles, se usa en ciertos trabajos médicos e industriales. También se usa para tomar radiografías destinadas a diagnosticar enfermedades. La cantidad de radiación que se usa en una placa de radiografía o en una sola placa dental no afectará la fertilidad ni perjudicará al feto. No obstante, es prudente evitar esta exposición en toda la medida posible y usar un delantal de protección abdominal si va a tener una radiografía. Sin embargo, los altos niveles de radiación que se usan para tratar enfermedades, como el cáncer, pueden ser perjudiciales durante el embarazo. Tal vez no piense en el ambiente de su hogar como un lugar perjudicial, pero si está expuesta a actos de violencia en el hogar, estos pueden ser perjudiciales tanto para usted como para sus hijos. Su proveedor de atención médica podría preguntarle si está involucrada en una relación donde hay violencia durante su visita de atención antes de la concepción. Es importante obtener ayuda si se encuentra en esta situación. Su proveedor de atención médica puede ayudarla a encontrar recursos en su estado que ofrecen ayuda. También puede llamar a la línea National Domestic Violence Hotline, una línea directa nacional de ayuda disponible las 24 horas, al 1-800-799-SAFE (7233) y 1-800-787-3224 (TDD). Situaciones especiales Algunas situaciones de salud especiales requieren tomarlas en cuenta antes o durante el embarazo. Con vigilancia estrecha o tratamiento antes y durante el embarazo es posible tratar de evitar problemas o aminorarlos. Este es uno de los motivos por los cuales es importante recibir atención médica antes de concebir. Problemas de salud Su proveedor de atención médica le preguntará sobre las enfermedades que ha tenido en el pasado y los padecimientos crónicos (a largo plazo) que tiene actualmente. Algunos padecimientos médicos—como la diabetes, la presión arterial alta, la depresión y los trastornos convulsivos—pueden causar problemas durante el embarazo. Algunos pueden aumentar el riesgo de que surjan problemas en el bebé, como defectos congénitos. Otros pueden aumentar el riesgo de que usted presente problemas de salud. Tener uno de estos problemas médicos no quiere decir que no pueda tener un embarazo o un bebé saludable. Si padece un problema médico, su proveedor de atención médica le hablará sobre los cambios que debe hacer para controlar su problema antes de que trate de quedar embarazada. Medicamentos, hierbas medicinales y suplementos Algunos medicamentos, incluidos los suplementos vitamínicos, los medicamentos de venta sin receta y las hierbas medicinales, pueden ser perjudiciales para el bebé en desarrollo y no los debe tomar mientras esté embarazada. Es importante decirle a su proveedor de atención médica todos los medicamentos que usa. Mejor aún, lleve los frascos a la cita para el examen médico antes del embarazo. Es posible que deba suspender el uso de ciertos medicamentos o cambiar a otros medicamentos antes de tratar de quedar embarazada. Sin embargo, no deje de usar los medicamentos recetados hasta que haya hablado con su proveedor de atención médica. Aunque algunos medicamentos pueden aumentar el riesgo de presentar defectos congénitos, los beneficios de seguir usando el medicamento durante el embarazo pueden ser mayores que los riesgos a su bebé. Infecciones Las infecciones pueden ser perjudiciales tanto para la madre como para el feto. Algunas infecciones durante el embarazo pueden causar defectos congénitos o enfermedades en el feto. Las infecciones que se transmiten por medio del contacto sexual—las enfermedades de transmisión sexual—también pueden ser perjudiciales durante el embarazo. Muchos tipos de estas enfermedades pueden influir en su capacidad para quedar embarazada. También pueden infectar y causarle daño a su bebé. Si cree que usted o su pareja tiene una enfermedad de transmisión sexual, pida que les hagan pruebas y obtenga tratamiento de inmediato. Su pareja puede necesitar también recibir tratamiento. Ninguno de los dos debe tener relaciones sexuales hasta que haya concluido el tratamiento de ambos. La infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) puede causar daño a la madre y al bebé. Recibir tratamiento en las primeras etapas de la infección puede evitar transmitírsela al feto. Por eso, su proveedor de atención médica le ofrecerá pruebas de detección del VIH, aun si no presenta síntomas. Las vacunas también pueden prevenir algunas infecciones (consulte el cuadro “¿Están al día sus vacunas?”). Sin embargo, algunas vacunas no son seguras durante el embarazo. Es importante saber cuáles vacunas puede necesitar y vacunarse antes de quedar embarazada. Otros embarazos Su proveedor de atención médica le hará preguntas sobre otros embarazos. Algunos problemas en un embarazo pueden aumentar el riesgo de que surja el mismo problema en otros embarazos. Estos problemas son parto prematuro, presión arterial alta, preeclampsia y diabetes gestacional. Sin embargo, el hecho de que haya tenido un problema en un embarazo previo no quiere decir que ocurrirá otra vez, especialmente si recibe atención médica adecuada antes y durante el embarazo. Historial médico familiar Algunas enfermedades ocurren con mayor frecuencia en ciertas familias o grupos étnicos. Estas enfermedades se llaman trastornos genéticos o hereditarios. Si un pariente cercano padece una enfermedad específica, la probabilidad de que usted o su bebé la padezca es mayor. El historial médico familiar ayuda a identificar el riesgo suyo y el de su pareja de tener un hijo con una enfermedad hereditaria. Su proveedor de atención médica le preguntará si su familia y la de su pareja ¿Están al día sus vacunas? Antes de quedar embarazada, asegúrese de haber recibido todas las vacunas recomendadas para adultos de acuerdo con su edad y sus factores de riesgo. Las vacunas con organismos vivos se deben administrar un mes o varios meses antes de tratar de concebir. Durante este tiempo, siga usando un método anticonceptivo. Aunque es seguro recibir vacunas inactivadas mientras está embarazada, es mejor recibir todas las vacunas antes de quedar embarazada. Estas vacunas se pueden administrar un mes antes del embarazo: • Vacuna contra la gripe con organismos vivos atenuados (el rociador nasal) • Vacuna contra el sarampión–paperas–rubéola* • Vacuna contra la varicela* Estas vacunas son seguras durante el embarazo: • Vacuna contra la Hepatitis A* • Vacuna contra la Hepatitis B* • Vacuna contra la gripe† • Vacuna meningocócica* • Vacuna antineumocócica* • Vacuna de refuerzo contra el tétanos y la difteria (preferiblemente, tétanos–difteria–tos ferina) *Estas vacunas se administran según los factores de riesgo. Si no sabe si las ha recibido, consulte con su proveedor de atención médica. †Las vacunas contra la gripe cambian todos los años. Si está embarazada cuando ocurre una nueva temporada de la gripe, debe vacunarse con la vacuna de la gripe propia de esa temporada. Este Folleto Educativo para Pacientes fue elaborado por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado para ayudar a los pacientes, presenta información actualizada y opiniones sobre temas relacionados con la salud de las mujeres. El nivel de dificultad de lectura de la serie, basado en la fórmula Fry, corresponde al grado escolar 6to a 8vo. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) asigna a los folletos la calificación “superior”. Para asegurar que la información es actualizada y correcta, los folletos se revisan cada 18 meses. La información descrita en este folleto no indica un curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse, y no debe interpretarse como excluyente de otros métodos o prácticas aceptables. Puede ser apropiado considerar variaciones según las necesidades específicas del paciente, los recursos y las limitaciones particulares de la institución o tipo de práctica. Derechos de autor marzo de 2012 por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otro modo, sin obtener previamente un permiso por escrito del editor. ISSN 1074-8601 Las solicitudes de autorización para hacer fotocopias deben dirigirse a: Copyright Clearance Center, 222 Rosewood Drive, Danvers, MA 01923. Para pedir Folletos de Educación de Pacientes en paquetes de 50, sírvase llamar al 800-762-2264 o hacer el pedido en línea en sales.acog.org. The American College of Obstetricians and Gynecologists 409 12th Street, SW PO Box 96920 Washington, DC 20090-6920 Glosario Calorías: Unidades de calor que se usan para expresar el combustible o el valor de energía del alimento. Defectos del tubo neural: Defectos congénitos que se producen debido al desarrollo incompleto del cerebro, la médula espinal o los recubrimientos de estos órganos. padecen de ciertas enfermedades, como problemas de desarrollo, diabetes o trastornos convulsivos. También deberá informar sus antecedentes étnicos y los de su pareja y las complicaciones que haya tenido con un embarazo en el pasado. Un consejero especialista en genética es un profesional de atención médica especialmente capacitado para ayudar a las parejas a entender las probabilidades de tener un bebé con un trastorno hereditario. El asesoramiento genético implica tomar un historial familiar detallado y a veces hacer un examen físico y pruebas de laboratorio. Para algunos trastornos, hay pruebas de portadores disponibles. Estas pruebas revelan si usted tiene un gen para un trastorno específico, aun si no presenta señales de tener el trastorno en sí. El período antes de la concepción es el momento ideal para enterarse de estos riesgos. Durante este tiempo, tendrá una variedad más amplia de opciones a la mano y más tiempo para tomar decisiones. Si corre un riesgo mayor de transmitir un trastorno hereditario, puede decidir no tener hijos o adoptar. También puede enterarse de las opciones de tecnología de reproducción asistida o si hay pruebas genéticas disponibles para su padecimiento. Por último... Convertirse en madre es un compromiso muy importante lleno de muchos desafíos, recompensas y opciones. Tomar decisiones por el bien de su salud antes de quedar embarazada es un paso vital para lograr un embarazo saludable y feliz. Depresión: Sensación de tristeza durante períodos de por lo menos 2 semanas. Diabetes: Enfermedad en la que los niveles de azúcar en la sangre son demasiado altos. Diabetes gestacional: Diabetes que se presenta durante el embarazo. Enfermedades de transmisión sexual: Enfermedades que se transmiten mediante el contacto sexual, por ejemplo: clamidia, gonorrea, verrugas genitales, herpes, sífilis e infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH, la causa del síndrome de inmunodeficiencia adquirida [SIDA]). Ecografía (ultrasonido): Examen en el que se usan ondas sonoras para examinar estructuras internas. Durante el embarazo, puede usarse para examinar al feto. Feto: Cría que se desarrolla en el útero desde la novena semana de embarazo hasta el final del embarazo. Gen: Componente principal del ADN que codifica rasgos específicos, como el color del cabello y los ojos. Nutrientes: Sustancias que nutren y que se obtienen de los alimentos a través de vitaminas y minerales. Portadores: Personas que no muestran señales de un trastorno en particular pero pueden transmitir el gen a sus hijos. Preeclampsia: Afección durante el embarazo en la que ocurren niveles elevados de presión arterial y proteína en la orina. Prematuro: Que nace antes de las 37 semanas de embarazo. Síndrome de muerte súbita del lactante: Fallecimiento inesperado de un bebé por una causa desconocida. Tecnología de reproducción asistida: Procedimiento que implica procesar los óvulos y espermatozoides humanos, o ambos, para ayudar a que una pareja infértil conciba un hijo. Virus de inmunodeficiencia humana (VIH): Virus que ataca ciertas células del sistema inmunitario y causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).