SP176, December 2011


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Un embarazo saludable para las mujeres con diabetes

Si padece de diabetes mellitus de tipo 1 o de tipo 2, necesita planear su embarazo. Las mujeres cuya diabetes no está bien controlada corren el riesgo de presentar varios problemas en el embarazo. Estos riesgos se pueden reducir en gran medida si toma pasos para mejorar su salud en todo lo posible antes del embarazo y controlar su salud durante el embarazo.

Este folleto explica

  • los tipos de diabetes
  • cómo la diabetes puede afectar su embarazo
  • la importancia de la atención médica antes de la concepción
  • cómo controlar la diabetes durante el embarazo
  • qué puede esperar durante el trabajo de parto, el parto y después de que nazca el bebé

Tipos de diabetes

Los proveedores de atención médica que prestan cuidados durante el embarazo a menudo llaman a la diabetes que está presente antes del embarazo “diabetes pregestacional”. La diabetes se produce debido a un problema con la insulina. La insulina transporta glucosa fuera de la sangre y dentro de las células del cuerpo donde se convierte en energía.

Hay tres tipos de diabetes: tipo 1, tipo 2 y diabetes gestacional. En la diabetes de tipo 1, el organismo produce poca o nada de insulina por sí mismo. En la diabetes de tipo 2 el cuerpo produce insulina, pero no reacciona a ella en la forma que debe. El tercer tipo, la diabetes gestacional, es la diabetes que se descubre por primera vez durante el embarazo.

Cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o no reacciona a ella, la glucosa no puede entrar en las células y en lugar de ello permanece en la sangre. Por consiguiente, aumenta el nivel de glucosa en la sangre. Con el tiempo, los niveles elevados de glucosa en la sangre pueden afectar adversamente al cuerpo y causar problemas graves, como enfermedades del corazón, problemas de la vista y enfermedades de los riñones.

Las mujeres con diabetes necesitan examinar regularmente y controlar los niveles de glucosa en la sangre para evitar estos problemas graves de la salud. La diabetes de tipo 1 se trata con insulina. Alimentarse bien y hacer ejercicios con regularidad puede también ayudar a mantener bajo control los niveles de glucosa. La diabetes de tipo 2 a menudo se puede tratar con un programa para adelgazar, y con dieta y ejercicios. A veces, es necesario usar medicamentos orales o insulina.

Cómo puede la diabetes afectar su embarazo

Si tiene diabetes, controlar los niveles de glucosa en la sangre antes y durante el embarazo es vital para su salud y la salud del bebé que espera. Si no se controla bien la diabetes, usted corre el riesgo de presentar varias de las complicaciones asociadas con la diabetes. Estas complicaciones, a su vez, pueden afectar gravemente el embarazo y al bebé que espera. Los siguientes problemas pueden ocurrir en las mujeres con diabetes:

  • Defectos congénitos—Los defectos congénitos ocurren en el 6–12% de las mujeres con diabetes pregestacional. Los defectos en el corazón, el cerebro, la espina dorsal y el esqueleto pueden ocurrir en las primeras semanas del embarazo cuando se están formando estos órganos.
  • Presión arterial alta—Las mujeres con diabetes pueden tener problemas de presión arterial alta que pueden causar complicaciones durante el embarazo. La presencia de presión arterial alta durante el embarazo aumenta el riesgo de preeclampsia, un problema médico grave que puede causar convulsiones y problemas en los riñones o el hígado de la madre. La preeclampsia también aumenta el riesgo del nacimiento de un niño muerto.
  • Hidramnios—En esta afección, el saco amniótico que rodea al bebé contiene una cantidad mayor de líquido amniótico. Puede provocar trabajo de parto y parto prematuro.
  • Macrosomía (bebé muy grande)—El bebé recibe una cantidad excesiva de glucosa de la madre y puede crecer demasiado. El parto es más difícil cuando el bebé es grande. El bebé también corre el riesgo de sufrir una lesión. Cuando el bebé es grande, aumenta el riesgo de tener un parto por cesárea.

La diabetes pregestacional también causa problemas después de que nace el bebé. Los bebés que nacen de madres con diabetes pregestacional pueden presentar problemas respiratorios, niveles bajos de glucosa e ictericia. Aunque la mayoría de los bebés se encuentran bien después de nacer, algunos deben permanecer por un tiempo en una sala de cuidados especiales de recién nacidos. Lo bueno es que con la debida planificación y el control adecuado de la diabetes, usted puede reducir el riesgo de padecer estos problemas.

La importancia de la atención médica antes de la concepción

Si padece de diabetes y está planeando quedar embarazada, es importante hablar con su proveedor de atención médica. Antes de concebir, fije una cita con su proveedor de atención médica para que sepa qué medidas debe tomar antes del embarazo que pueden reducir el riesgo de problemas posteriormente.

Su proveedor de atención médica le ayudará a controlar los niveles de glucosa en la sangre antes de quedar embarazada (si aún no están controlados). Es importante estabilizar el nivel de glucosa, ya que algunos defectos congénitos que se producen debido a niveles elevados de glucosa ocurren cuando los órganos del bebé se están formando en las primeras ocho semanas de embarazo, antes de enterarse de que está embarazada. Controlar los niveles de glucosa puede requerir cambiar sus medicamentos, su alimentación y su programa de ejercicios.

Además de normalizar los niveles de glucosa, la atención antes de la concepción también le permite a su proveedor de atención médica hacer lo siguiente:

  • Diagnosticar y tratar los problemas médicos que pueda tener a causa de la diabetes, como presión arterial alta, enfermedades del corazón, enfermedades de los riñones y problemas de la vista
  • Darle información general sobre cómo puede adelgazar, si fuera necesario, mediante una alimentación saludable y ejercicios
  • Aconsejarle tomar multivitaminas o suplementos vitamínicos prenatales que contienen por lo menos 400 microgramos de ácido fólico para ayudar a prevenir defectos del tubo neural

Controlar la diabetes durante el embarazo

Controlar la diabetes mientras está embarazada es vital. Puede controlar los niveles de glucosa con una combinación de alimentación saludable, ejercicio y los medicamentos indicados por su proveedor de atención médica. Las mujeres con diabetes necesitan acudir a sus proveedores de atención médica más a menudo que otras mujeres embarazadas. Su proveedor de atención médica programará visitas prenatales frecuentes para examinar los niveles de glucosa y hacer otros exámenes.

Valores ideales de glucosa

Muchas mujeres con diabetes que nunca han estado embarazadas se sorprenden del nivel tan bajo de azúcar en la sangre que se recomienda durante el embarazo. Su proveedor de atención médica probablemente le recomendará que se examine el nivel de glucosa en la sangre varias veces al día para asegurarse de que se encuentren dentro de los límites normales y cumplen con los siguientes objetivos:

  • Nivel en ayunas = menos de 100 mg/dL
  • Una hora después de comer = menos de 140
  • Dos horas después de comer = menos de 120

Escriba en un registro los niveles de glucosa y la hora del día y muéstrele este registro a su proveedor de atención médica en todas las visitas prenatales.

También se puede usar una prueba de sangre que se llama hemoglobina A1C para dar seguimiento a su progreso. El resultado de esta prueba ofrece un cálculo del grado de control del nivel de glucosa en la sangre en las 4–6 semanas anteriores. El valor de la hemoglobina A1C no debe ser superior al 6%. Tenga en cuenta de que aunque se examine rigurosamente la glucosa en la sangre, las mujeres que padecen de diabetes tienen una mayor probabilidad de tener niveles bajos de glucosa, denominado hipoglucemia, cuando están embarazadas. La hipoglucemia puede ocurrir si no consume suficientes alimentos, omite una comida, no come a la hora adecuada del día o hace demasiado ejercicio. Los síntomas de hipoglucemia son los siguientes:

  • Mareos
  • Temblores
  • Hambre repentina
  • Sudor
  • Debilidad

Si cree que está presentando síntomas de hipoglucemia, examínese el nivel de glucosa en la sangre de inmediato. Si se encuentra debajo de 60 mg/dL, coma o beba algo, como un vaso de leche, unas galletas de soda o tabletas especiales de glucosa. Asegúrese de que los miembros de su familia sepan lo que deben darle también.

El nivel de glucosa en la sangre también puede subir demasiado, lo que se llama hiperglucemia. Cuando el nivel de glucosa está demasiado alto, el organismo puede producir unas sustancias que se llaman cetonas y que pueden ser perjudiciales para su bebé. La hiperglucemia puede ocurrir si come más de lo habitual, está enferma o menos activa de lo normal. Si tiene hiperglucemia, hable con su proveedor de atención médica. Es posible que necesite cambiar su alimentación, rutina de ejercicios o los medicamentos.

Aliméntese bien

Llevar una dieta saludable y bien balanceada es una parte vital de cualquier embarazo, ya que su bebé depende de los alimentos que usted consume para su desarrollo y nutrición. En las mujeres que padecen de diabetes, la alimentación es aún más importante. No alimentarse adecuadamente puede producir niveles de glucosa demasiado altos o demasiado bajos.

La cantidad de calorías que debe consumir cada día depende de su peso, la duración del embarazo, su edad y su nivel de actividad. Su proveedor de atención médica podría recomendarle acudir a un dietista o educador de la diabetes para ayudarle a planear sus comidas. En la mayoría de los casos, el plan de comidas consiste en comer varias comidas y bocadillos (meriendas) pequeñas durante el día y antes de acostarse por la noche.

Durante el embarazo, es importante vigilar la cantidad de peso que aumenta. El peso que debe aumentar depende de su peso antes de quedar embarazada. Si su peso era normal antes del embarazo, debe aumentar de 25 a 35 libras. Si su peso estaba por debajo del nivel normal, debe subir más de peso. Si tiene sobrepeso, debe subir menos de peso.

Le podrían pedir escribir en un registro lo que come durante varios días para que se pueda comparar con la dosis de su medicamento, los ejercicios y los niveles de glucosa.

Ejercicio

Otra parte vital de un embarazo saludable es el ejercicio. El ejercicio ayuda a mantener normalizados los niveles de glucosa y ofrece muchos otros beneficios, por ejemplo, controla el peso, aumenta la energía, le ayuda a dormir mejor y reduce los dolores de espalda, el estreñimiento y la hinchazón abdominal debido a gases. Colabore con su proveedor de atención médica para decidir el tipo y la cantidad de ejercicio que son adecuados para usted. Es beneficioso tratar de hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio casi todos los días de la semana.

Medicamentos

Si usaba insulina antes del embarazo para controlar la diabetes, la dosis de insulina generalmente aumentará mientras está embarazada. Durante el embarazo puede usar insulina sin riesgo. La insulina no causa defectos congénitos. Si usó una bomba de insulina antes de quedar embarazada, probablemente la seguirá usando. A veces, sin embargo, es posible que necesite cambiar a inyecciones de insulina. Si generalmente trata la diabetes con medicamentos orales, su proveedor de atención médica podría recomendar cambiar la dosis o indicarle usar insulina mientras está embarazada.

Pruebas o exámenes especiales

A medida que progresa su embarazo, su proveedor de atención médica ordenará algunas pruebas o exámenes especiales para determinar el tamaño y el estado del bebé. Estas pruebas o exámenes le permiten al proveedor de atención médica detectar posibles problemas y tomar medidas para tratarlos. Se puede hacer un examen de ecografía especializada en el segundo trimestre para detectar defectos congénitos visibles. Los exámenes de ecografía se pueden repetir en las semanas posteriores para dar seguimiento al desarrollo del bebé. Las siguientes pruebas y exámenes se pueden hacer a partir de las semanas 32–34 de embarazo y repetirse en las semanas posteriores:

  • Recuento de patadas—Este es un registro de la frecuencia con que siente los movimientos del bebé. Un bebé sano tiende a moverse la misma cantidad todos los días. Le podrían pedir dar seguimiento a estos movimientos en las últimas etapas del embarazo y comunicarse con su proveedor de atención médica si nota una diferencia en la actividad del bebé. La utilidad de este recuento en reducir el riesgo de problemas graves no es definitiva. Por este motivo, algunos proveedores de atención médica no usan el recuento de patadas.
  • Evaluación por monitor en reposo—Este examen mide la frecuencia cardíaca (el ritmo del corazón) del bebé por medio de un monitor electrónico fetal.
  • Perfil biofísico—Este examen usa la ecografía (ultrasonido) para examinar la respiración, los movimientos del cuerpo y el tono muscular del bebé, así como la cantidad de líquido amniótico. También se registran los cambios en la frecuencia cardíaca del bebé con un monitor electrónico fetal. Los resultados de estos exámenes pueden revelar información detallada sobre el estado del bebé.
  • Evaluación por monitor con contracciones—Este examen mide cómo reacciona la frecuencia cardíaca del bebé cuando el útero se contrae.

Trabajo de parto y parto

Su proveedor de atención médica le indicará la fecha del parto. Es posible que el trabajo de parto ocurra naturalmente. El trabajo de parto se podría inducir (provocar mediante medicamentos u otros métodos) antes de la fecha prevista del parto, especialmente si surgen problemas con el embarazo.

Mientras se encuentre en trabajo de parto, se examinarán rigurosamente los niveles de glucosa (generalmente a cada hora). Si fuera necesario, podría recibir insulina por medio de una vena en un suero. Si usa una bomba de insulina, es posible que pueda usarla durante el trabajo de parto. Las mujeres que usan bombas de insulina deben colaborar con sus equipos médicos durante el trabajo de parto para llevar un control de los niveles de glucosa y ajustar las configuraciones de la bomba.

Después de que nazca el bebé

Los expertos hacen hincapié en que las mujeres con diabetes lacten a sus bebés. La lactancia materna le brinda al bebé la mejor nutrición para mantenerse saludable y es beneficioso para la madre también. Mediante la lactancia, las madres que acaban de dar a luz pueden perder el peso adicional adquirido durante el embarazo. Además, permite que el útero regrese más rápidamente al tamaño que tenía antes del embarazo.

Si lacta al bebé, necesitará consumir más calorías todos los días. Hable con su proveedor de atención médica sobre la cantidad y los tipos de alimentos que pueden darle esas calorías adicionales. Comer bocadillos (meriendas) pequeñas durante el día puede ser útil.

Deberá examinarse el nivel de glucosa en la sangre rigurosamente después del parto. Esto es vital para determinar sus necesidades continuas de medicamentos o decidir la mejor dosis de los medicamentos. La mayoría de las mujeres que usaban insulina antes del embarazo deben poder usar las dosis de insulinas previas al embarazo al poco tiempo de dar a luz.

Antes de que usted y su pareja comiencen a tener relaciones sexuales otra vez, es importante seleccionar un método anticonceptivo para evitar un embarazo no planificado. Hable con su proveedor de atención médica—preferiblemente antes de tener a su bebé—sobre el método que planea usar después de que nazca el bebé. También debe dialogar sobre la cantidad de tiempo que desea que transcurra entre cada embarazo.

Por último...

Si padece de diabetes y está planeando quedar embarazada, acuda a su proveedor de atención médica para recibir cuidados médicos antes de concebir y lograr el mejor estado de salud posible antes del embarazo. Al colaborar estrechamente con su proveedor de atención médica y controlar sus niveles de glucosa durante el embarazo, mejorará las probabilidades de tener un embarazo saludable y un bebé sano.

Glosario

Defectos del tubo neural: defecto congénito que se produce debido al desarrollo incompleto del cerebro, la médula espinal o sus revestimientos.

Diabetes mellitus: enfermedad en la que los niveles de azúcar en la sangre son demasiado altos.

Ecografía: examen en el que se usan ondas sonoras para examinar estructuras internas. Durante el embarazo, puede usarse para examinar al feto.

Evaluación por monitor con contracciones: examen en el que se inducen contracciones leves en el útero de la madre y se registra el ritmo cardíaco del feto en respuesta a dichas contracciones mediante un monitor electrónico fetal.

Evaluación por monitor en reposo: examen en el que se registran los cambios en la frecuencia cardíaca del feto por medio de un monitor electrónico fetal.

Glucosa: azúcar que está presente en la sangre y representa la fuente principal de combustible del cuerpo.

Hidramnios: estado médico en el que hay una cantidad excesiva de líquido amniótico en el saco alrededor del feto.

Insulina: hormona que reduce los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre.

Líquido amniótico: agua en el saco que rodea al feto dentro del útero de la madre.

Nacimiento de un niño muerto: parto de un bebé muerto.

Parto por cesárea: parto de un bebé a través de una incisión en el abdomen y útero de la madre.

Parto prematuro: que nace antes de las 37 semanas de embarazo.

Perfil biofísico: evaluación por ecografía (ultrasonido) de la respiración fetal, los movimientos fetales, el tono muscular fetal y la cantidad de líquido amniótico. Puede incluir la frecuencia cardíaca fetal. A veces el perfil incorpora solo el examen en reposo y un cálculo de la cantidad de líquido amniótico.

Preeclampsia: afección durante el embarazo en la que ocurren niveles elevados de presión arterial y proteína en la orina.

Este Folleto Educativo para Pacientes fue elaborado por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado para ayudar a los pacientes, presenta información actualizada y opiniones sobre temas relacionados con la salud de las mujeres. El nivel de dificultad de lectura de la serie, basado en la fórmula Fry, corresponde al grado escolar 6to a 8vo. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) asigna a los folletos la calificación “superior”. Para asegurar que la información es actualizada y correcta, los folletos se revisan cada 18 meses. La información descrita en este folleto no indica un curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse, y no debe interpretarse como excluyente de otros métodos o prácticas aceptables. Puede ser apropiado considerar variaciones según las necesidades específicas del paciente, los recursos y las limitaciones particulares de la institución o tipo de práctica.

SP176. Derechos de autor diciembre de 2011 por el Colegio Ameri-cano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otro modo, sin obtener previamente un permiso por escrito del editor.

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