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SB013 Los años de la etapa intermedia de la vida Para la mayoría de las mujeres, los años de la etapa intermedia presentan sentimientos incrementados de bienestar físico y emocional. La etapa intermedia de la vida ofrece a muchas mujeres un mayor sentido de control sobre muchos aspectos de sus vidas. Para usted, podría ser una etapa propicia para establecer metas nuevas más allá de las de su juventud y para considerar hacia dónde dirigirse en el futuro. Sus hijos tal vez ya estén mayores, y hasta vivan independientemente, lo que le ofrece el tiempo libre que no ha tenido durante años. Tal vez cambie de carrera The American College of Obstetricians and Gynecologists WOMEN’S HEALTH CARE PHYSICIANS PATIENT EDUCATI N La Salud de la Mujer • SB013 profesional, regrese a estudiar, se ponga activa en su comunidad o inicie pasatiempos nuevos. Durante la etapa intermedia de la vida, su cuerpo también cambia. La perimenopausia y la menopausia son eventos naturales. Si bien todas las mujeres experimentan los mismos cambios básicos, cada mujer siente y lidia con esos cambios de manera distinta. Algunas mujeres presentan síntomas leves durante la perimenopausia, mientras que para otras, los síntomas podrían ser más graves. Nadie parece experimentar la perimenopausia exactamente de igual manera. Es buena idea enfrentar la menopausia con información completa y con una actitud positiva. Si sabe L a etapa intermedia de la vida, que ocurre entre las edades de 40 años y 60 años, es un período de transición continua. Comenzando por lo general a mediados de la década de los 40, usted inicia una fase de transición denominada la perimenopausia. La perimenopausia es una etapa de cambios graduales de los niveles hormonales y los ciclos menstruales. Por lo general, la perimenopausia dura de los 45 años a los 55 años de edad, aunque eso varía según la mujer. Durante esta etapa, los ovarios se reducen en tamaño y producen menos estrógeno. También ocurren otros cambios en su cuerpo. Como estos cambios ocurren lentamente con el paso del tiempo, tal vez no se percate de ellos. La menopausia se define como la ausencia de periodos menstruales durante por lo menos 1 año. En promedio, la edad a la cual las mujeres estadounidenses experimentan su último periodo menstrual es 51 años. Transiciones durante la etapa intermedia de la vida De la perimenopausia a la menopausia Durante la perimenopausia, los ovarios comienzan a producir menos estrógeno. Algunos meses no hay estrógeno suficiente para engrosar el revestimiento del útero. Por eso podría no ocurrir la ovulación y es posible que se salte un periodo menstrual. Una mujer puede estar segura de haber pasado a la menopausia después de no tener un periodo menstrual por un año. Sin embargo, la mujer no queda totalmente sin estrógeno después de la menopausia. Otras glándulas y la grasa corporal continúan produciéndolo pero en cantidades menores que antes de la menopausia. Síntomas y efectos Algunas mujeres comparan la perimenopausia con la pubertad, otra etapa durante la cual el cuerpo experimenta grandes cambios. Tal vez tenga solo pocos síntomas, o tal vez tenga muchos. Los síntomas pueden ser leves o pueden ser graves. Menstruación En la década de los 40, los cambios en niveles hormonales pueden ocasionar cambios en su ciclo menstrual. La cantidad de días entre los periodos puede aumentar o disminuir. Sus periodos menstruales pueden ser más cortos o más largos. El sangrado menstrual puede ser más copioso o más ligero. Es posible que no tenga periodos menstruales algunos meses. También es qué esperar, puede tomar medidas para aliviar los síntomas y evitar problemas médicos más adelante en la vida. Su ciclo menstrual Durante su edad de procrear, los cambios mensuales en los niveles de dos hormonas, el estrógeno y la progesterona, producen su periodo menstrual. Los ovarios producen el estrógeno y la progesterona. Los ovarios también producen otras hormonas, entre ellas la hormona masculina testosterona. Los ovarios contienen miles de óvulos. Todos los meses se madura un óvulo y un ovario lo expulsa. Este proceso se denomina ovulación. Durante la vida de una mujer se expulsan solo aproximadamente 400 óvulos. El resto los absorbe el organismo. Durante la primera parte del ciclo, los ovarios producen estrógeno. El estrógeno hace que crezca y aumente el grosor del endometrio, que es el revestimiento del útero, para prepararlo para el embarazo. La ovulación ocurre a mediados del ciclo. Después de la ovulación, comienzan a aumentar los niveles de progesterona. Si la mujer no queda embarazada, se reducen los niveles de estrógeno y progesterona. La reducción de progesterona provoca la menstruación; es decir, el desprendimiento del revestimiento. El ciclo menstrual Endometrio Útero Trompa de Falopio Ovario Sangre menstrual Vagina Día 1 El primer día del periodo menstrual se considera el primer día de su ciclo. Día 5 Los niveles de estrógeno comienzan a aumentar. El estrógeno ocasiona que el endometrio se desarrolle y se vuelva más grueso. Endometrio Óvulo Día 14 Endometrio más grueso Óvulo El óvulo se libera del ovario y se traslada a una de las dos trompas de Falopio (ovulación). Después de la ovulación, los niveles de progesterona comienzan a aumentar, mientras que los niveles de estrógeno disminuyen. Día 28 Si el óvulo no se fertiliza, los niveles de progesterona disminuyen y el endometrio se desprende durante la menstruación. posible que sus ovarios liberen un óvulo algunos meses y no otros meses. Aunque los cambios de sangrado menstrual son normales a medida que se aproxima a la menopausia, debe aun informar a su proveedor de atención médica sobre ellos. A veces, el sangrado anormal puede ser señal de otros problemas. Consulte a su proveedor de atención médica si presenta alguno de estos síntomas: • Sangrado entre periodos • Sangrado posterior a las relaciones sexuales • Manchas de sangre en cualquier momento del ciclo menstrual • Sangrado más copioso o durante más días de lo normal • Sangrado posterior a la menopausia Sofocos A medida que se aproxima la menopausia, es posible que comience a tener sofocos. Los sofocos están entre los síntomas más comunes e incómodos de la perimenopausia. Un sofoco es una sensación repentina de calor que se presenta en la parte superior del cuerpo y la cara. La piel puede enrojecerse como si estuviera sonrojada. Puede comenzar a sudar repentinamente. El sofoco puede durar desde unos segundos a varios minutos o más. Los sofocos pueden ocurrir unas cuantas veces al mes o varias veces al día, según la mujer. Algunas mujeres presentarán estos sofocos durante unos cuantos meses, algunas durante años y a otras nunca les ocurrirán. Algunas mujeres continúan experimen- tando sofocos hasta las décadas de los 60 y 70. Los sofocos pueden ocurrir en cualquier momento, ya sea de día o de noche. Los que ocurren mientras duerme, que se denominan diaforesis nocturna, pueden hacerla despertar y hacer que se sienta cansada y agotada al día siguiente. Aunque los sofocos son una molestia y algunas veces embarazosos, no son peligrosos (consulte el cuadro “Cómo lidiar con los sofocos”). Problemas con el sueño Los problemas con el sueño son comunes para las mujeres perimenopáusicas. Es posible que tenga insomnio (problemas para dormirse), o bien es posible que despierte demasiado temprano. La diaforesis nocturna puede interrumpirle el sueño. Se desconoce si los cambios de sueño son parte del envejecimiento, el resultado de cambios hormonales o una combinación de estos. Las mujeres perimenopáusicas tal vez no duerman suficiente durante la fase de sueño con movimientos oculares rápidos (MOR). El sueño de MOR es la fase durante la cual ocurren los sueños. Sin sueño de MOR, usted no se sentirá descansada. Cuando se interrumpen los ritmos normales del sueño, se podrían afectar el ánimo, la salud y la habilidad de la mujer de lidiar con los cambios que experimenta. Es posible que tenga dificultades para concentrarse o que se deprima. Si tiene dificultades para quedarse o permanecer dormida durante la noche, pruebe las siguientes sugerencias: • Mantenga un buen horario. Acuéstese y levántese a la misma hora todos los días, incluso en fines de semana. • Coma comidas regulares a horas regulares. Evite comer muy tarde y bocadillos que llenen demasiado. • Limite la cafeína que se encuentra en el café, té, chocolate y los refrescos de cola. La cafeína permanece en el torrente sanguíneo durante por lo menos 6 horas y puede interferir con el sueño. Por lo tanto, ingiera lo menos posible y limítela a las mañanas o temprano en la tarde. • Evite las bebidas alcohólicas antes de acostarse. El alcohol tal vez la haga sentir somnolienta, pero también afecta el patrón de sueño de MOR y sueño ligero y es posible que le haga despertarse con frecuencia durante la noche. • Haga ejercicios regularmente, pero no menos de 3 horas antes de acostarse. Por lo general, las personas en buen estado físico tienden a dormir mejor. Cambios vaginales y en las vías urinarias A medida que disminuyen los niveles de estrógeno, ocurren cambios vaginales. Con el transcurso del tiempo, el revestimiento vaginal se adelgaza, reseca y pierde su elasticidad. Algunas mujeres presentan ardor y picazón vaginal. Es posible que tome más tiempo para que la vagina se lubrique durante las relaciones sexuales. La sequedad vaginal puede ocasionar dolor durante las relaciones sexuales. También pueden ocurrir infecciones vaginales con mayor frecuencia. Las maneras de controlar los cambios vaginales se plantean en la sección titulada “Sexualidad”. La disminución del estrógeno puede adelgazar el revestimiento de las vías urinarias y debilitar los tejidos de soporte. Como resultado, puede que tenga que orinar más a menudo. Además, las vías urinarias se pueden volver más propensas a las infecciones. Cómo lidiar con los sofocos Si tiene sofocos, puede tomar ciertas medidas para sentirse más cómoda: • Intente determinar lo que desata el sofoco y evítelo, si puede. Tal vez encuentre que las bebidas calientes como el té o el café, las comidas picantes o las bebidas alcohólicas parecen provocar algunos de sus sofocos. También pueden ser provocados por el estrés, el clima cálido o una habitación calurosa. • Vístase en capas. Para sentirse más fresca, se puede quitar prendas de ropa cuando tenga el primer indicio de un sofoco. • Mantenga el termostato de su oficina u hogar a temperatura baja. Tenga a mano un abanico; algunos de los de mano son suficientemente pequeños para caber en el bolso. • Haga ejercicio regularmente. Algunas investigaciones sugieren que las mujeres que hacen ejercicio experimentan menos sofocos o sofocos menos intensos. • Consulte a su proveedor de atención médica. Tal vez se beneficie de hormonas u otras terapias que le puede recetar. Huesos Los huesos cambian constantemente. El organismo remueve el hueso desgastado y forma hueso nuevo. Desde la niñez hasta los 30 años de edad, la masa ósea se forma más rápidamente de lo que se desgasta. Los huesos crecen y se vuelven más densos. Después de los 30 años de edad, el proceso comienza a invertirse: la masa ósea se desgasta más rápidamente de lo que se produce. Este proceso continúa por el resto de su vida. Para todas las mujeres y hombres, es normal experimentar una pequeña cantidad de pérdida ósea después de los 35 años de edad. Por lo general, eso no causa ningún problema. Sin embargo, durante los primeros 4 a 8 años después de la menopausia, las mujeres pierden masa ósea rápidamente. Esta pérdida rápida ocurre debido a la disminución del nivel de estrógeno. El estrógeno producido por los ovarios antes de la menopausia protege el tejido óseo. Si se pierde demasiada masa ósea, eso puede aumentar el riesgo de osteoporosis. La osteoporosis hace que los huesos se adelgacen y debiliten, lo que puede resultar en fracturas y discapacidad. Algunas señales avanzadas de la osteoporosis son dolor o sensibilidad en la espalda, una leve encorvadura de la parte superior de la espalda y pérdida de estatura. Cuando los huesos dorsales se debilitan y colapsan bajo el peso de la parte superior del cuerpo, pueden causar una encorvadura pronunciada o joroba en la espalda. Para evitar la pérdida ósea y reducir el riesgo de osteoporosis debe concentrarse en fortalecer y mantener la mayor cantidad posible de masa ósea que pueda antes de la menopausia. Puede lograrlo ingir- iendo mucho calcio y haciendo mucho ejercicio. Las mujeres de 19 años a 50 años de edad necesitan 1,000 mg de calcio al día. Las mujeres de 51 años en adelante necesitan 1,200 mg de calcio al día. La leche y otros alimentos lácteos son buenas fuentes. Otras buenas fuentes de calcio se indican en la Tabla 1. También puede tomar diariamente un suplemento de calcio. La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio. Su cuerpo produce su propia vitamina D si usted se expone a la luz solar durante 15 minutos al día. Sin embargo, muchas mujeres no obtienen suficiente vitamina D todos los días. Además, la habilidad del cuerpo para producir vitamina D de la luz solar se reduce con la edad. Las mujeres deben obtener 600–800 unidades internacionales de vitamina D al día. Las mejores fuentes de vitamina D son los pescados grasos como el salmón y el atún. De igual manera que se fortalecen los músculos con el ejercicio regular, también lo hacen los huesos. Las mujeres activas tienen una mayor densidad ósea que las mujeres que no se ejercitan. Hacer ejercicios de resistencia al peso, de tres a cuatro veces por semana, es una buena manera de fortalecer los huesos y reducir la pérdida ósea. Los ejercicios de resistencia al peso incluyen actividades en las que los músculos y tendones ejercen mayor presión o tensión sobre los huesos. La presión adicional estimula la producción de tejido óseo por parte de los huesos. Caminar a paso rápido, ir de caminatas, subir escaleras, jugar al tenis y correr son todos buenos ejercicios de resistencia al peso. Levantar pesas también mejora la fortaleza de los huesos. También pueden ser útiles los ejercicios de equilibrio. El entrenamiento de equilibrio puede ayudarla a evitar las caídas, las cuales pueden resultar en huesos fracturados. Todas las mujeres postmenopáusicas de 65 años y mayores deben hacerse una prueba de densidad mineral ósea (DMO). Las mujeres postmenopáusicas menores de 65 años de edad se deben realizar una prueba de DMO si tienen factores de riesgo de fracturas (consulte el cuadro “Factores de riesgo de fracturas”). La prueba de DMO mide la cantidad de masa ósea en la columna vertebral, la cadera, la muñeca u otros huesos. Medir un área puede proporcionar información sobre la densidad ósea en otras partes del esqueleto. Según los resultados de la prueba de DMO y otros factores de riesgo, podría recomendarse que tome medicamentos u otras medidas, como aumentar su ingesta de calcio, hacer más ejercicio, dejar de fumar y limitar el alcohol. Enfermedad cardiovascular Las enfermedades cardiovasculares matan a más mujeres que cualquier otra enfermedad. Son responsables de poco más del 33% de todas las muertes de mujeres cada año. Más mujeres mueren de enfermedades cardiovasculares, que incluyen la insuficiencia cardíaca y los derrames cerebrales, que todas las formas de cáncer combinadas. Aproximadamente 450,000 mujeres mueren de enfermedad cardiovascular cada año, en comparación con 72,000 de cáncer pulmonar y 40,500 de cáncer de mama. Después de la menopausia, aumenta el riesgo de una mujer de presentar insuficiencia cardíaca o sufrir un derrame cerebral. Las mujeres que no han llegado a la menopausia tienen un riesgo mucho menor de enfermedades cardiovasculares que los hombres. El estrógeno natural producido por el cuerpo de una mujer la protege de ataques cardíacos y derrames Factores de riesgo de fracturas Ciertos factores relacionados con el estilo de vida aumentan el riesgo de las mujeres postmenopáusicas de sufrir fracturas: • Fumar y estar expuestas al humo secundario • Ser delgadas • Tener baja ingesta de calcio • Insuficiencia de vitamina D • Exceso de vitamina A • Alta ingesta de sodio • Alta ingesta de cafeína • Aluminio (en antiácidos) • Alcoholismo • Falta de actividad física • Historial de caídas • Estar inmóvil Además de estos factores de riesgo, ciertas enfermedades y medicamentos pueden incrementar el riesgo de padecer de osteoporosis. Pregúntele a su proveedor de atención médica si tiene alguna afección o toma algún medicamento que la pone en mayor riesgo. Tabla 1. Alimentos ricos en calcio Alimento Cantidad Calcio (miligramos) Grasa (gramos) Calorías Leche Entera 8 onzas 288 8.0 150 1% 8 onzas 300 2.6 102 2% 8 onzas 297 4.7 121 Descremada 8 onzas 302 0.4 86 Yogur Sin sabor y descremado 8 onzas 452 0.4 127 Sin sabor y descremado 8 onzas 415 3.5 144 Con fruta y bajo en grasa 8 onzas 314 2.6 225 Queso Americano 1 onza 124 8.9 106 Cheddar 1 onza 204 9.4 114 Fresco (cottage), 1% bajo en grasa 1 taza 138 2.3 164 Mozzarella, parcialmente descremado 1 onza 147 6.1 80 Muenster 1 onza 203 8.5 104 Parmesan, rayado 1 cucharada 69 1.5 23 Ricotta, parcialmente descremado ½ taza 337 9.8 171 Ricotta, de leche entera ½ taza 257 16.1 216 Helado Vainilla, 10% de grasa 1 taza 176 14.3 269 Vainilla, 16% de grasa 1 taza 151 23.7 349 Helado de naranja 1 taza 103 3.8 270 Leche helada de vainilla, congelada 1 taza 176 5.6 184 Leche helada de vainilla, blanda 1 taza 274 4.6 223 Mariscos Ostras (ostiones), crudas 12 76 4.2 116 Sardinas con espina, enlatadas en aceite, escurridas 4 184 5.6 100 Salmón rosado con espinas, enlatado 3 onzas 181 5.1 118 Camarones (gambas), enlatados, 3 onzas 50 1.7 102 escurridos Verduras Bok choy (repollo chino) crudo 1 taza 74 0 9 Bróculi, fresco, cocido 1 taza 178 0.4 46 Bróculi, congelado, cocido 1 taza 94 0.2 50 Soya, madura, hervida 1 taza 175 15.4 298 Berza, fresca, cocida 1 taza 148 0.3 27 Hojas de rábano, frescas, cocidas (hojas y tallos) 1 taza 198 0.4 30 Otros Alimentos Tofú 1 taza 260 11.8 366 Naranjas 1 56 0.1 65 Almendras 1 onza 80 14.7 167 Jugo de naranja fortalecido con 8 onzas 300 0 120 calcio Cereal fortalecido con calcio 1 taza 600 1 110 cerebrales. Cuando se produce menos estrógeno después de la menopausia, las mujeres pierden en gran medida esta protección. La etapa intermedia de la vida es también la época en la que los factores de riesgo de enfermedad cardíaca son más comunes. Estos incluyen el colesterol alto, la alta presión arterial, el fumar, una dieta rica en grasa, la diabetes, estar físicamente inactiva y tener sobre- peso. Hay casi el doble de mayor probabilidad de que la insuficiencia cardíaca se presente en personas inactivas que en personas que hacen ejercicio regularmente. Los mejores ejercicios para fortalecerle el corazón y los pulmones son caminatas a paso rápido, correr, natación y otras actividades aeróbicas. Sexualidad La sexualidad es una parte importante de la vida. Las relaciones sexuales le pueden dar un sentido de bienestar y apegarla más a su pareja. Puede continuar disfrutando de una vida sexual activa hasta mucho después de la menopausia. Cambios físicos Cuando el nivel de estrógeno está bajo, el tejido vaginal se adelgaza y reseca. Estos cambios pueden causar incomodidad durante el coito. Los lubricantes solubles en agua o a base de silicona que se venden sin receta pueden ayudar a hidratar la vagina. También puede ser útil tener relaciones sexuales regularmente. Una vida sexual activa aumenta el flujo de sangre a los genitales y tal vez le ayude a prevenir algunos de los cambios vaginales asociados con el envejecimiento. También le conviene tener presente que el sexo no solo significa coito sexual. El sexo puede incluir muchas otras actividades como besar, acariciar, sexo oral y masturbación mutua. Si el coito sexual no es agradable, las actividades que no implican coito pueden ser satisfactorias tanto para usted como para su pareja. Cambios de respuesta sexual La falta de interés en el sexo, o la falta de deseo, es la preocupación más común de índole sexual que informan las mujeres. El deseo a menudo está presente en las relaciones nuevas pero tiende a disminuir con el tiempo. La falta de deseo antes del acto sexual es normal para algunas mujeres. Es posible que no sientan deseos de tener relaciones sexuales hasta que comienza la actividad sexual y se excitan. Sin embargo, si usted no tiene interés alguno en las relaciones sexuales y esa falta de interés presenta un problema para usted y su pareja, es posible que desee buscar una solución, ya sea por cuenta propia o con su pareja, o bien con asesoramiento de su proveedor de atención médica. La falta de deseo sexual también puede ser señal de depresión. Su respuesta sexual también puede cambiar. A medida que envejece, la excitación sexual toma más tiempo. Es importante hablar con su pareja sobre lo que siente y lo que la excita. Es posible que desee dedicar más tiempo a la estimulación erótica o probar posiciones nuevas. Algunas mujeres postmenopáusicas disfrutan las relaciones sexuales menos de lo que solían. Sin embargo, muchas mujeres dicen que sus vidas sexuales son mejores después de la menopausia. Ya no tienen la preocupación de un posible embarazo y se sienten más confiadas y dadas a la aventura. La pareja puede tener más tiempo para centrar su atención en ellos mismos. Hay disponible una amplia gama de libros, vídeos y dispositivos de “instrucción” sexual que pueden probar juntos. Tal vez encuentre que las relaciones sexuales son más gratificantes que nunca. Cambios sexuales en los hombres Los problemas sexuales de su pareja pueden afectar su vida sexual. A medida que envejecen los hombres, es posible que les tome más tiempo excitarse. Además, sus erecciones pueden ser menos rígidas. Estos cambios son normales y no deberán afectar la satisfacción sexual. Sin embargo, algunos hombres no pueden mantener una erección por tiempo suficiente para tener coito. Esta afección se denomina disfunción eréctil (DE). Casi todos los hombres tienen problemas de DE en algún momento de sus vidas. La DE puede ser ocasionada por ciertas enfermedades, como la diabetes, así como por algunos medicamentos y cirugías. Además la DE puede estar relacionada con el estrés, el temor, la depresión o los problemas emocionales. Hay muchos tratamientos disponibles para la DE. Estos incluyen medicamentos, dispositivos como implantes de pene y cirugía. Si su pareja experimenta DE y eso le afecta la vida sexual, consulte a un proveedor de atención médica. Síntomas emocionales El constante cambio de niveles hormonales durante la perimenopausia puede afectar las emociones de la mujer. Algunas mujeres pueden experimentar fluctuaciones del ánimo o tener síntomas de depresión. Otras informan tener pérdidas de la memoria y mala concentración durante la perimenopausia. No está claro si esos cambios se deben a los cambios de los niveles hormonales o si se deben a los efectos naturales del envejecimiento en el cerebro. Estos problemas no afectan a todas las mujeres. Sin embargo, para aquellas que se ven afectadas, puede ser difícil lidiar con él. Cambios en el estilo de vida Las pérdidas, nuevas exigencias y cambios de rutina son comunes durante la etapa intermedia de la vida. Es posible que sus hijos estén en la adolescencia; una época de cambios. Al cabo de más de una década de apego, es posible que sus hijos se distancien, que hablen con usted menos abiertamente o que se comporten de manera temperamental u hostil. Cuando menos, estos cambios son desconcertantes. Si sus hijos ya son mayores y se han ido de casa, es posible que sienta que la necesitan menos. Aproximadamente 2.5% de todos los bebés nacidos en los Estados Unidos nacen de mujeres de 40 años de edad y mayores. Convertirse en madre durante la etapa intermedia de la vida, independientemente de cuán gozoso sea, es un gran ajuste. Es posible que se encuentre equilibrando un trabajo, la guardería, los menesteres del hogar y alimentaciones a las 3 a.m. Si es madre soltera, los retos son aún mayores. Además de sus otras responsabilidades, es posible que también esté cuidando a padres envejecientes. Es posible que se inviertan los papeles y que usted se encuentre haciendo “criando a sus padres”. Hoy en día, casi 22 millones de estadounidenses se encargan de sus padres envejecientes. Las mujeres que nunca han tenido hijos o nunca se han casado también enfrentan retos durante la etapa intermedia de la vida. Es posible que les preocupen su futuro y la falta de apoyo al enfrentar retos. A pesar de todos esos desafíos, a menudo la etapa intermedia de la vida es una fase gratificante de la vida. Está mejor equipada emocionalmente para encargarse de problemas que nunca antes. Tiene sabiduría y sabe cómo gestionar las cosas. La etapa intermedia de la vida podría revelar fortalezas que no sabía que tenía. Cómo lidiar Lo mejor que puede hacer para sobrellevar las etapas difíciles de la fase intermedia de la vida es pedir ayuda. Hablar con otras personas es reconfortante. Si se desahoga con una amiga, tal vez encuentre que ella está enfrentando los mismos temores y tensiones. El asesoramiento y los grupos de apoyo existen para lidiar con todo, desde pena y divorcio hasta cambios de carrera profesional. Si le preocupan las emociones inestables o la pérdida de memoria, hable con su proveedor de atención médica. Con gran probabilidad no está “volviéndose loca” como temen muchas mujeres, sino lidiando con los síntomas de la perimenopausia. A menudo, estos síntomas ocurren durante una etapa de la vida cuando las presiones pueden ser extraordinarias: la crianza de hijos adolescentes, el cuidar de padres que envejecen y gestionar las responsabilidades de una carrera profesional. Hay terapias que pueden ayudar, entre ellas hacer ejercicios regularmente, usar métodos de control del estrés y dormir más. Los antidepresivos pueden ayudar a regularizar el ánimo. Algunas veces, solo saber lo que pasa puede ser un gran alivio. Terapia hormonal La terapia hormonal puede ser útil para aliviar los síntomas de la perimenopausia. La terapia hormonal tiene tanto riesgos como beneficios. Muchos de los riesgos están relacionados con el historial médico y familiar de la mujer. Si está contemplando tomar la terapia hormonal, es importante que se informe lo más que pueda sobre ella y que plantee sus opciones con su proveedor de atención médica. ¿Qué es la terapia hormonal? La terapia hormonal conlleva tomar hormonas para suplementar las que el organismo deja de producir en cantidades suficientes después de la menopausia. La terapia hormonal significa tomar estrógeno y, si no se le ha practicado una histerectomía y aún tiene el útero, también progestina. La progestina es una forma de progesterona. Tomar progestina ayuda a reducir el riesgo de cáncer en el endometrio que ocurre cuando se usa el estrógeno solo. Si no tiene el útero, el estrógeno se administra solo, sin progestina. La terapia de estrógeno con progestina algunas veces se denomina “terapia hormonal combinada” o sencillamente “terapia hormonal”. La terapia con solo estrógeno a veces se denomina “terapia de estrógeno”. El estrógeno viene de varias formas. Las formas “sistémicas” incluyen píldoras, parches cutáneos, gelatinas y atomizadores que se aplican sobre la piel, así como otras formas. Con la terapia sistémica, el estrógeno se libera al torrente sanguíneo y se traslada a los órganos y tejidos que lo necesitan. Si se receta progestina, se puede administrar como píldora, parche o gelatina. La progestina se puede tomar independientemente o combinada con el estrógeno en la misma píldora o en un parche (consulte el cuadro “Tipos de terapias hormonales”). A las mujeres que presentan sequedad vaginal se les puede recetar terapia de estrógeno “local” en forma de un anillo, una tableta o crema vaginal. Estas formas liberan pequeñas dosis de estrógeno al tejido vaginal y alivian la sequedad. Los anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) también contienen estrógeno y progestina, pero en dosis más altas. Durante la perimenopausia, los anticonceptivos orales ofrecen control de la natalidad y ayudan a regular el ciclo menstrual. Los anticonceptivos orales no se deben usar en mujeres de 35 años de edad y mayores que fuman o tiene alta presión Tipos de terapias hormonales La terapia hormonal se puede administrar de varias maneras. Su proveedor de atención médica podría recetarle una terapia hormonal que se toma de la manera siguiente: • Oralmente (por boca) • Vaginalmente (crema, píldora, supositorio o anillo) • Transdérmicamente (por la piel en forma de parcho, gel o atomizador) • Sublingualmente (una píldora que se coloca debajo de la lengua) • Por tableta (una gragea que se coloca contra la encía por debajo de la mejilla hasta que se disuelve) • Bajo la piel (gránulos) Para las mujeres que no han tenido histerectomías (que aún tienen sus úteros) hay dos tipos de terapias hormonales: 1. Terapia continua combinada––Se toman estró-geno y progestina todos los días. Es común experimentar sangrado irregular durante los primeros meses. El sangrado se reduce con el transcurso del tiempo. En la mayoría de las mujeres, cesa al cabo de 6 meses. 2. Terapia cíclica––Se toman estrógeno y progestina cíclicamente, ya sea juntas o por separado, con 1 semana durante la cual no se toman hormonas. Durante el periodo en el que se toma estrógeno solamente, es posible que experimente algo de sangrado. arterial debido al riesgo incrementado de problemas cardiovasculares, entre ellos ataques cardíacos y derrames cerebrales. Beneficios de la terapia hormonal La terapia hormonal ofrece muchos beneficios: • Es estrógeno, con o sin progestina, alivia los sofocos, la diaforesis nocturna y los problemas de sueño. • La terapia local con dosis bajas de estrógeno ayuda a aliviar la resequedad e irritación vaginal. • El estrógeno, con o sin progestina, previene la pérdida de masa ósea que ocurre en la etapa temprana de la menopausia. También se ha demostrado que previene las fracturas de la cadera y la columna vertebral. • La terapia hormonal combinada (aunque no la terapia solo con estrógeno) puede reducir el riesgo de cáncer del colon. Riesgos de la terapia hormonal Al igual que con cualquier otro tratamiento, la terapia hormonal conlleva ciertos riesgos. La terapia hormonal puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer, así como aumentar el riesgo de otras afecciones: • La terapia con estrógeno hace que crezca el revestimiento del útero y puede aumentar el riesgo de cáncer del útero. Agregar progestina reduce el riesgo de este tipo de cáncer. • La terapia de estrógeno, con o sin progestina, está asociada con un pequeño aumento del riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Este riesgo puede estar relacionado con la edad, con afecciones médicas existentes y cuándo la mujer comience a tomar la terapia hormonal. Parece ser que las mujeres en las etapas iniciales de la menopausia que gozan de buena salud tienen un riesgo bajo de ataques cardíacos y pueden contemplar el uso de la terapia hormonal combinada para aliviar los síntomas de la menopausia. • La terapia de estrógeno, con o sin progestina, está asociada con un pequeño aumento del riesgo de sufrir derrames cerebrales y trombosis venosa profunda. Algunas investigaciones sugieren que las formas de terapia sin no en píldora (parches, atomizadores, anillos y otras) implican menos riesgo de ocasionar trombosis venosa profunda que las formas en píldora. Además, las dosis bajas de estrógeno no aumentan el riesgo de derrames cerebrales. • Las mujeres que toman la terapia hormonal combinada tienen mayores probabilidades de desarrollar cáncer de mama que las mujeres que no la toman. Aunque el aumento del riesgo es pequeño, este aumenta mientras más tiempo la mujer tome la terapia hormonal. El mayor riesgo desaparece cuando la mujer deja de tomar la terapia. La terapia solo con estrógeno tal vez no aumente el riesgo de cáncer de mama, pero los resultados de las investigaciones son contradictorios. • Hay un pequeño aumento del riesgo de enfermedad de la vesícula biliar asociado con la terapia de estrógeno, con o sin progestina. El riesgo es mayor con las formas de terapia en píldora. Efectos secundarios La terapia hormonal combinada puede ocasionar manchado vaginal. Algunas mujeres pueden experimentar un sangrado más copioso como el de un periodo menstrual. Su proveedor de atención médica puede intentar ajustar la dosis para minimizar el sangrado. Otros efectos secundarios que han informado las mujeres que toman terapia hormonal incluyen la retención de fluido y dolor en los senos. Por lo general, ese dolor dura poco tiempo. Alternativas a la terapia hormonal A muchas mujeres les interesan terapias que no son la terapia hormonal convencional para el tratamiento de los síntomas de la menopausia. Antidepresivos. Aunque la mayoría de las mujeres no se deprime durante la menopausia, hay tratamientos disponibles para aquellas que sí se deprimen. Los antidepresivos denominados inhibidores de la recaptación de serotonina pueden ayudar a reducir los síntomas de ánimo de algunas mujeres menopáusicas. Estos medicamentos también tienen el beneficio adicional de ayudar a aliviar los sofocos en algunas mujeres. Gabapentin. Este medicamento se usa para tratar las convulsiones. Se ha demostrado que reduce los sofocos en las mujeres postmenopáusicas. Alternativas con base vegetal. Solo pocas de estas sustancias han sido analizadas para determinar su seguridad y eficacia. Además, los métodos de fabricación de estos productos no están reglamentados. No existe garantía de que el producto contenga dosis eficaces de la sustancia o que no contenga ingredientes perjudiciales. Las siguientes terapias de base vegetal son algunas de las que se han usado como tratamiento de los síntomas de la menopausia: • Soja—Algunos productos de soja contienen grandes cantidades isoflavonas. La isoflavona es un fitoestrógeno, conocido también como estrógeno vegetal. Los estrógenos vegetales se comportan como una forma débil del estrógeno en el organismo y se cree que ayudan a reducir los sofocos y otros síntomas de la menopausia. Los resultados de investigación son contradictorios respecto de su eficacia y es posible que presenten los mismos riesgos que otros tipos de estrógeno. Sin embargo, los productos de soja pueden desempeñar un papel en la prevención de la pérdida ósea después de la menopausia. • Cimifuga racemosa (cohosh negro)—Esta planta norteamericana ha sido utilizada como tratamiento de los síntomas de la perimenopausia, como los sofocos, los trastornos del sueño y la depresión. No hay disponible pruebas fiables que demuestren su eficacia para reducir esos síntomas. • Ñame silvestre—El ñame silvestre (y el ñame mexicano) está disponible en extractos, tabletas y cremas. No existe prueba de que el ñame pueda aliviar los síntomas de la menopausia. Aunque hay una sustancia parecida a una hormona que se encuentra en algunos tipos de ñame, una mujer tendría que comer una gran cantidad de ñame crudo para alcanzar el nivel necesario para aliviar los síntomas. Hormonas bioidénticas. Las hormonas bioidénticas son hormonas derivadas de plantas que un farmacéutico combina (compone) según las instrucciones de un médico. Estas hormonas presentan los mismos riesgos de las terapias hormonales aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. y podrían tener riesgos adicionales por la manera que se preparan. No existe prueba científica de que estas hormonas compuestas sean más seguras o más eficaces que la terapia hormonal estándar. La decisión de tomar la terapia hormonal La terapia hormonal puede ayudar a aliviar algunos de los síntomas que afectan a las mujeres durante la menopausia. No obstante, es importante sopesar tanto los beneficios como los riesgos en su situación particular. Antes de tomar una decisión sobre la terapia hormonal, hable con su proveedor de atención médica sobre lo que podría funcionar mejor para usted según sus síntomas y su historial médico personal y de familia. Por lo general, el uso de la terapia hormonal debe limitarse al tratamiento de los síntomas de la menopausia con la menor dosis eficaz y durante el período más corto posible. El uso continuo se debe reevaluar anualmente. Algunas mujeres podrían requerir de la terapia por más tiempo debido a los síntomas persistentes. Un estilo de vida sano Las mujeres en sus décadas de los 30 y 40 años pueden hacer cambios clave de estilo de vida a fin de reducir su riesgo de problemas médicos cuando estén mayores. Si no lo ha estado haciendo desde antes, la perimenopausia es una buena oportunidad para comenzar a cuidar de su salud. Se sentirá más en control si toma la iniciativa. Estas actividades incluyen practicar buenos hábitos de salud y jugar un papel activo en su propia atención médica. Consuma una dieta sana Llevar una dieta sana le ayudará a verse y sentirse mejor. También le reducirá el riesgo de presentar ciertas enfermedades, entre ellas la osteoporosis y la insuficiencia cardíaca. Es importante comer una dieta bien balanceada que incluya verduras, frutas y granos. También debe limitar su consumo de alimentos grasos y dulces. Menos del 30% de las calorías diarias deben provenir del consumo de grasa. Como se indicó anteriormente, una dieta rica en calcio puede ayudarle a mantener sus huesos fuertes. Si no puede obtener calcio suficiente de los alimentos, puede tomar suplementos de calcio o antiácidos ricos en calcio. Estos se venden sin receta en las farmacias y en muchas tiendas de comestibles. Ejercicio Hacer que el ejercicio sea parte de su vida le beneficiará de muchas maneras. El ejercicio puede ayudarla a bajar de peso y a mantenerlo. Los ejercicios aeróbicos ayudan a proteger de la insuficiencia cardíaca y la diabetes, y los ejercicios de resistencia al peso ayudan a prevenir la osteoporosis. El ejercicio regular también ofrece los siguientes beneficios: • Da más energía • Reduce el estrés • Aumenta la fortaleza y la flexibilidad muscular • Permite que duerma mejor • Mejora la circulación • Reduce la presión arterial El ejercicio le mejora el aspecto y la hace sentir mejor. Si no está acostumbrada a hacer actividades físicas fuertes, consulte a su proveedor de atención médica antes de comenzar un programa de ejercicios, especialmente si tiene sobrepeso o es mayor de 40 años de edad. Para tener una buena rutina de ejercicio cardiovascular, tiene que ejercitarse a su frecuencia cardíaca ideal por 30 minutos o más casi todos los días de la semana. Su frecuencia cardíaca deseada varía según su edad (Tabla 2) Aun el ejercicio moderado le mejorará la salud. Si es difícil incorporar el ejercicio a su horario ajetreado, Tabla 2. Frecuencia cardíaca ideal para mujeres Para determinar su frecuencia cardíaca ideal, busque la categoría de edad más cercana a la suya y lea la línea hacia la derecha. La frecuencia cardíaca máxima generalmente es 220 menos su edad. La frecuencia cardíaca ideal es 50–85% de la frecuencia máxima. Cuando comience a hacer ejercicios, trate de estar en el nivel más bajo. A medida que adquiera más fortaleza, aumente el valor de la frecuencia cardíaca deseada. Frecuencia Promedio de cardíaca la frecuencia Edad ideal (latidos cardíaca máxima (años) por minuto) (latidos por minuto) 20 100–170 200 25 98–166 195 30 95–162 190 35 93–157 185 40 90–153 180 45 88–149 175 50 85–145 170 55 83–140 165 60 80–136 160 65 78–132 155 70 75–128 150 Datos de Centers for Disease Control and Prevention. Target heart rate and estimated maximum heart rate. Available at http://www.cdc.gov/physicalactivity/everyone/measuring/heartrate.html. Descargado el 20 de julio de 2010. hay cosas que puede hacer para estar más activa. Por ejemplo, pruebe lo siguiente: • Siempre que sea posible, camine en lugar de ir en auto. • Use las escaleras en vez del ascensor. • Bájese del autobús unas cuantas paradas antes de la suya. • Camine durante la hora de almuerzo. Mantenga el peso ideal El aumento de peso no es tanto el resultado de la menopausia como el de la etapa intermedia de la vida. En los Estados Unidos, aproximadamente dos de cada tres mujeres de 35 años a 65 años de edad tienen sobrepeso. Las mujeres tienen aproximadamente un 25% de grasa corporal, en comparación con un 15% en los hombres. Esa grasa adicional hace que sea más fácil para las mujeres aumentar de peso y que les sea más difícil adelgazar. Además, a medida que las mujeres envejecen, tienden a perder masa muscular. La pérdida de masa muscular reduce el ritmo al cual el cuerpo quema las calorías. Por lo tanto, si no ingiere menos calorías a medida que llega a la etapa intermedia de la vida, es posible que aumente de peso. No es nada fuera de lo común que las mujeres aumenten 5 libras durante la menopausia y que tengan una cintura más “ancha”. Llevar demasiado peso puede reducir su energía y aumentar su riesgo de presentar ciertas enfermedades. Las personas con sobrepeso tienen mayores probabilidades de tener insuficiencia cardíaca, alta presión arterial, diabetes, colesterol alto y dolores de espalda. El índice de masa corporal (IMC) es una medida de la cantidad de grasas en el cuerpo que se puede usar para determinar su condición de peso (Tabla 3). Para verificar su IMC, use a la calculadora de IMC disponible en http://www.nhlbisupport.com/bmi/bmicalc.htm. Para bajar de peso, debe ingerir menos calorías de las que consume durante actividades como ejercicios. Manténgase alejada de las dietas rápidas. Para bajar de peso de manera segura, colabore con su proveedor de atención médica. Un ritmo sano de pérdida de peso es de 1 a 2 libras a la semana. Cambiar sus hábitos de alimentación y comer una dieta sana no deben terminar cuando baje de peso. Para mantenerlo, debe mantener estos hábitos sanos. Es útil si piensa enbajar de peso como un cambio de estilo de vida. No fume El fumar puede acortar la vida de una mujer hasta por 15 años. Las fumadoras también tienen mayor riesgo de osteoporosis. El fumar aumenta el riesgo de insuficiencia cardíaca y de cáncer del cuello uterino y la vulva en las mujeres, y multiplica por 12 el riesgo de cáncer pulmonar. Un estudio sugiere que las fumadoras llegan a la menopausia 1.7 años antes que las mujeres no fumadoras. Aun los hijos de fumadoras pueden verse afectados por estar expuestos al humo secundario. Cuando usted deja de fumar, revierte los efectos nocivos de fumar en el cuerpo. Al cabo de 20 minutos de su último cigarrillo, su presión arterial y frecuencia cardíaca se reducen. Dentro de unos cuantos días, mejoran sus sentidos de olfato y gusto. Al cabo de 3 meses, le mejora la circulación y se le hace más fácil respirar. Al cabo de 1 año, su riesgo de sufrir un ataque cardíaco se reduce a la mitad. Al cabo de 5 años, su riesgo de sufrir un derrame cerebral se reduce a casi el mismo de una no fumadora. Al cabo de 15 años, su riesgo de insuficiencia cardíaca el mismo de una no fumadora. Si piensa que no puede dejar de fumar “de golpe”, déjelo de hacerlo gradualmente. Pruebe estos métodos: • Fúmese solo la mitad de cada cigarrillo. • Decida de antemano cuántos cigarrillos se fumará durante el día y lleve solo esa cantidad con usted. • Cada día, aplace por una la hora de fumarse el primer cigarrillo. • Deje de comprar cigarrillos por caja. • Limítese a fumarse un cigarrillo solo después de cada comida o bocadillo. Cuando decida dejar de fumar, evite pensar sobre cuán difícil podría ser. Concéntrese en sus razones para dejar de fumar: para mejorar su salud, proteger a su familia o ahorrar dinero. Dígales a su familia y a sus amigos que planea dejar de fumar y establezca una fecha para hacerlo. Cuando llegue el día, deshágase de todos sus cigarrillos, ceniceros y encendedores. Limpie toda la ropa para quitarle el olor a cigarrillo. Manténgase ocupada yendo al cine, haciendo ejercicio o dando caminatas largas. Si cree que no puede dejar de fumar por su cuenta, pídale ayuda a su proveedor de atención médica. Él o ella puede ayudarla o referirla a un programa para dejar de fumar. Su proveedor de atención médica puede recetarle medicamentos para ayudarla a dejar el hábito. También es posible que desee probar goma de mascar o parches con nicotina para ayudarla a dejar de fumar. La goma de mascar y los parches de nicotina se pueden comprar sin receta en su farmacia local. Limite su consumo de alcohol Beber alcohol presenta problemas especiales para las mujeres. Una mujer que bebe la misma cantidad que un hombre se afecta más. El cuerpo de la mujer contiene menos agua para diluir el alcohol y su estómago tiene menos de la enzima clave que lo digiere. Cuando usted bebe, el alcohol le reduce la rapidez de los reflejos y le afecta el juicio y la memoria. Una razón importante Tabla 3. Condición de peso según el índice de masa corporal (IMC) Condición de peso IMC Peso insuficiente <18.5 Normal/Saludable 18.5–24.9 Sobrepeso 25–29.9 Obesidad <30 por la cual las mujeres perimenopáusicas deben controlar su consumo es que el alcohol interfiere con el desarrollo de masa ósea y la absorción del calcio. Beber con moderación, en las mujeres se define como un trago al día, puede estar bien. El beber demasiado puede aumentar su riesgo de problemas relacionados con la bebida, como abuso del alcohol y dependencia del alcohol (alcoholismo). Los problemas físicos, como la hipertensión, los daños al músculo del corazón, algunos tipos de cáncer y daños al hígado también están asociados con beber demasiado. Obtenga atención médica regular Recibir atención médica rutinariamente, aun si no está enferma, puede ayudar a detectar problemas en sus fases iniciales. También les da a usted y a su proveedor de atención médica la oportunidad de hablar sobre cómo evitar problemas más adelante en la vida. Debe acudir a su proveedor de atención médica una vez al año para hacerse exámenes y pruebas con regularidad. Ciertas pruebas se deben hacen regularmente a todas las mujeres en grupos específicos de edad (Tabla 4). Durante un examen de rutina, la pesarán y le medirán la presión arterial, y le examinarán la piel y el cuerpo en general para asegurarse de que todo esté bien. Durante un examen ginecológico de rutina, su proveedor de atención médica le examinará los senos para detectar masas o secreciones, el abdomen para determinar si hay problemas con los ovarios o el útero, inspeccionará la vulva y la vagina, y podría examinarle el recto. Durante su examen, su proveedor de atención médica podría hacerle preguntas sobre lo siguiente: • Su historial de salud • Su dieta • Sus hábitos de ejercicio • Si fuma, bebe alcohol o usa drogas • Si toma o se administra medicamentos • Sus prácticas sexuales para ver si corre riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS) o quedar embarazada Su atención regular de la salud también puede incluir exámenes de la vista. Nueve de cada 10 mujeres entre las edades de 40 años y 64 años usan anteojos o lentes de contacto para ayudarlas a ver mejor para leer y realizar otras actividades que requieren ver de cerca. Los exámenes dentales también son importantes. Debe acudir a su dentista con regularidad para limpiezas de los dientes y encías. La enfermedad periodontal, un problema que puede resultar en la pérdida de los dientes, es más común a medida que envejece. Esté consciente de los cambios en su cuerpo Usted puede ayudar a encontrar posibles problemas a una etapa temprana si está consciente de los cambios en su propio cuerpo. Por ejemplo, estar familiarizada con los bordes y protuberancias usuales de sus senos podría facilitarle el notar algún cambio. Eso se denomina estar consciente de sus propios senos. También es buena idea examinar su cuerpo entero para ver si hay cambios en la piel. La exposición a la luz solar o a lámparas de bronceado puede aumentar el riesgo de cáncer de la piel. Busque enrojecimiento, hinchazón o cualquier cambio anormal. Inspecciones cualesquier lunar o pecas y consulte a su proveedor de atención médica si presentan cambios. Una buena manera de recordar estos cambios es pensar en ABCD: • Asimetría—Una mitad no es como la otra • Borde—Irregular o no bien definido • Color—El color varía de un área a otra; matices de café claro a marrón, negro; algunas veces blanco, rojo o azul • Diámetro—De un diámetro más grande que el del borrador de un lápiz (6 milímetros) Use anticonceptivos Aunque sus periodos menstruales pueden llegar a ser menos predecibles a medida que se aproxima a la menopausia, aun es posible quedar embarazada. Aun presentar otros signos de la perimenopausia, como sofocos, no significa que no pueda quedar embarazada. Aproximadamente un 75% de los embarazos de mujeres mayores de 40 años de edad no son planificados. Debe saber que el riesgo de quedar embarazada está todavía presente hasta un año después del último periodo menstrual. Es importante emplear un método anticonceptivo que se ajuste a sus necesidades. Hay muchas opciones disponibles para usted: • Métodos hormonales—Píldoras, parches, anillos vaginales, implantes o inyecciones (seguros para mujeres mayores de 40 años de edad que están saludables y no fuman) • Dispositivo intrauterino (DIU) • Métodos de barrera—Esponjas, diafragmas, condones para hombres, condones para mujeres y espermicidas • Esterilización—Bloquear, sellas o cortar las trompas de Falopio en las mujeres y vasectomías para los hombres No tener relaciones sexuales durante ciertas fases del ciclo menstrual es un método natural de planificación familiar empleado por algunas mujeres. Este método anticonceptivo es menos fiable durante la perimenopausia si su ciclo menstrual es irregular. Obtenga asesoramiento preconceptivo La cantidad de mujeres que tienen hijos después de cumplir 40 años de edad va en aumento. Las mujeres que quedan embarazadas durante la década de los 40 pueden tener embarazos seguros y bebés sanos. No obstante, puede que sea más difícil quedar embarazada y los riesgos aumentan tanto para la mujer como para su bebé. Si planifica tener un embarazo durante la etapa posterior de su edad de procrear, tenga presente que el riesgo de problemas aumenta conforme a la edad de la mujer. Se recomienda que obtenga asesoramiento preconceptivo de su proveedor de atención médica para que pueda hablar sobre los riesgos y sobre cómo tener el embarazo más saludable posible. Tabla 4. Su evaluación médica períodica (40–64 años de edad) Análisis y pruebas Descripción de los análisis Frecuencia Examen de detección Pruebas para detectar el cáncer Colonoscopía cada 10 años (a partir de los de cáncer colorrectal de colon y recto. 50 años de edad) es el método preferido. Las mujeres afroamericanas deben comenzar a evaluarse a los 45 años de edad.* Otros métodos incluyen las siguientes pruebas: • Prueba de sangre oculta en las heces anual o prueba de inmunoquímica fecal • Sigmoidoscopía flexible cada 5 años • Prueba de contraste doble con enema de bario cada 5 años • Tomografía computarizada (TC) cada 5 años • Prueba de ADN fecal (intervalo desconocido) Prueba de glucosa Una prueba que mide el nivel Cada 3 años después de los 45 años en ayunas de glucosa (un azúcar presente en la sangre que es la fuente principal de energía del cuerpo) porque un nivel alto podría ser un indicio de diabetes mellitus Prueba del virus de Un análisis de sangre para Todas las mujeres se deben evaluar inmunodeficiencia detectar el VIH, un virus que períodicamente. humana (VIH) puede causar el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Evaluación del panel Análisis de sangre para determinar Cada 5 años a partir de los 45 años de lípidos los niveles de colesterol Mamografía Radiografía del seno para detectar Anualmente a partir de los 40 años cáncer de mama Examen de detección Prueba de Papanicolaou Prueba de Papanicolaou y prueba de PVH cada de cáncer del cuello (se toma una muestra de células 5 años (método preferido); es aceptable uterino del cuello uterino para detectar realizarse una prueba de Papanicolaou solamente cambios que podrían resultar en cada 3 años cáncer) y se hace una prueba de detección del virus del papiloma humano (VPH) Prueba de detección Una prueba para ver si su glándula Cada 5 años a partir de los 50 años de la hormona tiroides está funcionando estimulante de debidamente la tiroides Vacunas Vacuna contra Vacuna para prevenir el herpes Una vez si tiene 60 años de edad o más y no se herpes zóster zóster (culebrilla), ampollas ha vacunado previamente dolorosas ocasionadas por la varicela Vacuna contra Vacuna para prevenir la gripe Anualmente la influenza (influenza) Vacuna de refuerzo Una vacuna para inmunizar Una vez en lugar de la vacuna de refuerzo contra contra tétanos, difteria contra las enfermedades de tétanos y difteria (TD) que se administra cada y tos ferina tétano, difteria y tos ferina 10 años Vacuna contra la Una serie de dos inyecciones para Una serie si no se ha vacunado previamente o varicela ayudar a prevenir la varicela nunca ha tenido la varicela *Recomendación del Colegio Americano de Gastroenterología (American College of Gastroenterology). Practique relaciones sexuales seguras Todas las personas activas sexualmente corren el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Algunas enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis o la clamidia, usualmente tienen cura. pero hay otras que no. Entre ellas está el SIDA, una enfermedad mortal ocasionada por el VIH. La mejor protección contra las enfermedades de transmisión sexual es que las parejas se limiten a tener relaciones sexuales una con otra. Si uno de ustedes tiene relaciones sexuales con otras personas, asegúrense de usar un condón de látex cada vez que lo hagan. Limite el número de parejas sexuales y pregúnteles sobre su historial sexual. Evite tener relaciones sexuales si usted o su pareja sospechan que uno de ustedes tiene una enfermedad de transmisión sexual. Por último... Hubo una época en la que nadie hablaba sobre la perimenopausia y la menopausia, y esta etapa de transición a mediados de la vida era un misterio para la mayoría de las mujeres. Hoy en día, usted puede encontrar un caudal de información sobre estos temas. Hable con su proveedor de atención médica e infórmese lo más que pueda. De esa manera, puede mirar adelante con confianza a la próxima etapa de la vida. Si se siente bien sobre sí misma, toma buenas decisiones y lleva un estilo de vida sano, podrá lidiar mejor con esta etapa de la vida. Glosario Antidepresivos: Medicamentos que se emplean para tratar la depresión. Colonoscopia: Examen de todo el colon que emplea un instrumento pequeño e iluminado. Cuello uterino: Abertura del útero que se encuentra encima de la vagina. Depresión: Sensación de tristeza durante períodos de por lo menos 2 semanas. Diabetes mellitus: Enfermedad en la que los niveles de azúcar en la sangre son demasiado altos. Disfunción eréctil (DE): Incapacidad de un hombre para tener una erección o sostenerla hasta la eyaculación o hasta que se realice el acto sexual. Endometrio: El revestimiento del útero. Enfermedad de transmisión sexual (ETS): Enfermedad que se propaga mediante el con- tacto sexual, por ejemplo: clamidia, gonorrea, virus del papiloma humano, herpes, sífilis e infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH, la causa del síndrome de inmunodeficiencia adquirida [SIDA]). Estrógeno: Hormona femenina que se produce en los ovarios y estimula el desarrollo del revesti- miento del útero. Histerectomía: Extirpación del útero. Índice de masa corporal: Medida del peso de una persona en relación a su estatura. Menopausia: Período en la vida de la mujer durante el cual los ovarios dejan de funcionar; se define como la ausencia de periodos menstruales durante un año. Osteoporosis: Enfermedad en que los huesos se vuelven tan frágiles que se fracturan con mayor facilidad. Ovarios: Dos glándulas ubicadas a ambos lados del útero que contienen los óvulos liberados en la ovulación y producen hormonas. Ovulación: Liberación de un óvulo de uno de los ovarios. Perimenopausia: Fase de transición antes de la menopausia que por lo general tiene lugar entre los 45 años y 55 años de edad. Progesterona: Hormona femenina que se produce en los ovarios y promueve el desarrollo del revestimiento del útero. Cuando se reduce su nivel, ocurre la menstruación. Progestina: Forma sintética de progesterona semejante a la hormona que el cuerpo produce naturalmente. Prueba de Papanicolaou: Prueba en la que se toman células del cuello uterino y la vagina para examinarlas bajo un microscopio. Prueba de sangre oculta en las heces: Prueba que emplea una muestra de heces para detectar la presencia de sangre, la cual puede ser una señal de cáncer de colon o de recto. Pubertad: Etapa de la vida cuando los órganos reproductores adquieren funcionalidad y se desarrollan las características sexuales secundarias. Sigmoidoscopia: Examen en el cual se introduce un instrumento delgado en el recto y la parte inferior del colon para poder detectar cáncer. Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA): Grupo de signos y síntomas, por lo general de infecciones graves, que ocurre en una persona cuyo sistema inmunitario se ha visto perjudicado debido a una infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Sofocos: Sensaciones de calor en la piel que ocurren cuando los niveles de estrógeno están bajos; conocidos también como sofocos. Terapia hormonal: Tratamiento en el que se administra estrógeno, y a menudo progestina, para ayudar a aliviar algunos de los síntomas que se producen debido a niveles reducidos de estas hormonas. Tomografía computarizada (TC): Tipo de radiografía que revela los órganos y las estructuras internas en un plano transversal. Trombosis venosa profunda (TVP): Afección en que se forma un coágulo de sangre en las venas de las piernas u otras partes del cuerpo. Vasectomía: Método de esterilización masculina en que se extrae una porción del conducto deferente. Virus de inmunodeficiencia humana (VIH): Virus que ataca ciertas células del sistema inmunitario y causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Virus del papiloma humano (VPH): Nombre de un grupo de virus relacionados, algunos de los cuales causan verrugas genitales, que están asociados con alteraciones cervicales y cáncer del cuello uterino. Vulva: Área genital externa de la mujer. Este Folleto Educativo para Pacientes fue elaborado por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado para ayudar a los pacientes, presenta información actualizada y opiniones sobre temas relacionados con la salud de las mujeres. El nivel de dificultad de lectura de la serie, basado en la fórmula Fry, corresponde al grado escolar 6to a 8vo. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) asigna a los folletos la calificación “superior”. Para asegurar que la información es actualizada y correcta, los folletos se revisan cada 18 meses. La información descrita en este folleto no indica un curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse, y no debe interpretarse como excluyente de otros métodos o prácticas aceptables. Puede ser apropiado considerar variaciones según las necesidades específicas del paciente, los recursos y las limitaciones particulares de la institución o tipo de práctica. Derechos de autor mayo 2013 por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otro modo, sin obtener previamente un permiso por escrito del editor. ISSN 1074-8601 Las solicitudes de autorización para hacer fotocopias deben dirigirse a: Copyright Clearance Center, 222 Rosewood Drive, Danvers, MA 01923. Para pedir Folletos de Educación de Pacientes en paquetes de 50, sírvase llamar al 800-762-2264 o hacer el pedido en línea en sales.acog.org. The American College of Obstetricians and Gynecologists 409 12th Street, SW PO Box 96920 Washington, DC 20090-6920