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SP103 La atención prenatal Tan pronto como creas que estás embarazada debes llamar a tu proveedor de atención médica para hacer una cita. La atención prenatal es el cuidado médico que obtienes mientras estás embarazada. Eso incluye atención médica, educación y asesoramiento. Mientras más rápido obtengas la atención prenatal, mejores serán tus probabilidades de tener un embarazo y un bebé saludable. Si necesitas ayuda para obtener atención prenatal, habla con tu médico, enfermera o consejero escolar. Si no tienes dinero para obtener la atención prenatal o una manera de llegar a un consultorio o clínica, hay grupos en las escuelas o en tu comunidad que te pueden ayudar. Consultas a tu proveedor de atención médica Durante tu primera consulta prenatal, tu proveedor de atención médica te hará muchas preguntas. Te preguntarán la fecha del primer día de tu último periodo menstrual. Tu proveedor de atención médica usa esa fecha para calcular cuántas semanas de embarazo tienes y para calcular cuándo nacerá tu bebé (tu fecha prevista de parto). Un embarazo se mide en semanas. Un embarazo normal dura 40 semanas más o menos. Tener un bebé The American College of Obstetricians and Gynecologists WOMEN’S HEALTH CARE PHYSICIANS PATIENT EDUCATI N Especialmente Para Adolescentes • S P103 Se divide en trimestres: primero, segundo y tercero. Un trimestre dura 3 meses más o menos. Te harán un examen físico completo, que puede incluir un examen pélvico. Si nunca te han hecho un examen pélvico pídele a tu proveedor de atención médica que te explique lo que es. También es posible que te hagan un análisis de orina y ciertos análisis de sangre. También te pueden hacer pruebas de detección de ciertas enfermedades de transmisión sexual (ETS). A medida que avanza tu embarazo, acudirás a tu proveedor de atención médica con mayor frecuencia. En tus consultas, tu proveedor de atención médica puede responder cualquier pregunta que tengas. Te hará exámenes para ver cómo está tu salud y la salud de tu bebé. No es necesario que te hagan un examen pélvico en cada consulta a menos que tengas complicaciones. Una de las cosas importantes sobre las que debes hablar durante una de tus visitas prenatales es cuál tipo de anticonceptivo vas a usar después de que nazca tu bebé. Después de tener un bebé hay muchas opciones distintas de anticonceptivos, como píldoras, el implante anticonceptivo o el dispositivo intrauterino (DIU). Habla con tu proveedor de atención médica sobre un método que funcione bien para ti y cuándo puedes comenzar. Algunos métodos se pueden iniciar E l embarazo y el parto te cambiarán la vida. Cuando estás embarazada debes cuidar de, y pensar en, dos personas— tú y tu bebé. Este folleto explica • por qué la atención prenatal es importante • algunos cambios que puedes necesitar hacer durante el embarazo • cómo planificar para el futuro de tu bebé y el tuyo • Leche y queso no pasteurizados—Estos alimentos pueden causar una enfermedad denominada listeriosis. Evita quesos confeccionados con leche cruda (como algunos tipos de feta, el queso fresco y quesos azules [tipo Roquefort]). Las salchichas, embutidos y fiambres también pueden causar esta enfermedad, aunque eso es raro. Para asegurarte, come salchichas y fiambres que hayan sido calentados hasta estar humeando. en el hospital antes de irte a casa. También te conviene usar condones para protegerte de ETS. Clases sobre el nacimiento de un bebé En las clases sobre el nacimiento de un bebé puedes aprender más sobre el embarazo, el parto, la lactancia y el ser madre. Hay clases especiales para adolescentes embarazadas. También hay clases que te pueden enseñar cómo cuidar a tu bebé. Eso incluye cómo alimentar, cambiarle los pañales y bañar a tu bebé, y también cómo mantener a tu bebé saludable y seguro. También puedes pedirles a otras madres, familiares o al personal médico que te enseñen. Cambios que tal vez tengas que hacer Ser buena madre comienza antes de que nazca tu bebé. La salud de tu bebé depende en gran parte de cómo te cuides durante el embarazo. Es importante que comas alimentos saludables, que hagas ejercicio regularmente y que descanses suficiente. Debes evitar cosas que pudieran hacerle daño al bebé, como alcohol, tabaco y drogas ilegales. También tienes que hablar con tu proveedor de atención médica sobre cualquier medicamento con receta que estés tomando así como los que puedes comprar sin receta, como vitaminas y los que son para aliviar el dolor. La buena alimentación Comer los alimentos correctos es bueno para tu salud y ayuda a que tu bebé crezca. Esta es la oportunidad de tomar decisiones sanas. Puedes aún comer los alimentos que disfrutas, pero es posible que tengas que hacer algunos cambios en tu dieta (consulta el cuadro “Cómo elegir alimentos saludables”). MiPlato (www.choosemyplate.gov) es un programa que te puede ayudar a planificar una dieta balanceada. Toma en cuenta tu edad, sexo, estatura, peso y nivel de actividad física. MiPlato hace que sea fácil recordar qué comer a cada hora de comida. La mitad de tu plato debe contener frutas y verduras. La otra mitad debe consistir en granos y alimentos con proteína. También necesitas una pequeña cantidad de alimentos lácteos con cada comida. Mientras estás embarazada, hay ciertos alimentos que no debes comer, o que debes comer solo en cantidades pequeñas. • Ciertos tipos de peces cocidos—Mientras estás embarazada evita comer tiburón, blanquillo, caballa y pez espada. Debes limitar el consumo de atún de aleta amarilla (pero no “atún en trozos envasado en agua”) aproximadamente a una lata pequeña a la semana. Estos pescados pueden tener niveles altos de mercurio, una sustancia que puede ser perjudicial durante el embarazo. Todos los demás tipos de pescado cocido son seguros y buenos para ti y tu bebé. • Cafeína—La cafeína se encuentra en el café, té, chocolate, bebidas de energía y los refrescos. Es buena idea limitar tu consumo diario de cafeína a menos de 200 miligramos, que es la cantidad de dos tazas pequeñas de café colado. Limitar la cafeína te puede ayudar con las náuseas y los problemas para dormir. • Sushi—El pescado crudo puede ser perjudicial durante el embarazo. El sushi cocido está bien. Cómo elegir alimentos saludables Aún puedes comer muchos de tus alimentos favoritos mientras estás embarazada. Solo tienes que hacer algunos cambios para que sean saludables. • Para comer más frutas y verduras — prepara sándwiches y hamburguesas con lechuga, tomate y otras verduras rebanadas — agrega verduras a tu pizza, en lugar de peperoni o chorizo. — bebe jugo 100% de fruta diluido con agua • Para consumir más granos enteros — usa panes y panecillos de granos integrales, en lugar de pan blanco — agrega granos como fideos y tallarines de trigo integral, couscous o arroz integral a las ensaladas • Para consumir más calcio — bebe leche baja en grasa o descremada o úsala en los cereales — bebe jugo de naranja fortalecido con calcio — lleva un contenedor de yogur o un trozo pequeño de queso como bocadillo Algunas adolescentes tienen que controlar cuánto peso aumentan durante el embarazo. Aquí hay algunos consejos para ayudarte a reducir la grasa y las calorías: • Come frutas y verduras frescas sin salsas o mantequilla. • Hornea, cocina a la parrilla o rostiza las carnes de res, ave o pescado en lugar de freírlas. • Come yogur, helado o queso tipo “cottage” bajo en grasa en lugar de las versiones con contenido de grasa entero. • Come patatas horneadas sin mantequilla o con crema agria baja en grasa en lugar de papas fritas o anillos de cebolla frita. • Come frutas o verduras frescas como bocadillos, en lugar de galletas dulces, papitas o barras de dulce. • Toma agua en lugar de bebidas azucaradas. • Evita las porciones extra grandes. Disfruta de tu comida, pero come menos. Cómo controlar tu peso Es importante tener un aumento de peso saludable durante el embarazo. La cantidad de peso que debes aumentar durante el embarazo depende de tu peso antes de quedar embarazada. Si tenías bajo peso, tendrás que aumentar tal vez hasta 40 libras. Si tenías un peso normal, debes aumentar de 25–35 libras. Si tenías sobre peso o eras obesa tal vez no debas aumentar más de 11 libras. En cada visita prenatal te chequearán el peso. Si estás aumentando demasiado o no lo suficiente es posible que tengas que hacer cambios a tu dieta y plan de ejercicios. Depende de cómo estés de salud y cómo esté creciendo tu bebé. Si crees que tienes un trastorno de la alimentación, dígale a tu proveedor de atención médica. Este no es buen momento para ocultarlo. Tu proveedor de atención médica te puede ayudar. Vitaminas prenatales Una vitamina importante para las mujeres embarazadas es una vitamina B denominada ácido fólico. Consumir suficiente ácido fólico (400 microgramos de ácido fólico diariamente antes del embarazo y 600 microgramos de ácido fólico diariamente durante las primeras 8 semanas de embarazo) tal vez pueda prevenir defectos congénitos significativos del cerebro y la espina dorsal del bebé. El hierro también es importante. Se necesita más hierro durante el embarazo para producir la sangre adicional que transporta el oxígeno a tu bebé. Una manera de obtener todas las vitaminas y minerales que necesitas durante el embarazo es tomar una píldora multivitamínica. Hay píldoras especiales para mujeres embarazadas. Durante tu primera consulta prenatal, cuéntale a tu proveedor de atención médica sobe cualquier otra vitamina que hayas estado tomando. Tal vez te convenga llevar los envases. Las cantidades excesivas de ciertas vitaminas pueden ser perjudiciales. Tu proveedor de atención médica te ayudará a decidir cuáles píldoras vitamínicas tomar. Ejercicio El ejercicio puede ayudar a darte más energía, a reducir algunos de los malestares relacionados con el emba- razo y a fortalecerte para el trabajo de parto y el parto. La mayoría de las adolescentes deben hacer ejercicios la mayoria de los días, si no todos los dias, de la semana durante por lo menos 30 minutos. Los 30 minutos no tienen que ser consecutivos. Por ejemplo, puedes hacer tres períodos de 10 minutos de ejercicio. Si no hacías ejercicios antes de quedar embarazada, comienza con unos cuantos minutos cada día hasta que llegues a 30 minutos o más. Caminar, bailar y nadar son buenas formas de hacer ejercicio. Antes de comenzar cualquier programa de ejercicio, consulte con tu proveedor de atención médica para asegurarte de que sean seguros para ti. Descanso Durante las etapas tempranas y finales del embarazo, es común sentirse muy cansada. Es importante descansar lo suficiente mientras estás embarazada––tu cuerpo necesita de 8.5–9.5 horas de sueño todas las noches. Préstale atención a tu cuerpo. Durante el día, toma descansos y reposa cuando te sientas cansada. El ejercicio y una dieta saludable pueden ayudarte a aumentar la energía. Medicamentos Algunas adolescentes toman medicamentos durante el embarazo para su propia salud o la del bebé. Infórmale a tu proveedor de atención médica sobre cualquier medicamento con receta que tomes, o lleva los frascos a tu primera cita prenatal. Asegúrate de hablar con tu proveedor de atención médica antes de usar cualquier tipo de medicamento de venta sin receta, remedios herbáceos, vitaminas o minerales. Alcohol, tabaco, marihuana y otras drogas ilegales El alcohol, el tabaco, la marihuana y otras drogas pueden hacerte daño a ti, y hacerle daño a tu bebé. Si usas alguna de esas sustancias, esta es una buena oportunidad de dejar de hacerlo. Si quieres dejar el hábito pero no puedes, pregúntale a tu proveedor de atención médica. Puede ayudarte a encontrar maneras de dejarlo. Riesgos o problemas Las adolescentes embarazadas corren mayor riesgo de padecer ciertos problemas médicos (como alta presión arterial o anemia) que las mujeres embarazadas mayores. Las adolescentes embarazadas también tienen mayores probabilidades de un parto antes de tiempo. Esto se denomina parto prematuro. Estos riesgos son aún mayores para las adolescentes menores de 15 años de edad o las que no obtienen atención prenatal. Las adolescentes también tienen mayores probabilidades de tener ETS. Es posible que tengas una ETS y no lo sepas. Si tienes relaciones sexuales durante el embarazo, podrías contraer una ETS. El usar condones de látex puede ayudar a prevenir contraer o propagar algunas ETS. MiPlato hace que sea más fácil recordar qué alimentos comer. Del Departamento de Agricultura de EE.UU. MiPlato Cómo prepararte para ser madre Tener un bebé significa que tienes que acostumbrarte a un nuevo estilo de vida. Tu bebé necesitará tu atención constante. No tendrás mucho tiempo para las cosas que solías hacer. Es posible que te sientas cansada, sola y frustrada. Si anticipas esos cambios, tal vez te sea más fácil ajustarte. Debes planear el costo de criar a un bebé. Tú y tu bebé necesitarán un lugar donde vivir y dinero para los alimentos, la ropa, los pañales y el cuidado médico. Es posible que también tengas otras necesidades, como un asiento de seguridad para el auto, un cochecito de bebé o guardería. Piensa sobre si deseas obtener ayuda del padre del bebé. Sin embargo, no todos los papás quieren tener algo que ver con sus bebés. La ley exige que el padre pague manutención de menores. Es posible que quieras hablar con un trabajador social, un miembro de la familia o tu proveedor de atención médica si tienes preguntas o inquietudes relacionadas con la participación del padre de tu bebé. Para encontrar apoyo Es posible que tengas sentimientos confusos sobre estar embarazada. Tal vez estés contenta y al mismo tiempo asustada por el futuro. Es posible que desees hablar sobre tus sentimientos con alguien en quien confíes. Tal vez tus padres puedan ofrecerte apoyo y ayuda. Si crees que no puedes decirles a tus padres que estás embarazada, puede que sea útil hablar con algún otro adulto en quien confíes. Si crees que alguien puede hacerte daño, o si quieres hacerte daño por estar embarazada, habla con un proveedor de atención médica o enfermera, un consejero escolar u otro adulto en quien confíes. También hay grupos en tu comunidad que pueden proveer apoyo y ayuda. Algunas veces las adolescentes quedan embarazadas después de tener relaciones sexuales forzadas. Si estás en esta situación, tu médico, enfermera o consejero escolar te pueden conseguir la ayuda que necesitas. Después del nacimiento del bebé, necesitarás el apoyo de tus amigos, familiares o vecinos. Cuidar de un bebé puede ser muy gratificante. También es mucho trabajo y responsabilidad. Asegúrate de que tengas a una persona a quien llamar cuando necesites ayuda y cuando necesites tiempo para descansar. El bebé será una gran parte de tu vida por el momento, pero aún necesitas encontrar algo de tiempo para ti misma. Si cambias de opinión sobre criar al bebé, la adopción es una opción. En una adopción, el bebé obtiene legalmente padres nuevos. El bebé recibirá un acta de nacimiento nueva con los nombres de sus padres adoptivos. Puedes hacer arreglos para la adopción mientras estás embarazada o después de que nazca el bebé. Si te interesa la adopción, habla con tu proveedor de atención médica o con un trabajador social. Lactancia Amamantar es la mejor manera de alimentar a los recién nacidos y bebés. La leche materna ayuda al bebé a resistir las enfermedades y alergias. Amamantar también es menos costoso que el biberón y puede ayudarte a regresar a tu peso de antes del embarazo más rápidamente. Amamantar tan solo por unas cuantas semanas o meses representa beneficios para el bebé. No te sorprendas si la lactancia comienza un poco lento. Tanto tú como el bebé necesitan aprender juntos y sentirse cómodos. Si el bebé se calma después de lactar, orina y está creciendo, significa que está bebiendo suficiente leche. Cuando regreses a la escuela o al trabajo puedes aun alimentar a tu bebé con leche materna. Necesitarás una bomba de leche materna para extraerte y almacenar la leche. Tu lugar de trabajo o escuela tal vez tengan un lugar donde puedas hacerlo. Cómo planear tu futuro Haz arreglos para consultar a un proveedor de atención médica de 4–6 semanas después de que nazca el bebé (posparto) para asegurarte de estar saludable y hablar de tus necesidades médicas en el futuro. También debes planificar continuar con tu educación. La visita de postparto Durante tu visita de postparto tu proveedor de atención médica te hará un examen completo para asegurarse de que estés sanando y en buen estado de salud. Esta es una buena oportunidad de hacer preguntas sobre el futuro de su salud, la lactancia, los anticonceptivos, pérdida de peso, sexo o tus emociones. Para ayudarte a recordar todo sobre lo que quieres hablar, anota cualquier pregunta que tengas y llévalas a esta consulta. Los anticonceptivos Es posible quedar embarazada nuevamente tan rápido como a las 4 semanas de haber tenido un bebé. Asegúrate de usar anticonceptivos para evitar el embarazo. Habla con tu proveedor de atención médica sobre cuál es el mejor método para ti. No dejes la escuela Planificar tu futuro también implica terminar la escuela. Terminar tu educación te ayudará a obtener mejor empleo, ganar más dinero y crear una vida mejor para ti y tu bebé. Es posible que necesites ayuda para permanecer en la escuela. Pregúntale a un consejero sobre programas comunitarios que ofrecen transporte a la escuela, cuidado de niños o clases particulares en el hogar. Si no puedes terminar la secundaria, puedes tomar clases para prepararte para un diploma de equivalencia. Por último... Tener un bebé significa enfrentar muchos cambios y retos nuevos. Tienes mucho que aprender en poco tiempo y necesitarás ayuda y apoyo adicionales. La atención prenatal y un estilo de vida sano pueden ayudarte a permanecer saludable y a tener un bebé saludable. Estar preparada para tu bebé y planificar tu futuro puede marcar una gran diferencia en tu vida y la vida de tu bebé. Para obtener más información, consulta la lista de recursos en este folleto. Recursos informativos Para encontrar un seguro médico de bajo costo o gratuito para ti y tu bebé, comunícate con Medicaid www.medicaid.gov Cada estado tiene su propio programa de Medicaid. Comunícate con el departamento de salud de tu estado para obtener información detallada. Programa Estatal de Seguro para Niños State Children’s Health Insurance Program (SCHIP) 877-KIDS-NOW (877-543-7669) www.insurekidsnow.gov Este programa provee seguro médico de bajo costo o gratuito para niños. Si necesitas ayuda para obtener alimentos sanos y atención médica para ti y tu hijo, comunícate con Programa SNAP del Departamento de Agricultura de EE.UU. U.S. Department of Agriculture Supplemental Nutrition Assistance Program (SNAP) www.fns.usda.gov/snap/ Tendrás que solicitar en tu oficina local del programa SNAP para obtener estos beneficios. Tu departamento de salud del estado te puede decir cómo encontrar esta oficina, o puedes ir al sitio Web para enlazarte al proceso de solicitud del programa SNAP de tu estado. Programa WIC Para Mujeres, Bebés y Niños Women, Infants, and Children Program (WIC) www.fns.usda.gov/wic/ Comunícate con la agencia del programa WIC de tu estado para solicitar. Puedes localizar la agencia de tu estado en el sitio Web nacional. Para encontrar un trabajador social en tu área comunícate con Ayuda Empieza Aquí Help Starts Here http://www.helpstartshere.org/ Glosario Anticonceptivo: Método para evitar el embarazo. Atención prenatal: Programa de atención médica para una mujer embarazada antes del nacimiento del bebé. Dispositivo intrauterino (IUD): Dispositivo pequeño que se introduce y permanece dentro del útero para evitar embarazos. Enfermedades de transmisión sexual (ETS): Enfermedades que se propagan mediante el contacto sexual, entre otras: clamidia, gonorrea, virus del papiloma humano, herpes, sífilis e infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH, la causa del síndrome de inmunodeficiencia adquirida [SIDA]). Examen pélvico: Examen físico de los órganos reproductores de la mujer. Listeriosis: Tipo de enfermedad transmitida por una bacteria en los alimentos, como en leche sin pasteurizar, hot dogs, fiambres y mariscos ahumados. Prematuro: Que nace antes de las 37 semanas de embarazo. Trimestres: Los períodos de 3 meses en los cuales se divide el embarazo. Este Folleto Educativo para Pacientes fue elaborado por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado para ayudar a los pacientes, presenta información actualizada y opiniones sobre temas relacionados con la salud de las mujeres. El nivel de dificultad de lectura de la serie, basado en la fórmula Fry, corresponde al grado escolar 6to a 8vo. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) asigna a los folletos la calificación “superior”. Para asegurar que la información es actualizada y correcta, los folletos se revisan cada 18 meses. La información descrita en este folleto no indica un curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse, y no debe interpretarse como excluyente de otros métodos o prácticas aceptables. Puede ser apropiado considerar variaciones según las necesidades específicas del paciente, los recursos y las limitaciones particulares de la institución o tipo de práctica. Derechos de autor febrero 2013 por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otro modo, sin obtener previamente un permiso por escrito del editor. ISSN 1074-8601 Las solicitudes de autorización para hacer fotocopias deben dirigirse a: Copyright Clearance Center, 222 Rosewood Drive, Danvers, MA 01923. Para pedir Folletos de Educación de Pacientes en paquetes de 50, sírvase llamar al 800-762-2264 o hacer el pedido en línea en sales.acog.org. The American College of Obstetricians and Gynecologists 409 12th Street, SW PO Box 96920 Washington, DC 20090-6920