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SP093 Hepatitis B Todos los años, unas 40,000 personas en Estados Unidos contraen la infección del virus de hepatitis B. Aunque no hay cura para las infecciones del virus de hepatitis B, es posible tratar los síntomas. También hay una vacuna que previene la infección del virus de hepatitis B (consulte el cuadro “La vacuna contra la hepatitis B”). A las personas recién expuestas al virus de hepatitis B que no se hayan vacunado generalmente se les administra la vacuna junto con una inyección de inmunoglobulina contra la hepatitis B (HBIG, por sus siglas en inglés). Esta sustancia contiene anticuerpos contra el virus. También puede ofrecer una mayor protección contra el virus en ciertas situaciones. Cómo se transmite el virus de hepatitis B El virus de hepatitis B puede transmitirse por medio del contacto directo con líquidos corporales (como sangre, semen o líquidos vaginales) de una persona infectada. Esto puede suceder al tener relaciones sexuales sin protección o al compartir agujas para inyectarse drogas. Un bebé puede infectarse durante el parto si la madre está infectada con hepatitis B. The American College of Obstetricians and Gynecologists WOMEN’S HEALTH CARE PHYSICIANS PATIENT EDUCATI N El Embarazo • SP093 La hepatitis B y hepatitis C en el embarazo L a hepatitis B y hepatitis C son infecciones graves que afectan el hígado. Ambas enfermedades son contagiosas y las produce un virus. Además, ambas pueden dar lugar a una enfermedad grave y crónica. Estas enfermedades pueden conllevar riesgos específicos durante el embarazo. No solo la mujer embarazada enfrenta los riesgos de la enfermedad en sí, sino que puede transmitirle el virus a su bebé. Muchas mujeres embarazadas ni siquiera saben que están infectadas porque la infección a veces no produce señales ni síntomas. Este folleto explica • cómo se transmite la hepatitis B y hepatitis C • las señales y los síntomas de las infecciones del virus de hepatitis B y hepatitis C • la atención médica durante y después del embarazo Esto se llama tener una infección crónica. Estas personas viven con el virus durante toda la vida y se les denomina portadores. La mayoría de los portadores no presentan síntomas. En un grupo pequeño de portadores, la infección crónica puede producir una enfermedad grave del hígado, como cirrosis, cáncer del hígado y muerte prematura. Casi 1 millón de personas en Estados Unidos son portadoras crónicas del virus de hepatitis B. Efectos durante el embarazo Casi el 90% de las mujeres embarazadas con hepatitis B aguda transmiten el virus a sus bebés. Entre un 10% y 20% de las mujeres con infecciones crónicas lo harán. El bebé puede contraer el virus exponiéndose a sangre y líquidos corporales infectados durante el trabajo de parto y parto. La infección de hepatitis B puede ser grave en los bebés, incluso puede ser potencialmente mortal. Aun los bebés que aparentan estar bien corren el riesgo de presentar problemas graves de salud. Los recién nacidos infectados tienen un alto riesgo (hasta un 90%) de convertirse en portadores. Ellos también pueden transmitir el virus a otras personas. Cuando llegan a la adultez, el riesgo de morir de cirrosis del hígado o vivir con cáncer es de un 25%. Los cuidados médicos durante el embarazo A todas las mujeres embarazadas se les hace una prueba de hepatitis B. Hay diferentes pruebas de sangre para detectar esta infección. Estas pruebas pueden indicar si ha contraído el virus hace poco tiempo o si es portadora. También pueden revelar si contrajo el virus de hepatitis B en algún momento en el pasado y en la actualidad es inmune a dicho virus, o si se ha vacunado contra la hepatitis B. Si los resultados de su prueba indican que está infectada con el virus de hepatitis B, su proveedor de atención médica querrá hacer más exámenes para determinar si el hígado aún es saludable. Estar infec- tada con hepatitis B quiere decir que sus hijos, sus parejas sexuales y las demás personas que vivan en su hogar corren el riesgo de contraer la infección. Por ello, se les debe decir sobre las pruebas y la vacuna. El hecho de estar infectada con hepatitis B no influye en la manera en que dará a luz. Es decir, aún puede tener un parto vaginal si tiene hepatitis B. Cuidados después del embarazo Si está infectada con el virus de hepatitis B, se pueden tomar medidas para ayudar a prevenir que se infecte su bebé. En las primeras horas del nacimiento, su bebé recibirá la primera dosis de la vacuna contra la hepatitis B. También se le administrará una inyección de inmunoglobulina contra la hepatitis B. Recibirá dos dosis más de la vacuna en el próximo período de 6 meses. Podrá además amamantar a su bebé si tiene la infección de hepatitis B. Después de haber recibido la serie completa de vacunas, se le hará una prueba al bebé de detección de El virus de hepatitis B también se puede transmitir si vive con una persona infectada y comparte algunos artículos del hogar que hayan entrado en contacto con líquidos corporales, como cepillos de diente o afeitadoras. La hepatitis B no se transmite por contacto casual con otra gente y objetos. Tampoco se transmite al amamantar. Señales y síntomas La infección con el virus de hepatitis B puede ser aguda o crónica. Una infección aguda es una enfermedad que dura poco tiempo y que ocurre durante los 6 primeros meses de contraerla. Las infecciones agudas causan solo síntomas leves o ningún síntoma. Cuando ocurren síntomas, estos son, entre otros, los siguientes: • Cansancio • Falta de apetito • Náuseas y vómitos • Ictericia (color amarillento en la piel y los ojos) • Dolor estomacal • Dolor en los músculos y las articulaciones Esta infección se puede curar completamente al cabo de unas semanas sin tratamiento. Las personas que logran curarse adquieren también inmunidad al virus. Esto es, no pueden contraer el virus otra vez. Sin embargo, una cantidad pequeña de adultos y muchos niños menores de 5 años nunca se deshacen del virus. El sistema digestivo El virus de hepatitis B y el virus de hepatitis C afectan adversamente el hígado. Hígado Esófago Estómago Recto Intestino grueso Intestino delgado bebé está infectado con el virus de hepatitis, el niño deberá recibir cuidados médicos continuos. Es necesario entonces acudir regularmente a un proveedor de atención médica para que este evalúe la salud del bebé y el funcio namiento del hígado. Si usted no está infectada con el virus de hepatitis B, su bebé debe recibir la primera dosis de la vacuna antes de salir del hospital. Si no es posible vacunarlo en ese momento, entonces se debe hacer dentro de un plazo de 2 meses de haber nacido. Las dosis restantes se administran en el siguiente período de 6–18 meses. Si usted no se hizo la prueba y no sabe si está infectada, debe hacerse una prueba de detección de la infección de hepatitis B cuando vaya al hospital a tener su bebé. El bebé debe recibir la primera dosis de la vacuna al cabo de unas horas de haber nacido. El resto del tratamiento de su bebé depende de si los resultados de la prueba suya son positivos o negativos para la infección de hepatitis B. Hepatitis C Casi 3.2 millones de personas en Estados Unidos están en la actualidad infectadas con el virus de hepatitis C. No hay una vacuna para protegerse contra el virus de hepatitis C. Evitar ciertos tipos de comportamiento es la única manera de prevenir la infección (consulte el cuadro “Protéjase”). La hepatitis es más común en las personas que nacieron entre el 1945 y 1965. Por este motivo, todas las personas en ese grupo de edades deben hacerse la prueba de detección de la infección de hepatitis C. Cómo se transmite el virus de hepatitis C El virus de hepatitis C se transmite por contacto directo con sangre infectada. Esta transmisión puede ocurrir al compartir agujas o artículos del hogar que entran en contacto con la sangre. Un bebé puede infectarse durante el parto si la madre está infectada con hepatitis C. También se puede transmitir al tener relaciones sexuales sin protección, aunque es más difícil transmitir el virus de esta manera. El virus de hepatitis C no se transmite por contacto casual ni al amamantar al bebé. La vacuna contra la hepatitis B La mejor protección contra el virus de la hepatitis B la ofrece la vacuna. Esta vacuna contra la hepatitis B hace que el sistema inmunitario del cuerpo produzca anticuerpos que combaten el virus si se expone a este. Generalmente la vacuna se administra en tres o cuatro dosis. Todos los bebés reciben la vacuna cuando nacen y deben recibir todas las vacunas contra la hepatitis B para cuando tengan de 6–18 meses de edad. Los niños deben vacunarse si no recibieron la vacuna cuando eran bebés. Esta vacuna también se recomienda en adultos con el riesgo de contraer una infección del virus de hepatitis B, por ejemplo • las personas que se inyectan drogas ilegale • las parejas sexuales de personas infectadas con hepatitis B • los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres • las personas que tienen más de una pareja sexual • las personas infectadas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) • las personas con una enfermedad crónica del hígado • las personas menores de 60 años con diabetes • las personas con trabajos que las expongan a la sangre humana o a otros líquidos corporales • el contacto en la casa con personas infectadas con el virus • los residentes y el personal en instituciones para personas con discapacidades del desarrollo • los pacientes en diálisis renal • las personas que viajan a países donde el virus de hepatitis B es común Aun si no tiene ningún factor de riesgo, puede vacunarse si no ha recibido anteriormente la vacuna. Esta vacuna se puede administrar durante el embarazo. 1. Se inyecta la vacuna contra la hepatitis B. Vacuna t t Anticuerpos Vacuna Cómo funciona la vacuna contra la hepatitis B 2. La vacuna estimula la producción de anticuerpos. 3. Cuando una persona está expuesta al virus de hepatitis B, los anticuerpos previenen la infección. Virus de hepatitis B Dentro del cuerpo Fuera del cuerpo Señales y síntomas La infección del virus de hepatitis C causa señales y síntomas parecidos a los de la infección de hepatitis B. Es posible, sin embargo, que no produzca síntomas. A diferencia de la infección con el virus de hepatitis B, la mayoría de los adultos infectados con el virus de hepatitis C—de 75% al 85%—se convierten en portadores. La mayoría de los portadores posteriormente padecen de una enfermedad hepática (del hígado) crónica. Una cantidad pequeña de ellos sufrirá de cirrosis y otros problemas graves y potencialmente mortales del hígado. Haber contraído una infección con el virus de hepatitis C no quiere decir que es imposible contraer esta enfermedad otra vez. Hay varios tipos del virus de hepatitis C. Estos diferentes tipos se denominan cepas. Es posible volver a infectarse en el futuro con una cepa diferente o infectarse a la misma vez con más de una cepa. Efectos durante el embarazo Aproximadamente un 4% de las mujeres infectadas con el virus de hepatitis C transmitirán el virus a sus bebés. El riesgo está relacionado con la cantidad de virus que tenga una mujer y si está infectada también con el VIH. Los cuidados médicos durante el embarazo Si tiene factores de riesgo de la infección, debe hacerse una prueba de detección del virus de hepatitis C durante el embarazo. Los factores de riesgo son los siguientes: • Procurar cuidados médicos por una enfermedad de transmisión sexual • Haber tenido una transfusión de sangre antes del 1990 • Inyectarse drogas ilegales • Tener un trabajo que la exponga a lastimarse con una aguja Si tiene el virus, necesitará recibir cuidados especiales durante el embarazo para asegurarse de que se mantenga sana. En la actualidad no hay medidas preventivas disponibles que puedan reducir el riesgo de transmitirle el virus al bebé. Glosario Anticuerpos: Proteínas en la sangre que se producen debido a la reacción que ocurre ante una sustancia extraña, como bacterias o virus que causan infecciones. Cirrosis: Enfermedad que se produce debido a la pérdida de células hepáticas (del hígado), las cuales se reemplazan por tejido cicatrizante causando un deterioro de la función hepática. Diabetes: Enfermedad en la que los niveles de azúcar en la sangre son demasiado altos. Ictericia: Acumulación de bilirrubina que produce un aspecto amarillento. Inmunoglobulina contra la hepatitis B (HBIG, por sus siglas en inglés): Sustancia que se administra para proteger temporalmente contra la infección del virus de hepatitis B. Portador: Persona infectada con el organismo de una enfermedad sin presentar síntomas. pero con el potencial de transmitir la enfermedad a otras personas. Semen: Líquido que producen las glándulas sexuales del hombre que contienen los espermatozoides. Virus de inmunodeficiencia humana (VIH): Virus que ataca ciertas células del sistema inmunitario y causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Cuidados después del embarazo Si está infectada con el virus de hepatitis C, será necesario hacerle una prueba en el bebé, generalmente cuando tenga por lo menos 18 meses de edad. Los bebés que se infectan con el virus de hepatitis C deberán recibir cuidados médicos continuos. También usted necesitará cuidados médicos a largo plazo. El tratamiento con un medicamento contra el virus puede ser de utilidad para las personas infectadas con el virus de hepatitis C. Estar infectada con el virus de hepatitis C no quiere decir que no puede amamantar. Por último… Una infección con el virus de hepatitis B o el virus de hepatitis C puede ser perjudicial para su salud y conllevar riesgos de salud específicos para las mujeres embarazadas. Ambos virus se pueden transmitir a su bebé durante el trabajo de parto y el parto. A todas las mujeres embarazadas se les hace una prueba de detección de hepatitis B y hepatitis C si presentan factores de riesgo. Saber si está infectada con cualquiera de esos virus es importante para planificar su atención médica durante el embarazo y después de que nazca el bebé. Es posible reducir el riesgo de transmitirle al bebé el virus de hepatitis B. Aunque no hay tales medidas para el virus de hepatitis C, recibir atención médica especializada durante el embarazo puede ayudarla a mantenerse sana. Protéjase Evitar comportamientos arriesgados puede prevenir una infección con el virus de hepatitis B y el virus de hepatitis C, y también otras enfermedades como el VIH: • Use un condón (profiláctico) de látex durante las relaciones sexuales. • Esté al tanto del historial sexual de su pareja y tenga solo una pareja sexual. • Si se inyecta drogas, pida ayuda y trate de dejar ese hábito. Si no puede dejarlo, no comparta las agujas. Este Folleto Educativo para Pacientes fue elaborado por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado para ayudar a los pacientes, presenta información actualizada y opiniones sobre temas relacionados con la salud de las mujeres. El nivel de dificultad de lectura de la serie, basado en la fórmula Fry, corresponde al grado escolar 6to a 8vo. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) asigna a los folletos la calificación “superior”. Para asegurar que la información es actualizada y correcta, los folletos se revisan cada 18 meses. La información descrita en este folleto no indica un curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse, y no debe interpretarse como excluyente de otros métodos o prácticas aceptables. Puede ser apropiado considerar variaciones según las necesidades específicas del paciente, los recursos y las limitaciones particulares de la institución o tipo de práctica. Derechos de autor noviembre 2013 por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otro modo, sin obtener previamente un permiso por escrito del editor. ISSN 1074-8601 Las solicitudes de autorización para hacer fotocopias deben dirigirse a: Copyright Clearance Center, 222 Rosewood Drive, Danvers, MA 01923. Para pedir Folletos de Educación de Pacientes en paquetes de 50, sírvase llamar al 800-762-2264 o hacer el pedido en línea en sales.acog.org. The American College of Obstetricians and Gynecologists 409 12th Street, SW PO Box 96920 Washington, DC 20090-6920