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SP073 ¿Qué es el virus del papiloma humano? El VPH es un virus muy común. Algunos estudios indican que por lo menos tres de cada cuatro personas que tienen relaciones sexuales contraerán la infección genital del VPH durante algún momento en su vida. El VPH se transmite principalmente mediante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales, aunque no es necesario que ocurra el coito para contraer la infección. El VPH se transmite mediante el contacto con la piel de otras personas. El contacto sexual con una pareja infectada, independientemente de su sexo, es el medio más común de transmisión del virus. Al igual que con muchas otras enfermedades de transmisión sexual, a menudo no hay señales ni Infeccion del virus del papiloma humano The American College of Obstetricians and Gynecologists WOMEN’S HEALTH CARE PHYSICIANS PATIENT EDUCATI N Procedimientos Especiales • SP073 síntomas del VPH genital. Por ello, la persona infectada a menudo no sabe que ha contraído la infección. El VPH y las verrugas genitales Hay aproximadamente 12 tipos del VPH que causan verrugas genitales. Estos tipos se denominan VPH de “bajo riesgo” porque no se han vinculado a cáncer. Dos tipos, los tipos 6 y 11, son la causa principal de las verrugas genitales. Estas lesiones pueden aparecer en la parte exterior o interior de la vagina o del pene y pueden propagarse a la piel que se encuentra cerca de estos órganos. Las verrugas genitales también pueden crecer alrededor del ano, en la vulva o en el cuello L a infeccion del virus del papiloma humano (VPH) es muy común tanto en las mujeres como en los hombres. Se han identificado más de 100 tipos del VPH y 30 de estos tipos se transmiten de una persona a otra mediante el contacto sexual. Algunos tipos del VPH producen verrugas genitales, mientras que otros causan cáncer del cuello uterino. Hay dos vacunas disponibles que pueden proteger contra algunos de estos tipos del VPH. Este folleto explica • la infección del VPH y cómo se transmite • el VPH y las verrugas genitales • el VPH y el cáncer • las pruebas de detección • cómo prevenir una infección del VIH evaluación de citología cervical, puede detectar las primeras señales de alteraciones anormales en las células del cuello uterino y permite dar tratamiento desde un principio para evitar que dichas células se vuelvan cancerosas. Durante esta prueba, se toma una muestra de células del cuello uterino y se envía a un laboratorio. El uso regular de la prueba de Papanicolaou ha reducido considerablemente la cantidad de casos de cáncer de cuello uterino en Estados Unidos. También se dispone de una prueba de detección del VPH. Esta prueba se realiza junto con la prueba de Papanicolaou en las mujeres de 30 años en adelante y a modo de seguimiento en las mujeres cuyos resultados en las pruebas de Papanicolaou han sido anormales o no definitivos. La prueba del VPH puede identificar 13–14 tipos del VPH de alto riesgo. Esta detección puede ocurrir aun antes de que se observen cambios en las células cervicales. En la actualidad no hay pruebas aprobadas para detectar una infección del VPH en los hombres. Pautas para las pruebas de detección Las mujeres deben empezar a hacerse pruebas de detección de cáncer de cuello uterino a los 21 años. La frecuencia con que se debe hacer esta prueba de detección y los exámenes necesarios dependen de la edad de la mujer y su historial médico: • Las mujeres 21–29 años deben hacerse la prueba de Papanicolaou cada 3 años. • Las mujeres 30–65 años deben hacerse una prueba de Papanicolaou y una prueba del VPH cada 5 años (idealmente). Esto se denomina pruebas conjuntas. También es aceptable hacerse una prueba de Papanicolaou solamente cada tres años. Las mujeres deben dejar de hacerse las pruebas de detección de cáncer de cuello uterino después de los 65 años si no tienen un historial de displasia moderada a grave o cáncer y han tenido tres resultados negativos uterino. Las verrugas se pueden tratar con un medicamento que se aplica en el área o por medio de una cirugía para extraerlas. El tipo de tratamiento depende de dónde se encuentren las verrugas. El VPH y el cáncer Aproximadamente 15 tipos del VPH están asociados con cáncer del ano, cuello uterino, de la vulva, vagina y del pene. También pueden causar cáncer de la cabeza y del cuello. Estos tipos del VPH se denominan “tipos de alto riesgo”. La mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino se producen debido a solo dos tipos del VPH: los tipos 16 y 18. Aunque ciertos tipos del VPH pueden causar cáncer de cuello uterino, muy pocas mujeres infectadas con el VPH presentan este tipo de cáncer. En la mayoría de las mujeres, el sistema inmunitario destruye el virus antes de que cause cáncer. Sin embargo, en algunas mujeres, el sistema inmunitario no destruye este virus y no se elimina. En estos casos, el VPH puede producir cáncer o, más común aún, precáncer. Cómo el VPH infecta el cuello uterino El cuello uterino es la abertura del útero que se encuentra en la parte superior de la vagina. Está cubierto por una fina capa de tejido compuesto por células. Si hay presente un tipo de alto riesgo del VPH, podría penetrar en estas células. Las células infectadas se vuelven anormales o se lesionan y comienzan a desarrollarse en forma diferente. En algunos casos, los cambios en estas células evolucionan a lo que se denomina como precáncer. Estos cambios en el tejido delgado que recubre el cuello uterino se llaman displasia o neoplasia cervical intraepitelial (NCI). La displasia y la NCI se clasifican en los grados leve, moderado o grave. La displasia leve (NCI 1) generalmente se resuelve por su cuenta. La displasia moderada (NCI 2) y grave (NCI 3) indican alteraciones más peligrosas. Aunque los tipos de alto riesgo y bajo riesgo del VPH pueden provocar el desarrollo de células anormales, solo los de alto riesgo aumentan la probabilidad de que un cambio de grado leve avance a cambios más peligrosos de cáncer de cuello uterino. Las infecciones del VPH que el sistema inmunitario no destruye se denominan “persistentes”. Si una mujer se infecta con un tipo de alto riesgo del VPH y el sistema inmunitario no destruye el virus, corre el riesgo de desarrollar NCI. Las mujeres jóvenes tienden a combatir el virus más rápidamente que las mujeres mayores. Además, las mujeres que fuman tienen una menor probabilidad de deshacerse del virus. Cuanto más tiempo esté presente el VPH y más edad tenga la mujer, mayor será el riesgo de presentar NCI. Cuando el VPH está presente, el uso de tabaco aumenta al doble el riesgo de progresión a NCI 3. Pruebas de detección Generalmente el cáncer de cuello uterino tarda varios años en desarrollarse. Durante este tiempo, la infección del VPH puede causar anormalidades en las células del cuello uterino o alrededor de este órgano. La prueba de Papanicolaou, que a veces se denomina Durante la prueba de Papanicolaou, se introduce un espéculo por la vagina y se obtiene una pequeña muestra de células con un cepillo pequeño o aplicador de algodón. La muestra se envía entonces a un laboratorio para detectar la presencia de células anormales. La prueba de Papanicolaou Espéculo Vagina Cuello uterino Cepillo Trompa de Falopio Ovario Útero consecutivos en la prueba de Papanicolaou o dos resultados negativos consecutivos en las pruebas conjuntas dentro de los 10 años anteriores, con la prueba más reciente realizada dentro de los 5 años anteriores. Estas pautas no aplican a las mujeres que han tenido un historial de cáncer de cuello uterino, las que están infectadas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), aquellas con un sistema inmunitario debilitado o las que estuvieron expuestas al dietilestilbestrol (DES) antes de nacer. Si tiene alguno de estos problemas médicos, hable con su proveedor de atención médica sobre la frecuencia con que debe hacerse la prueba de detección de cáncer de cuello uterino. Resultados anormales Si el resultado de una prueba de detección de cáncer de cuello uterino es anormal, será necesario hacer otras pruebas. Por ejemplo, otra prueba de Papanicolaou, una prueba del VPH o un examen más detallado que se llama colposcopia (con o sin biopsia). Si los resultados de las pruebas de seguimiento indican cambios precancerosos, es posible que necesite recibir tratamiento para extraer las células anormales. Hay varias técnicas que se usan para extraer células anormales. La necesidad de dar tratamiento depende de muchos factores: • La edad de la mujer • El tipo de resultado anormal (displasia leve, moderada o grave) • El tiempo que han estado presentes las células anormales Prevención No hay cura para el VPH, por ello lo mejor es tomar medidas para tratar de prevenirlo. Las mujeres y los hombres jóvenes pueden evitar contraer ciertos tipos de infecciones del VPH vacunándose contra el virus (consulte el cuadro). Puede reducir el riesgo de contraer la infección evitando tener contacto con el virus. Las siguientes medidas ayudan a reducir la probabilidad de infectarse: • Limite el número de compañeros sexuales. Cuantos más compañeros tenga durante el transcurso de la vida, mayor será el riesgo de contraer la infección. • Use condones para reducir el riesgo de infección cuando tenga relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Los condones también protegen contra otras enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, los condones no confieren protección total contra la infección del VPH. El VPH se puede transmitir de una persona a otra tocando las áreas infectadas que no están cubiertas por el condón. Estas áreas pueden ser la piel en las áreas genitales o anales. Los condones femeninos cubren una mayor porción de la piel y ofrecen un poco más de protección que los condones masculinos. Vacunas contra el VPH Hay más de 30 tipos del VPH que pueden infectar las áreas genitales de una mujer o un hombre: • La mayoría de los casos de cuello uterino se producen debido a los tipos 16 y 18. • La mayoría de los casos de verrugas genitales se producen debido a los tipos 6 y 11. Hay vacunas disponibles que pueden proteger contra algunos de estos tipos del VPH. Una vacuna protege contra los tipos 16 y 18 del VPH (vacuna de dos tipos). Otra vacuna protege contra los tipos 16 y 18 así como los tipos 6 y 11 (vacuna de cuatro tipos). Estas vacunas estimulan el sistema inmunitario de la mujer para combatir estos virus si se expone a ellos. Sin embargo, no protegen contra otros tipos del VPH. Ambas vacunas se administran en tres dosis durante un período de 6 meses. Estas vacunas se recomiendan para las niñas de 11 años y 12 años, y para las adolescentes y mujeres entre los 13 años y 26 años que no recibieron alguna o ninguna de las tres dosis recomendadas cuando eran más jóvenes. Las vacunas se pueden administrar a las niñas a partir de los 9 años. Los niños varones y los hombres también pueden recibir la vacuna de cuatro tipos desde los 9 años hasta los 26 años. Estas vacunas son más eficaces si se administran antes de que la mujer comience a estar sexualmente activa y se exponga al VPH. Sin embargo, las mujeres jóvenes pueden vacunarse aun si ya han tenido relaciones sexuales, verrugas genitales, resultados anormales en una prueba de Papanicolaou o han sido infectadas con el VPH. Si una mujer ya está infectada con un tipo del VPH, las vacunas no la protegerán contra las enfermedades que produce este tipo. Sin embargo, pueden proteger a las mujeres que han contraído una infección de un tipo del VPH contra otros tipos del virus en los que actúan las vacunas. Estas vacunas no se usan para tratar infecciones existentes con el VPH. Tampoco protegen contra todos los tipos del VPH y por ello no confieren una protección completa contra el cáncer de cuello uterino o las verrugas genitales. Las vacunas no se recomiendan a las mujeres embarazadas, pero son seguras para las madres que lactan. Dado que estas vacunas no protegen contra todos los tipos del VPH, las mujeres vacunadas deben siempre hacerse pruebas de detección de cáncer de cuello uterino. El efecto secundario más común es una sensación de dolor en el brazo donde se administró la vacuna. En raras ocasiones, las personas que se vacunaron presentaron dolor de cabeza, agotamiento, náuseas, mareos, desmayo o dolor leve en el brazo. Estos síntomas son leves y generalmente duran poco tiempo. Por último… Algunos tipos del VPH se transmiten mediante el contacto sexual entre personas. Para reducir el riesgo de contraer la infección, limite el número de compañeros sexuales que tiene y use condones. Si tiene 26 años o menos, la vacuna contra el VPH puede protegerla y evitar la infección. Las pruebas de detección de cáncer de cuello uterino y las otras pruebas de seguimiento que recomiende su proveedor de atención médica son las mejores formas de prevenir el cáncer de cuello uterino. Cuello uterino: Abertura del útero que se encuentra en la parte superior de la vagina. Displasia: Enfermedad no cancerosa que ocurre cuando las células normales se reemplazan por una capa de células anormales. Enfermedad de transmisión sexual: Enfermedad que se propaga mediante el contacto sexual, por ejemplo: clamidia, gonorrea, virus del papiloma humano, herpes, sífilis e infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH, la causa del síndrome de inmunodeficiencia adquirida [SIDA]). Neoplasia cervical intraepitelial (NCI): Otro término para displasia; una enfermedad no cancerosa que ocurre cuando las células normales en la superficie del cuello uterino se reemplazan por una capa de células anormales. La NCI se clasifica en grados como 1 (displasia leve), 2 (displasia moderada) o 3 (displasia grave o carcinoma localizado). Prueba de Papanicolaou: Prueba en la que se toman células del cuello uterino y la vagina para examinarlas bajo un microscopio. Sistema inmunitario: Sistema de defensa natural del cuerpo contra sustancias extrañas y organismos invasores, como las bacterias que causan enfermedades. Virus de inmunodeficiencia humana (VIH): Virus que ataca ciertas células del sistema inmunitario y causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Vulva: Área genital externa de la mujer. Este Folleto Educativo para Pacientes fue elaborado por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado para ayudar a los pacientes, presenta información actualizada y opiniones sobre temas relacionados con la salud de las mujeres. El nivel de dificultad de lectura de la serie, basado en la fórmula Fry, corresponde al grado escolar 6to a 8vo. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) asigna a los folletos la calificación “superior”. Para asegurar que la información es actualizada y correcta, los folletos se revisan cada 18 meses. La información descrita en este folleto no indica un curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse, y no debe interpretarse como excluyente de otros métodos o prácticas aceptables. Puede ser apropiado considerar variaciones según las necesidades específicas del paciente, los recursos y las limitaciones particulares de la institución o tipo de práctica. Derechos de autor marzo 2013 por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otro modo, sin obtener previamente un permiso por escrito del editor. 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