SP097, September 2008


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El cancer del utero

El utero esta integrado por tres partes: la pared muscular, el endometrio (revestimiento) y el cuello uterino (abertura). El cancer del utero afecta adversamente al musculo y endometrio, y en algunos casos, al cuello uterino. Es importante estar al tanto de los factores de riesgo y las senales de advertencia. Si el cancer se detecta y trata en sus primeras etapas, es posible curar tanto como a 9 mujeres de cada 10 afectadas por este cancer.

Este folleto explicará:

  • Los factores de riesgo del cáncer uterino
  • Los síntomas
  • Los tratamientos

Si tiene cáncer endometrial, consulte con su médico. En la mayoría de los casos, el tratamiento de este tipo de cáncer es muy eficaz

¿Qué es cáncer?

Por lo general, las células sanas que componen los tejidos crecen en tamaño, se reproducen y reemplazan regularmente. De esta manera el cuerpo se mantiene sano. A veces, algunas células se desarrollan anormalmente y comienzan a crecer y reproducirse fuera de control. Cuando esto sucede, se comienzan a formar masas o tumores. Los tumores pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).

Los tumores malignos pueden invadir y destruir los tejidos y órganos cercanos a éstos. Las células cancerosas se pueden diseminar (o metastatizar) a otras partes del organismo y formar nuevos tumores.

El tipo más común de cáncer del útero se denomina cáncer endometrial (adenocarcinoma). Este tipo de cáncer puede presentarse cuando se forma en el revestimiento del útero. Los sarcomas son otro tipo de cáncer uterino. En este caso, el tumor canceroso se forma a partir de los músculos y otros tejidos. Aunque ocurre en raras ocasiones, este tipo de cáncer uterino es más agresivo que el adenocarcinoma y presenta distintos síntomas. Debido a que el cáncer endometrial es más común y sus síntomas son distintos a los del sarcoma, este folleto estará centrado en el cáncer endometrial.

Vías reproductoras de la mujer

El cáncer del útero afecta adversamente al músculo y endometrio, y en algunos casos, al cuello uterino.

¿Quién corre peligro de padecer cáncer endometrial?

El cáncer endometrial es el cáncer ginecológico más común en Estados Unidos. Aproximadamente 2 a 3 mujeres de cada 100 tendrá cáncer endometrial durante su vida.

El cáncer endometrial ocurre raras veces en mujeres menores de 40 años. La incidencia de este tipo de cáncer es mayor en las mujeres alrededor de los 60 años. Algunas mujeres son más propensas que otras (consulte el cuadro). Ciertos factores de riesgo pueden estar relacionados con el uso de estrógeno. El estrógeno es una hormona que se produce en los ovarios de la mujer. Es posible administrarla después de la menopausia cuando los ovarios de la mujer dejan de producir estrógeno (terapia hormonal). Si se toma solo, el estrógeno aumenta el riesgo de contraer cáncer endometrial, si la mujer todavía tiene útero. Cuando el estrógeno se administra junto con otra hormona, la progesterona, la mujer se protege contra este riesgo mayor.

Síntomas

La clave para detectar cáncer endometrial en sus primeras etapas es estar al tanto de los síntomas que produce. Ciertos síntomas, como sangrado fuera de lo normal, manchas de sangre o nuevas secreciones de la vagina, o sangrado o manchas de sangre después de la menopausia, están relacionados con el cáncer endometrial. Los síntomas pueden ocurrir de forma regular o intermitentemente. Su médico debe evaluar la causa del sangrado o secreción anormal, especialmente después de la menopausia.

Diagnóstico

No hay pruebas de detección para el cáncer endometrial en las mujeres que no presentan síntomas. No obstante, la mayoría de las mujeres que padecen cáncer endometrial presentan síntomas cuando el cáncer está en sus primeras etapas. Hay varios métodos que se usan para detectar la presencia de cáncer endometrial.

  • Biopsia del endometrio: prueba en la que se extrae y examina bajo un microscopio una pequeña cantidad de tejido del revestimiento del útero. Esta prueba por lo general es el primer paso para detectar la presencia de células anormales.
  • Ecografía transvaginal: prueba que emplea ondas sonoras para examinar el grosor del revestimiento del útero y el tamaño de este órgano.
  • Histeroscopia: procedimiento quirúrgico donde se usa un instrumento delgado que transmite una luz para ver dentro del útero o practicar cirugías.
  • Dilatación y raspado: procedimiento mediante el cual se abre el cuello uterino para raspar o aspirar levemente el interior del útero.

Para muchas mujeres, la prueba de Papanicolaou puede estar integrada con un examen médico regular, sin embargo, esta prueba no siempre detecta cáncer endometrial. De hecho, los resultados de la prueba de Papanicolaou de la mayoría de las mujeres con cáncer endometrial son normales. El cáncer endometrial puede diagnosticarse sólo mediante un examen del tejido del útero.

Tratamiento

Durante este examen, se introduce un catéter (una sonda) en el útero a través de la vagina. Posterior a ello, se extrae por el catéter una pequeña cantidad de tejido del revestimiento del útero para examinarlo bajo un microscopio.

El tipo de tratamiento que reciba depende de su estado de salud y su enfermedad. Consulte con su médico para determinar la mejor opción en su caso.

Cirugía

Si se detecta cáncer endometrial, por lo general se emplea un procedimiento quirúrgico para tratar la enfermedad y determinar si es necesario administrar tratamiento posterior. Durante la cirugía, se determina la fase de la enfermedad. La determinación de la fase le ayuda al médico a decidir el tipo de tratamiento que podría ser más eficaz. Las fases de cáncer varían de la I a la IV. La fase IV es la más avanzada. La fase del cáncer influye en el tratamiento y el desenlace.

La mayoría de las pacientes se someten a una histerectomía junto con una ovariosalpingectomía. Generalmente, estas cirugías se realizan a través del abdomen, aunque en raras ocasiones se hacen por la vagina. También pueden efectuarse con una laparoscopia. Aunque el cáncer se encuentre en el útero, los ovarios podrían extraerse ya que las mujeres con cáncer uterino corren un mayor riesgo de padecer cáncer ovárico. También se podrían extraer los ganglios linfáticos de la región pélvica para examinarlos y determinar si el cáncer se ha propagado.

Radiación

Después de la cirugía puede realizarse terapia de radiación según la etapa de la enfermedad. Aunque es raro, algunas mujeres reciben tratamiento sólo con radiación. La radiación detiene el crecimiento de las células cancerosas exponiéndolas a rayos de alta energía. Por lo general, el tratamiento dura varias semanas y puede requerir visitas diarias a un centro especial.

Otros tratamientos

Factores de riesgo

Ciertos factores de riesgo aumentan la probabilidad de contraer cáncer uterino, por ejemplo:

  • Obesidad
  • Períodos menstruales irregulares
  • No haber tenido hijos
  • Infertilidad
  • Comienzo de periodos menstruales a temprana edad (antes de los 12 años)
  • Comienzo tardío de la menopausia
  • Antecedentes de cáncer ovárico o del colon
  • Uso de tamoxifeno para tratar o prevenir cáncer del seno
  • Antecedentes familiares de cáncer endometrial
  • Antecedentes de diabetes, hipertensión, enfermedades de la vesícula biliar o de la tiroides
  • Uso a largo plazo de estrógeno sin progesterona para tratar la menopausia
  • Uso a largo plazo de dosis altas de píldoras anticonceptivas
  • El hábito de fumar

Otros tratamientos empleados son la quimioterapia o la terapia hormonal. Algunas mujeres reciben tratamiento con progestina, la versión sintética de la hormona progesterona. Este método de tratamiento puede emplearse en las siguientes situaciones si:

  • La cirugía no es una opción.
  • Las pruebas revelan que el cáncer se ha propagado o ha vuelto a aparecer después de la cirugía o radiación.
  • Se trata de una paciente joven que desea tener hijos en el futuro.

Después del tratamiento

Las mujeres que no reciben radiación deben acudir al médico cada 3 ó 4 meses durante 2 ó 3 años para asegurarse de que el tratamiento esté funcionando. Después de este período, deben acudir al médico dos veces al año. Es posible que las mujeres que reciben radiación puedan acudir con menos frecuencia al médico. Si la enfermedad se encuentra en la fase I, el 85–90% de las mujeres no presentan indicios de cáncer 5 años o más después del tratamiento. La probabilidad de cura disminuye cuando la enfermedad se encuentra más avanzada (en una fase mayor).

Por último...

Si tiene cáncer endometrial, consulte con su médico. En la mayoría de los casos, el tratamiento de este tipo de cáncer es muy eficaz. Su médico y las demás personas que participan en su atención médica pueden ayudarla a que mejore y se mantenga sana.

Glosario

Adenocarcinoma: cáncer que se forma en el tejido glandular, como el útero.

Fase: se refiere al tamaño de un tumor y el grado de propagación de la enfermedad (si lo hubiera).

Ganglios linfáticos: conjunto de tejidos que filtran el flujo de linfa (un líquido casi transparente que baña las células del cuerpo) por todo el cuerpo.

Histerectomía: extracción del útero.

Laparoscopia: procedimiento quirúrgico donde se usa un instrumento delgado que transmite una luz, el laparoscopio, para ver los órganos pélvicos o practicar una cirugía.

Menopausia: proceso en la vida de una mujer donde los ovarios dejan de funcionar y se detiene la menstruación.

Ovariosalpingectomía: extracción de los ovarios y las trompas de Falopio.

Prueba de Papanicolaou: prueba en que se toman células del cuello uterino y la vagina para examinarlas bajo un microscopio.

Terapia hormonal: tratamiento en el que se administra estrógeno, y a menudo progestina, para aliviar algunos de los síntomas que se producen debido a niveles reducidos de estas hormonas.

Tumor: masa o bulto compuesto de células.

Este folleto de educación de pacientes fue elaborado bajo dirección del Comité de educación de pacientes del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado como instrumento de ayuda para los pacientes, el mismo presenta información y opiniones actuales relacionadas con la salud femenina. El nivel promedio de dificultad de lectura de esta serie, basado en la fórmula de Fry, es de 6to a 8vo grado escolar. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de los Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) clasifica la calidad de los folletos como “superior”. Para garantizar que la información esté al día y sea precisa, los folletos se revisan cada 18 meses. La información de este folleto no especifica ningún curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse y no debe interpretarse que la misma excluye otros métodos de práctica aceptables. Las variaciones que tomen en cuenta las necesidades individuales de la paciente, sus recursos y las limitaciones particulares de la institución o el tipo de práctica pueden estar indicadas.

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ISSN 1074-8601

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